Cancionero de Lope de Stúñiga: Códice del siglo XV.

Part 6

Chapter 63,823 wordsPublic domain

Quanto más pienso, cuytado, En las cosas que deseo, Todo siempre yo me veo Dellas muy más apartado.

Apartado syn por qué Me veo de quien cobdicio, Non por mengua de servicio, Esto bien lo iuraré, Mas fáselo mi peccado, Que las cosas que deseo Todo syempre yo me veo Dellas muy mas apartado.

_IOHAN RODRIGUEZ DE LA CAMARA._

Bien amar, leal servir, Cridar et desir mis penas, Es sembrar en las arenas, Ó en las ondas escrebir.

Si tanto quanto serví Sembrára en la ribera, Tengo que reverdesciera Et diera fructo de sy; É áun, por verdat desir, Sy yo tanto escrebiera En la mar yo bien podiera Todas las ondas tennir.

_IOHAN RODRIGUEZ DE LA CAMARA._

Sólo por ver á Macías É de amor me partir Yo me querria morir, Con tanto que resurgir Pudiese dende á tres dias.

Mas luégo que resurgiese Quien me podria tener Que en mi mortaia non fuese, Lynda sennora, á te ver, Por ver qué planto farias, Sennora, ó qué reyr; Yo me querria morir Con tanto que resurgir Pudiese dende á tres dias.

_DIEGO ENRRIQUEZ._

Dicen que fago folía, Mi sennora, en vos servir, Pues la peor parte es la mia Débenmelo consentir.

Bien creo que es locura Amar et non ser amado, Mas segund Dios y ventura Naçe todo hombre fadado; Si de mí es ordenado Que vos syrva por tal via, Á lo ménos puedo desir Que la peor parte es la mia.

_IOHAN RODRIGUEZ DE LA CAMARA._

Oh desvelada sandia, Loca mujer que atendí, Desias verné á ty, É partistes por tal via, Deseo sea tu guía.

Por pena, quando fablares Iamas ninguno te crea, Quantos caminos fallares Te vuelvan á Basilea; Vayan en tu compannía Coytas, dolor et cuydados, Fuyan de tí los poblados, Reposo et alegría, Claridat et lus del dia.

El troton que cabalgares Quede en el primer villaie, Las puentes por do passares Quiebren contigo al passaie; É por más lealtad mia Penes, non debas morir Sy otro cuydas servir Á la hora yo querria Ver la tu postrimería.

En tiempo de los calores Fúyante sombras et rios, Ayres, aguas et frescores, Sol et fuego, et grandes frios Tristesa et malenconía Sean todos tus maniares Fasta que aquí tornares Cridando merçed, valía.

_Respuesta._

Vive leda si podrás, É non penes atendiendo Que segund peno partiendo, Non espero que iamas Te veré nin me verás.

¡Oh dolorosa partida! Triste amador, que pido Licencia et me despido De tu vista et de mi vida; El trabajo perderás En haber de mí más cura Que segund mi grand tristura Non espero que jamas Te veré nin me verás.

_DESIR DE MOXICA._

¿Soys vos, desid, amigo? —¿Y quién, sennora? —Un hombre que fasta agora Syempre tovo ley comigo.

—En verdat, sennora, no, Nunca conoscí tal hombre, Mas desir vos he mi nombre, É quiçá podré ser yo.

—Ea pues, desid, sennor. Ay vengo, El propio nombre que tengo Es favor de mucha tristor, Éste fué por mi ventura, Éste es por pena mia, Éste sará todavía Fasta nuestra sepultura.

—Pues desid, asy goseys. —Sennora ¿qué? —¿Soes vos á buena fe? Que mucho lo pareçeys. —Sennora, bien puede ser Que le paresca algund tanto, Mas sería mortal espanto Poderlo bien paresçer.

—Sí, par Dios, que yo vos vi. —¿Sennora dó? —Con amor quando llegó Encubiertamente aquí. —En verdat, sennora, vos iuro Que bien sabeis certidumbre Que nunca fué mi costumbre De seguir amor, nin curo.

