Cancionero de Lope de Stúñiga: Códice del siglo XV.
Part 8
Pregunté syn dilacion: Sennores, ¿dó es vuestra via? Poniendo grand afection, Pospuesta toda follía, Dixeron syn villanía: Á nos plase que sepades Aquesto que preguntades Usando de cortesía
Sabed que los triumphantes En grado superiores, Honorables dominantes, Cupido, Vénus, sennores, Los leales amadores Deliberaron su pasaie Por este espesso salvaie Con todos sus servidores.
Non pude haber conclusion, Aunque los vi ser plasientes, De me tornar responsion Con alegres continentes, Por grand multitud de gentes Que entraron por la montanna, Y atan fermosa companna Non vieron hombres vivientes.
Non crió naturalesa Reyes nin emperadores En la baxa redondesa, Nin duennas dignas de honores, Poetas nin sabidores Que non vi ser aguardantes Á estos dos illustrantes Dios et Deessa de amores.
Allí vi al magno Pompeo, Çipion el africano, Nemitor, Nino et Perseo, Páris, Hector el troyanno, Aníbal, Çipion, Traiano, Archíles, Crasso et Sanson, É otros muchos que allí son Con César Octaviano.
_Cabo._
Vi al sabio Salomon, Oclídes, Séneca, Dante, Aristótiles, Platon, Virgilio, Horacio amante; Vi al strologo Atalante, Que los cielos sustentó, Segund lo representó Nasometo Forisante.
_DIEGO DE VALERA._
Non sé gracias nin loores, Amor, que te dar pudiese, Nin servicios que fisiese Á tí, grand poder de amores, Que fuessen merescedores De quanto bien me fesiste En me dar á quien me diste Que amasse por amores.
Dísteme por tu noblesa Tal sennora que serviese, Porque mi coraçon fuese Quito de toda tristesa; Amor, pues tu grand proesa Contra mí asy monstraste, Para siempre me ganaste Crea la tua realesa.
Sennor, sy á tí he fecho En algund tiempo servicio, Pues me das tal beneficio, Téngome por satisfecho; Et faré muy grand derecho, Donde quiera que yo fuere, De guardar mientra viviere Tu servicio et mi provecho.
Ya de quanto rescebí Conviene que algo diga, Dísteme fermosa amiga, Á quien amo más que á mí; Como quier que non la vi, Tanto sé de tu bondat, Por la qual mi voluntad Me plase desir aquí.
Amor, porque de tus dones Me diste muy largamente, Vengo aquí de presente Á faserte relaciones; Encima de conclusiones, Disiendo con alegría De aquesta sennora mia Quáles son sus perfectiones.
_Última._
Cum devotas oraciones Á Dios sirvo cada dia, Non ha cuenta su valía De sus nobles condiciones.
_FERNANDO DE LA TORRE._
En diversas opiniones Veo el mundo contra tí, Amor, segund entendí En todas sus ententiones; Que unos de benediciones Te fasen solemnidat, É otros de voluntad Te dan muchas maldiciones.
Unos te llaman sennor El meior que nunca vieron, Otros disen et dixeron De tí peor que traidor; Et otros por synsabor Te publican por medroso, É otros por muy sabroso Et fuerte peleador.
Unos te llaman leal Más que fermoso castillo, Otros disen que caudillo Eres tú de todo mal; Otros, que muy mal caudal Eres de todas maldades, Et otros que de bondades Nunca vieron tu ygual.
Unos disen que agudo Eres, et muy acucioso, É otros que peresoso Eres, et muy simple rudo; Otros te llaman sesudo, Piadoso et non poco, Otros muy torpe et loco, Muy sin piedat et crudo.
Pero en perfetta prosa, Amor, quieres que te diga Eres de bien enemiga Et obra siempre dannosa; É cosa muy peligrosa Estos dichos de tí fallo, Unos bien, otros contrallo, Pues lo sé por texto et glosa.
El bien et mal infinito Que de tí oyo notar, Non te lo puedo contar Por lengua nin por escripto; Pues asy non te repito Seyer tú malo nin bueno, Yo, amor, non te condeno Nin te asuelvo nin te quito.
Pero sey bien cierto desto, Que sy merçed me fisieres, Mientra viva et vivieres Te seré con humil gesto Servidor leal et presto, Denunciando tus loores Ante reys et sennores, En secreto et manifiesto.
Por el contrario te digo Si por té rescibo danno, Que de aqueste mesmo panno Habrás de vestir comigo; Ca seré tu enemigo Reprobando tus maldades, Con muchas autoridades Verás cómo te castigo.
_FERNANDO DE LA TORRE._
Sennora, mal cabo hayan Los servicios que vos fise, Los quales áun más decayan Que non vuestra boca dise, Si desque vos escogí Sobre todas por sennora Nunca mis ofertas di Á ninguna fasta agora.
Sennora, mi grand deseo Non se compla nin se acabe, Si de quantas vi nin veo Hay ninguna que se alabe, Que ningund tiempo me viese Trocado de como só, Porque ella desir pudiese, Deste soy amada yo.
Sennora, tan syn reposo Viva yo por luengos dias Como vive el envidioso Que pena por muchas vias, Si nunca por pensamiento Nin por obra vos erré, Pues ¿por qué tanto tormento Al que non fiso por qué?
Aquesta vuestra sospecha Non viene de buena parte, Nin me days causa derecha Que presuma ser syn arte; Ántes me faseys pensar Lo que non es por mi grado, Que vos me quereys dexar, Ó quiçá me habeys dexado.
Si vos querés que asy sea, Fasedlo fermosamente, Escusemos la pelea Fasiendo buen continente; Non querays que desatine Con rabia de lo que sé, Que por ende por do vine, Por allí me tornaré.
_Fyn._
Sennora, yo me convine Con dolor que de vos hé Para que çedo yo fine Del dolor que passaré.
_IOHAN DE TAPIA Á SU AMIGA._
Non es humana la lumbre Que de vuestra fas procede, Á toda beldad excede Expresando certedumbre; Fuente de moral costumbre, Donsella purificada, Do quiso faser morada La discreta mansedumbre.
Vos soys la que yo elegí Por soberana maestresa, Más fermosa que deessa, Sennora de quantas vi; Vos soys la por quien perdí Todo mi franco albedrío, Donsella de honesto brío, De cuyo amor me vencí.
É si cánticas de amores Yo fago que algunos plegan, Cierto por dicho se tengan Que vuestros son los loores; Donsella cuyos valores Con pluma et mano recito, En fablas et por escripto, Sanad mis tristes dolores.
Nunca tal fué Virginea, Nin la mujer de Sycheo, Nin la fija de Pompeo, Atalanta nin Altea; Donsella, todo hombre crea Que en ningund otro lugar Nunca me verán amar Maguer que mi muerte vea.
Ca non es tan poderoso Vuestra non que me defienda De seguir la tal contienda, Pero que viva cuydoso; Vuestro gesto desdennoso Non fará nin yo lo creo Donsella que mi deseo Non vos recuente quexoso.
_Última._
Viso angélico donoso, Donsella de tal aseo Qual yo nunca vi nin veo, Datme vida con reposo.
_JOHAN DE TAPIA._
Sennora, mi bien et amor, Fermosa, muy excellente, Qual yo creo ciertamente Que vos sodes la meior; Yo, vuestro humil servidor, Vos iuro á Dios, sennora, Que vos vi en fuerte hora Para sofrir tal dolor.
Pues que Dios estableció De vos en todo acabar, Plégavos de non dubdar En quien syempre vos servió; É si algo revolvió, Vuestro saber maldisiendo, Sennora, segund entiendo, La mi muerte cobdició.
Sennora, los maldisientes Iamas nunca çessarán Nin sus lenguas callarán Si lo bien parades mientes, Fasta que entre los creyentes Siembren mal et omesillo, Morriendo los callandillo Su dulçor entre los dientes.
Mi lengua refrenaré, Que non puedo más fablar, Por quanto amé en lugar Contra quien me callaré; Mas, sennora, bien diré Que mes fecha syn rason É non sé quál entention Es con lo que passaré.
Graciosa, por non tardar Aquí quiero concluir, Que todo mi comedir Fué y es de vos loar; É sy yo quiero alcançar, Es por vos engrandesçer, Sennora, por Dios creer Me querades syn dubdar.
Perfetta, pido perdon Si en algund tiempo erré, Otrosy sy non podré Çedo yr ver vuestra faction; Ca fué vuestra opinion Que viese vuestra figura, Mas non plugo á mi ventura De me dar tal galardon.
_Última._
Nunca habré consolacion Synon con mucha amargura, Fasta que torne folgura É conorte á mi vision.