—Pues veo que muchos lo aman. —Verdat es, Pero todos los vereys, Esos que suyos se llaman, Muy más tristes que gososos, Ménos ledos que pagados, Más perdidos que ganados, De su bien todos quexosos.

—Porque quereys desir mal. —¿De quién? —De amor, si vos fiso bien. —En verdat nin comunal, Maguer su fama sea buena El non se enpacha desarte, Es un cruel que reparte, Sin merescimiento, pena.

—Luego mal lo conosceys. —Meior que á mí, Que ya por él me perdí Et desirvos he quién es; Amor es, mirad aqua, Una animosa afection Que nasce del coraçon É largos trabaios da.

—Maravíllome de vos De que pensat Amor ser tal vanidat Que de lieve plase á Dios. —Salvo si de claro amor Qualquier ama sola una, Á fin de órden comuna Tal propósito es meior.

—¿En qué manera desis? —En ésta; Que si vos la vida honesta Del más cierto amor seguis, Vivirés loada vida, Honrada de las del mundo, Acrescentaréys lo segundo, Nuestra firme ley complida.

—¿Y tantos amores son? —Yo lo diré, Mas dubdo si sabré Dar cierta declaracion; Amor rige tres estados, El primero, celestial, El segundo, temporal, El tercero, de los casados.

Pues declarado el primiero, Hay notado, Cómo en la divinidat Es el amor verdadero; El segundo es este trato Que quiere la iuventud, Donde mengua la salud É la persona en chico rato.

—Desid del segund amor, Que me plase. —Sabed que non satisfase Á ningund su seruidor, De trabaio en que lo vea, Ménos de pena que sienta, Esto me pone en afruenta Que sus falsas artes crea.

—¿El tercero que olvidastes? —Dicho es; En la copla lo veréys Setena si bien notastes, Allí se fase mencion Del más poderoso amor, Allí se puede salvar Como en otra religion.

—Dexad eso et vengamos. —¿Á qué, sennora? —Al hombre que se demora, Cuya fabla començamos, Si dél me sabeys desir Agora de muerto ó vivo, Que en perder leal cativo Es perdido buen servir.

Por lo qual, si vos pluguiese, Mandat Que fuesse vuestra bondat De faser que paresciesse. —Par Dios, sennora, sy puedo, Mucho me plase por cierto De lo traer vivo ó muerto É que lo veades çedo.

—¿Será asy que lo traerés? —Sennora, sy, Que á mi paresçer yo oy Desir deste hombre dó es; Mas habeys de declarar Quánto há que se perdió, Porque vaya cierto yo Do lo entiendo de fallar.

¿Desque amor dieron guerra Es perdido? —Sy, amigo, asy es sabido. —Mas sabed que en esta tierra Es hombre por su contrario En se querer demostrar, Amor lo manda matar Et es de amor solitario.

—¿Cómo puede eso ser? —Como digo, Que amor non busca testigo Quando ha de paresçer, Ante mata occultamente É nunca salva ninguno Por estilo ymportuno, Syn fyn, medio, nyn presente.

—Ay amigo, non creays. —Y porque non crea Su persona ser tan rea Que murió como cuydades, Ántes fallaréys ser preso Que non muerto por querella, Cativo sobre mar bella Do non basta largo seso.

—Por ser vuestra voluntad Á tanto detinimiento, Soy á vuestro mandamiento Con fyusa á lo probar, Eso mesmo fased vos. —Sennora, de mí creed, Ora con vuestra merced. —Vades, amigo, con Dios.

_IOHAN DE MEDINA._

Alegre del que vos viesse Un dia tan plasentera Á que desir vos pluguiesse: ¿Hay alguno que me quiera? É ninguno vos quisiesse.

Malquisto de vos et quanto Pasó la disierta via, Amadores con espanto Fuyen de mi compannía; Tal querer vos requeriese De mandar syn más espera De amores que vos valiese Et yo, triste, como quiera, Sennora, que vos valiese.

_ARIAS DE BUSTO._

El que tanto vos desea, Pues que non vos puede ver, Una letra vuestra vea.