_VILLAPANDO._
Sepan todos mi tormento, El qual siente con rason Mi cuytado coraçon Por el triste partimiento.
Sepan todos mi tormento, Porque soy leal amante De sennora bien bastante De mucha beldat syn tiento, Por la qual syn fallimiento, Padesce tribulation My cuytado coraçon Por el triste partimiento.
Sepan todos mi tormento, Pero non tomen mansilla Nin tengan á maravilla La cruel pena que siento; Que de todo soy contento, Si bien sufre grand passion Mi cuytado coraçon Por el triste partimiento.
Sepan todos mi tormento, Mas por tanto non desmayo, Que fortuna por ensayo Lo causó con movimiento, Pensando que repentimiento Fisiera por ocasion Mi cuytado coraçon Por el triste partimiento.
_VILLAPANDO._
Nunca meiorar mi pena Fasta aquí, Es una sennal non buena Para mí.
Dias há que siempre vivo Por amor En sus presiones cativo Con dolor; Mas en tan fuerte cadena Non me vi, Que es una sennal non buena Para mí.
É agora continuando De sofrir, Vame ya desamparando El vivir; É pues muerte me condena Para sy, Es una sennal non buena Para mí.
_MENDOÇA._
Vos, que sentides la via, Alegres de bien amar, Tan sola un hora al dia Vos plega de contemplar En la triste cancion mia: Ya non so quien ser solia.
De las que han grand dolçura, Galanes, non vos fiés, Sabed quen grand amargura Se toma segond verés; Que yo esperar debia De mi deseo alcançar, Mas toda mi alegría Se mes tornada en pesar, En la triste cancion mia: Ya non so quien ser solia.
Yo vos conseio apartar, Mas dígovos que amés, Mas conséiovos entrar Adonde salir podrés, Guardad vos de tal porfía, La qual non podays dexar, Que castigar se debria Quien mientes quisier parar En la triste cancion mia: Ya non so quien ser solia.
_DIEGO DE LEON._
Cobdiciando ser amado, Me so puesto por carrera, Do por cierto me valiera Más quedar que ser entrado.
De la qual, por mi peccado, Si luégo non me saliera, Ciertamente yo muriera Como desaventurado; É con todo m’an llagado De ferida por manera Que mi vida desespera Con pesar afortunado.
El poder me fué privado En lugar que resistiera, Et que fablar yo quisiera, Mas mi seso fué turbado; Mas lo meior fuera estado Para mí, sy lo fisiera, Que este exemplo non siguiera, Ca porfía mata venado.
_DIEGO DE LEON._
Todo pesar agora Aviso que de mí parta, Pues tan consolable carta Rescebí de mi sennora.
Desque salí de la cuna Todavía me ha llagado Por amar mucho cuytado Sin consolacion alguna; D’oy más rason que fortuna De sus bienes me reparta, Pues tan consolable carta Rescebí de mi sennora.
Mas tal plaser soberano Fasta agora non sentí Como quando yo ley, Escripta fué de mi mano; É con esto vivo ufano, Visto que mi mal se aparta, Pues tan consolable carta Rescebí de mi sennora.
_DIEGO DE VALERA._
Sennores, mucho pesar Me fuerça desir agora La cruel de mi sennora Qué vida me fas pasar.
Sabe Dios que mi deseo Es servir su fermosura, É su plaser, segund veo, Es darme mucha tristura; Claro vos puede monstrar, Por la pena que en mí mora, La cruel de mi sennora Qué vida me fas pasar.
Yo pienso que ella se duele De mí, que sufro tal danno, Y ella muestra, como suele, Que me tiene por extranno; Por ende podeys pensar, Pues que nunca se meiora, La cruel de mi sennora Qué vida me fas pasar.
Muchas veses yo le digo Toda mi quexa llorando, Ella ríese comigo, Tómalo todo burlando; ¿Qué plaser puedo tomar Viendo mucho en mal hora La cruel de mi sennora Qué vida me fas pasar?
_DIEGO DE VALERA._
Sennores, mucho pesar Me pone tu sennoría, Por syempre más que solia Me verás á tu mandar.
Non siento pesar tan fuerte Que mude mi voluntad, Nin ménos tan buena suerte Que faga contrariedat; Desto vive syn cuydado, Que si mill annos vivia, Por syempre más que solia Me verás á tu mandado.
_ALFONSO DE MONTANNOS._
Mi bien et toda mi vida, Porque alegres seamos, Ruega á Dios que nos veamos Para la Pascua florida.
Una plasentera nueva Nos vino de ayer acá, Que de hoy más causa nos da Que nuestro partir se mueva. Aquesta rason me prueba Que ambos á dos nos debamos Consolar, pues que esperamos Tan breve nuestra partida.
Si mis males te escrebia, Por verdat á tí desir, Tantos tengo de escrebir, Que papel non bastaria; Mas sy es ventura mia De tan çedo vernos ambos, La salud que deseamos Non será tan bien venida.
En esta semana sancta Muchas con grand devocion Andan tristes con rason De la passion que se canta; Yo con alegría tanta, Que siento porque nos vamos, En estos dias que estamos Toda tristor se me olvida.
_IOHAN DE ORTEGA._
Cobarde de coraçon, Pues non fuyste tan osado De fablar tu triste fado, Amor fase grand rason Que te dé tribulacion.
Non sopiste conoscer Ventura nin buena suerte, En querer penas de muerte Rescebir más que plaser; Sofrirás grave passion Porque seas avisado, Pues me non tienes pagado, Amor fase grand rason Que te dé tribulacion.
De tu mal parte me dió Guarda que bien matraçaste, Coraçon, si tú erraste, Dí qué mal meresco yo; Poca fué tu discrecion, Cativo, pobre, menguado, Donde veo, mal peccado, Que amor fase grand rason Que te dé tribulacion.
Si quiçá por segurar, Coraçon, fuiste medroso, Piensa que por virtuoso Te tovieran el fablar; Quien mucha consolacion Te diera de muy buen grado, Sy la perdiste, cuytado, Amor fase grand rason Que te dé tribulacion.
_PREGUNTA_
_que fué fecha á un gentil hombre, por nombre Sarnés._
Mi buen amigo Sarnés, Plégavos querer iuzgar Hombre su cuyta callar Si crees que bueno es; Dígolo porque bien tres Ménos de mí, segund veo, En aqueste tal torneo Toman mucho buen reves.
_Respuesta de Sarnés._
En el tiempo conocerees Quál parte cumple tomar, El callar ó el fablar, Sy amays como debeys; Eso mesmo, sy vees Que os aquexa el deseo, Decilde con buen asseo: Sennora, non me mateys.
_OTRA SUYA DESTE SARNÉS._
Alegradvos, amadores, Que de amor he recaudado El reposo deseado De mis cuytas et dolores.
Por bien que la gloria mia De plaser tan especial Á todos en general Debe ser grand alegría; Pues gosadvos, amadores, É de bien tan sennalado Haya de todos de grado Dios de amor muchos loores.
Si dirés que triste vive Alguno por bien amar, Non se ha de desmayar Nin de penar non se esquive; Esforçadvos, amadores, Que yo ya me vi penado En algund tiempo passado Más que hombre por amores.
_OTRA SUYA._
Amor desagradescido, Sy sientes las cuytas mias, Muy alegre syn roydo Mis debdas me pagarias.
Por usar de gentilesa Soy, amor, bien comedido, Aparta de mí tristesa, Que me trae tanto vencido; É sy esto que te pido Contra mí faser querrías, Muy alegre syn roydo Mis debdas me pagarias.
_OTRA CANCION._
Por acrescentar dolor Á mi coraçon penado, Soy fecho nuevo amador Que fuera bien excusado.
Ved sy es grand crueldat, Mirando, gentil sennora, Que me sea á deshora Robada mi libertat; Non sé qué diga, amor, Pues por mi mal non pensado Soy fecho nuevo amador, Que fuera bien excusado.
El mayor danno que siento Es comportar enemigo, ¡Ay amor! por tí lo digo, Que pones en crescimiento La mi grand cuita, sennor, Que por sostener cuydado Soy fecho nuevo amador, Que fuera bien excusado.
_CANÇION DE MORANA._
Á la una, á las dos, Alaylan, á quien da más, Mi mote vendo, par Dios, Rematarlo he hoy ó cras, Alaylan, á quien da más.
Magüer veio que peresco, Es el mote que yo vendo Por grand cuyta que padesco, De la qual mi fin atiendo; Veys aquí el precio vos, Amigos, ¿hay quien da más? Mi mote vendo, par Dios, Rematarlo he hoy ó cras, Alaylan, á quien da más.