Por la qual pueda saber Cómo está vuestra merced; Que ciertamente creed Que me fará grand plaser É vuestra bondad provea, Ya que non puede ál ser, Una letra vuestra sea.

Si vuestra merced escribe Escribidme cómo os va, Que el triste que absente está En terribles dubdas vive; Pero, como quier que sea, Pues lo podeis bien faser, Una letra vuestra vea.

_DESIR DE UNO APASSIONADO._

Si por negra vestidura Es, sennor, que non vos vea, ¿Quál fué nunca mi librea, Salvo negra vestidura? En pascua, solaz, et fiesta, En el goso desplaser. Siempre fué mi color ésta, Negro vestir et traer.

Porque mi dicha fué negra, É yo sin ventura más, Mi fiesta viene detras, Ninguna pascua me alegra; Donde plaser sé que fasen, Syn plaser fuyo de allí, Pocos plaseres me plasen Fuyendo plaser de mí.

Ninguno non sabe tanto Dello, triste, como yo, Pues tristesa me cobrió Aquel su pesado manto; Deleyte me quiere ver, Mi tristura non lo dexa, Por pesar dexo plaser, Et contento tengo quexa.

Iusto es, vista mi vida De tanta contrariedat, Conformar la voluntad Con la tristesa complida; Tomando de negro carga, E cargado de sofrir, Sufriendo tal vida amarga, Dulçura será morir.

Yo, sennores, he buscado Tanto tiempo su posada, Que en verdad ya soy cansado, Et non sé dó es apartada; Á qualquier parte que siga Nunca me dexa pobresa, Asy gose de su amiga Donde mora aquí franquesa.

Aquesta noble virtud ¿Quién sabe dó es agora? Asy Dios le dé salud, Que me diga dónde mora; Que es mortal enemiga Su contraria escassesa, Asy gose de su amiga Donde mora aquí franquesa,

_Fyn._

Los trabaios et fatiga Non se pierden por peresa; Á osadas, Dios me maldiga, Si trasgreo con riquesa.

_IOHANN DE VILLALPANDO._

Todo el mundo he trastornado, Mas nunca pude fallar, Gutierre, con grand cuydado Franquesa, que andays buscar.

Siete annos puede haber Que de Castilla partí, Solamente por veer Franquesa, que nunca vi; Con la pobreza he topado Muchas veses sin dubdar, Gutierre, con grand cuydado Franquesa, que andays buscar.

Sennor Gutierre de Arguello, Fuerte empresa habeys tomado, Á mí mucho pesa dello, Mas pasad como he pasado, Tanto tiempo que he buscado Esa virtud syngular, Gutierre, con grand cuydado, Franquesa, que andays buscar.

Tambien quiero que sepades Otra cosa que busqué, Gentilesa, mas creades Que tampoco la fallé: Buscándola soy barbado Con muy terrible pesar, Gutierre, con grand cuydado Franquesa, que andays buscar.

_Fyn._

Tal consejo vos daré, Sy lo querédes tomar, Que dexeys por vuestra fe Franquesa, que andays buscar.

_MOSEN REBELLAS._

En Castilla es proesa, Franquesa, bondat, mesura, En los sennores larguesa, En donas grand fermosura.

Pues franquesa es sennora De muchas otras bondades; Allí es habitadora, Acá por demas andades; Con bondat et con noblesa Allí es do más atura En los sennores larguesa, En donas grand fermosura.

Que en estas partes, sennor, Há grand tiempo que non viene, Que de fama et de honor Siempre su carrera tiene; Con ella vive ardidesa, Discrecion, desenvoltura, En los sennores larguesa, En damas grand fermosura.

_Fyn._

Allí verédes destresa, Andar con buena ventura, Donde gracia et noblesa Me sacaron de cordura.

_IOHAN DE DUENNAS._

La franquesa muy extranna Que buscays por empresa, Un muy noble rey de Espanna Disen que la tiene presa.