Aunque rompe grand batalla Quien encubre mal partido, El que sufre mal et calla Non debiera ser nascido; Pues, amigos, mi repos Con fortuna es por demas; Mi mote vendo, par Dios, Rematarlo he hoy ó cras, Alaylan, á quien da más.
_IOHAN DE TORRES._
Oh temprana sepoltura De mi donosa sennora, ¿Qué será de mí la hora Que veré vuestra figura?
¡Qué pesar et qué tormento, Qué pena sin galardon Sentirá mi coraçon Ante el vuestro enterramiento! ¡Oh mi maldita ventura, Mi syno y esquiva suerte! ¿Por qué non viene la muerte Apartarme de tristura?
Yo, cativo, non espero Synon vivir en cuydado, Pues quedo desamparado Del mi buen amor primero; Donsella cuya mesura Me mantovo en esperança, Dios haya de vos membrança Por la su santitat pura.
_FERRANDO DE LA TORRE._
Quien te puso en tal cuydado, Coraçon, que te atormenta, Tal se vea que non sienta De sy parte nin mandado.
Coraçon, nunca fesiste Por qué debas con rason Con cuydados vivir triste Nin estar en tal prision, En poder de quien de grado De tus males se contenta; Tal lo vea que non sienta De sy parte nin mandado.
Coraçon, los tristes males Que por tí rescibo yo, Son crueles, desyguales Quales hombre nunca vió; Porque diré: mal fadado Quien mis cuytas acrecienta, Tal se vea, que non sienta De sy parte nin mandado.
_ALFONSO DE MONTANNOS._
El pintor rey Manuel Soberano Vos obró con un pinsel De su mano; Y esmeró tanto loçano Vuestro bulto Qual iamas non fué trasulto En humano.
De las damas afamadas Escogió Sus faciones más loadas Que syntió; En vos las ayiuntó Con aseo, Do virtudes grand arreo Permitió.
De las planetas tomó Propiedades, Y en vos las confirmó In exades; Muy lestas syn facultades Escogidas, Como sean conosçidas Dignidades.
Iúpiter quiso ynfluir Tan graciosa Vuestra fabla, et minuyr Acentuosa, Dulçe, mansa et amorosa, Deleytable, Muy honesta et agradable Y graciosa.
El Mercurio altildó Vuestra mente Do prudentia sofilmó Puriciente; Discrecion tan diligente Ynventiva Non la vi comparativa Nin se syente.
De mares sois asistente En obrar, Quien mirays por accidente Ys matar; Al que más galardonar Ya quereys, De por vida le faseis Lamentar.
De la luna su fluentia Posseeys, Conoscida diferentia Non aveys; Al que vida le quereys Permetir, En gloria siempre vivir Le faseys.
Ya mis tristes passiones Temperança, Remediase con actiones De esperança; Non sería su puiança Tan ynorme Que fisiesse disconforme Lealtança.
Mas, contínua crueldat Conoscida, Me absenta libertad Permetida; Y con todo, ynfluyda En querer, Fas mi vida fenesçer Dolorida.
Ya en Asya conquista Y ofende Á las bellas vuestra vista, Y reprehende; Y por África se tiende La grand fama, Y vos temen como á flama Que se açiende.
Coronistas et poetas Afamados Se falláran ser correctas Y occupados, Para haberlos acabados, Segund pienso, Vuestros dones, por extenso Relatados.
Quando Apollo más ençede En primavera, Y su lus toda procede Muy entera, Non penetra ya çedera Tan proviso, Segund vuestro claro viso Me fisiera.
Pensamientos muy soeses Da cordura, Que consuela algunas veses Mi tristura, Mas, lamén vuestra figura, Representa: Con amor, que me atormenta Sin mesura.
El conorte de mis males Fallo ser, Llamarme de los leales En querer; É me plasce padesçer Por ymágen, Que de todas la ventajen Puede haber.
_Última._
Sola vos soys el firmal De perfection, De mi muerte desygual, O redempcion, Vénçavos ya compasion; ¡Oh amor, Remediad tal servidor Con afecçion!
_IUEGO DE NAYPES_
QUE COMPUSO FERNANDO DE LA TORRE EL DE BÚRGOS, DIRIGIDO Á LA MUY NOBLE SENNORA CONDESA DE CASTANNEDA.
_El emboltorio de los naypes ha de ser en esta manera. Una piel de pargamino del grandor de un pliego de papel en el qual uaya escripto lo seguiente, é las espaldas del dicho emboltorio de la color de las espaldas de los dichos naypes._
MAGNIFICENCIA Y VIRTUD.
Non creo nuevo será á vuestra sennoría haberme mandado que con alguna lectura vos syrviesse: y como vuestro mandado non podiese negar, penselo poner por obra; mas como la escriptura non fuese breve nin tiempos asy quietos como quisiera, la conclusion ó medio de aquélla está por faser. Asy que para esperar la tal cena magnificencia y virtud, acordé de enbiar á vuestra noblesa una colacion ó passatiempo de la manera que baxo se fará relacion. Non dubde vuestra sennoría yo non entienda ser el presente baxo y non conviniente para tan gran excellencia, como la vuestra segund la calidat. Mas como quiera que esto de la una parte me fisiesse temer, de la otra lo seguiente me dió osadía. Ca á las grandes mares tan bien los arroyos, como los gruesos rios occorren y caben, non se me olvidando vuestra noble et palenciana condicion, la qual allende de comportar las mis faltas et osadía, favorescerá lo bueno de la obra, et lo defectuoso dissimulará ó emendará con singular et verdadera discrecion, como aquella que prinçesa de las Espannas se puede ó debe llamar. Et yo temiendo la reprehension de la obra, bien quisiera que fuera callado nombre del actor, salvo que por la obra se conosce el maestro, la cual lieva la marca de mi simplesa, et va firmada de la firma de mi poco saber, et cerrada et sellada con las armas de mi grossero sentido, et pendiente en filos de grand osadía, lo qual todo ha ciegado la afection et mysterio de las cosas ya dichas.—_El humile et devoto siervo de vuestra merçed_, FERRANDO DE LA TORRE.
LA FORMA DE LOS NAYPES.
Primeramente un Emperador que gane á todas las otras cartas, et éste tiene dos coplas et un fin de letras moradas en esta guisa. Han de ser quatro iuegos apropiados á quatro estados de amores en esta manera. El primero de religiosas á las espadas, apropiado por las coplas segund la calidat de la casa. E han de ser doce naypes en este iuego, et en cada uno una copla, et ha de haber tres figuras, la primera del rey, copla de dose piés; la segunda del caballero de onse; la sota de diez, et dende ayuso diminuyendo fasta llegar á un pié, y por conseguiente todos los otros estados, assí como el de biudas apropiado á bastones y de casadas á copas y el de donçellas á oros, por tal que sean quarenta et ocho cartas et coplas syn las del prólogo ó Emperador. E pueden iugar con ellos perseguera ó trintin assy como en otros naypes, y de más pueden se conosçer quáles son meiores amores sin haber respecto á lo que puede contesçer. Porque á las veces es meior el carnero que la gallina, et pueden conosçer su calidat, y puédense echar suertes en ellos á quién más ama cada uno, e á quién quiere más, et por otras muchas et diversas maneras.
El Emperador de letras moradas ha de ser en esta guisa un naype en que se contengan estas coplas seguientes:
Magnificencia y virtud, Gratia, beldat y nobleça, Perla de la ioventud, Seso de la senectud, Caudillo de la destreça, Reyna de la castidat, Princesa de corteledat, Duquesa de honestidat, Marquesa de la verdat, Condesa de Castanneda.
Á vos á quien recorrer Deben las obras ayna, Por lindo reprehender Como fuente de saber, Ó por saber y doctrina, Á vos mucho humilmente Como de syervo menor, Se presenta tal presente, Manifiesto ynsuficiente, Pediendo enmienda y favor.
_Fyn._
Es de la obra el grandor, Con metros desordenados, De quatro estados de amor, Unos naypes desdonados Para desechar cuydados.
_IUEGO DE ESPADAS,_
_apropiado á los amores de religiosas, todo de letras coloradas._
EL REY, DOSE PIÉS, UNA CARTA.
Al tiempo del pelear, Si se caen las espadas De manos mal apretadas, He visto quistionear Disiendo, segund oy, Por achaque ó por glosa, Amores de religiosa Andouieron por aquí, Mas yo les respondo asy, Por sententia y conclusion, Ques una grande abusion Que en los cobardes sentí.
EL CAVALLERO, XI PUNCTOS.