Disen que la quiere tanto, Que por faserle plaser, Éste es un mortal espanto Lo que da y echa á perder; Et la virtud do se banna Franquesa, de amor encesa, Un muy noble rey de Espanna Disen que la tiene presa.

Disen que tiene tambien Gosos, plaseres et guerra, Et victoria contra quien Tomar quiere de su tierra; É la valiente companna Que asy la tiene defesa, Un muy noble rey de Espanna Disen que la tiene presa.

_Fyn._

De vuestra pena tamanna, Sy Dios me ayude, me pesa, Mas, amigos, á muchos danna Por arrear pobre mesa.

_PREGUNTA DE IOHAN DE TORRES_

Á IOHAN DE PADILLA.

Non sabes, Iohan de Padilla, Sennor, qué me acontesció: Antayer venía yo Por defuera de la villa En un troton caballero, Un escudero comigo, El qual puede ser testigo Desto que desir vos quiero.

Vi asentado en un lusillo Al amor, cuio mandado Fesistes et yo cuytado, Triste, flacco et amarillo; Mas asy vea plaser De quien servir me mandó, Que fasta que me fabló Non lo pude conoscer.

Mas desque lo conocí É tan triste lo vi estar, Ove terrible pesar, Assy Dios sea por mí; Pregunté lo que fasia, Díxome que allí se estaba, Que en la villa non fallaba Quien acogerlo queria.

Yo fuy maravillado De aquello que me disia, Preguntéle sy habia Al grand palacio llegado; Respondióme: allá soy ydo, Donde el rey me pudo ver, Mas quiso dar á entender Que non me habia conoscido.

Dixo: á casa del Condestable Só ydo muchas vegadas, Fallé las puertas cerradas, Solamente quien me fable Nin me responda non fallo; Ved sy es grand amargura, Veiendo mi mala ventura Baxo mis oyos et callo.

Tambien dis á la posada De Iohan de Silva que fuera, É que en breve le dixera Tal razon non muy limada; Sennor, bien sabeys quién soy. ¿Puedo en vos fallar abrigo? Dixo: andat, andat, amigo, Tempo fué que se pasó.

Tambien cuenta que llegára Donde vos posays, sennor, Pero sy fué con dolor Trasdoblado lo tornára; Viendo en vos tal mudamiento, Que non vos osó fablar, Non pensando de fallar En vos buen acogimiento.

Desque le vi tan aterido É llorar tan bravamente, Trabaié que de presente Pudiese ser acorrido; Levélo comigo luégo, Pensé de le complaser Fasiéndole luégo ser Asentado tras el fuego.

Allí le fise saber Quánto trabajo sofrí Despues que lo conoscí, Syn iamas yerto faser; Respondió: todo tu danno Yo mucho trabaiaria Por tornarlo en alegría Saliendo de cabo d’anno.

_Respuesta._

Iohan sennor, yo la fablilla Leí que te acontesció, De lo qual á mí tomó Muy grand rysa á maravilla; Mas por muy mucho dinero Non quisiera yo, te digo, Que se fuera el enemigo Sin probar el repostero.

De cómo estaria sensillo Syento yo grand gasaiado, Quanto más sy en el costado Le feria garsagannillo; Aquí se puede poner Un exiemplo que oy yo, Que quien á lobos mató, Lobos lo habian de comer.

Maravíllome de ty, Pues sabías su mal usar É quánto mal fué tractar Á otros et á tí et á mí; Qual coraçon te sofria De escuchar lo que fablaba. Al traydor que á la cava Echó á quien lo servia.

Dises que por muy burlado Del sennor rey se tenía Por haberle por tal vía Visto et dissimulado; Non dubdo ántes comido De lo él asy faser, Que segund mi entender, Bien tien el pan partido.

Pues el Conde favorable Non le fué, te digo, á osadas, Que de quantas sofrenadas Rescibió soy agradable; Corrámoslo como á gallo El que non ovo mesura De poner tanta tristura Como hay por su contrallo.

Dises que non falló nada En mi primo, aunque lo viera Ya del todo va defuera Pues allí non hobo entrada; Mas sy él lo conosció, Lo qual yo non contradigo, Calla callando me obligo, Que alguna ves lo burló.

Mas sy yo lo barruntára Quando á mí vino el traydor, Yo l’fisiera tal honor Que á cuestas lo levára; Aunque ayunára el aviento Yo te digo syn dubdar Quel fisiera sorrabar De los perros más de çiento.

Muy grand yerro conoscido Es faser bien al que miente, Que estos tales ciertamente Con mal fasen buen partido; Por ende, sennor, te ruego Que lo dexes padescer, Que con mal condescender Á bien lo farémos luégo.

Non cures de lo creer, Que yo porque lo crey Quanto bien habia en mí Perdí et todo plaser; Mas mi mal fué tan extranno, Que todo el mundo desia Que non era el que solia, Nin podia ser tal enganno.

_SUERO DE RIBERA._

Gentil sennor de Centellas, Ved qué porfía sostengo: Muchos disen por do vengo, Si vi tan fermosas bellas Como las napoletanas; Yo respóndoles que sy, Salvo seys damas que vi En bellesa soberanas.

Las quales, sy Dios me vala, Su beldat mucho floresce, Ya sea que me paresce Saber muy poco de galla; Tal gracia, de grado dada, Quier en duenna ó donsella, Faserla dos tantos bella Atrativa deseada.

Si bien soy mal inventivo En la materia presente, Fablaré summariamente Claro, non comparativo, Tocando de cada una Non largando la hystoria, Segund mi flaca memoria Por arte llana conmuna.

La primera, generosa En grado superiora, Es una noble sennora, Condessa muy virtuosa; De Derno entitulada, Que por la faser meior, Dotóla nuestro sennor Bueno con buena casada.

Por muy excellente modo Vi otra fermosa dama, Que de Gatula se llama, Primera de todas en todo; De sus pompas et nivel Se faria larga suma, Pero detengo la pluma Por non tocar al papel.

Syn más quedar en olvido Valor que tanto se precia, Es la fermosa Lucrecia Del gentil seie de nido; Donsella de grand valía, En extremo syngular, Por quien disen el cantar: Para mí me la querria.

Del sege de Capuana Vi Camilla graciosa, Que resplendece fermosa Más que estrella de Diana; El Sennor muy soberano, Mostrando su grand poder, Las otras mandó faser, Y ésta fiso por su mano.

En este sege nombrado Vi otra Lucrecia plasiente, Donsella bien paresciente En superlativo grado; Compassada su bellesa, Segund el mi parescer, Bien creo que debe ser Tesoro de gentilesa.

Minutela Margarida, Mujer de mossen Gallarte, Non debe quedar aparte De fermosura escondida; Á quien juzgaron las fadas Por sentencia verdadera Que non fuese postrimera De las fermosas loadas.

Tornando, mosen Françes, Á mi porfía primera, Pues ya vedes la manera, Respondedme si queres; Dexando toda favor, Presentandos por testigo, Destas sennoras que digo Quál vos paresce meior.

_DIEGO DE VALERA._

Adios, mi libertad, Y otrosy vos, alegría Que dolor et soledat Seguirán mi compannía.

Pero doquier que vayays, Habed memoria, vos ruego, De mí, que solo dexays En vivas llamas de fuego; Y solamente pensad En seguir ya vuestra via, Que dolor y soledat Seguirán mi compannía.

Aquestos mi iuventud Finarán por mi ventura, Sin defensa de virtud Serán de mí sepultura; Pues agora caminad, Sea Dios en vuestra guía, Que dolor y soledat Seguirán mi compannía.

_EL PLANTO QUE FISO LA PANTASILEA._

Yo sola membrança sea Enxemplo á todas personas, La triste Pantasilea, Reina de las Amasonas; Ector, que gloria possea, Amé por donde muriese El triste que amar desea y á mi planto el fin hobiese.

Sola yo reina amasona Nascí porque amar debiese Ector más que otra persona Cuytada que nunca lo viese; Sola yo la mal fadada Quiso amor que fenesciese Amando, et non fuse amada, Nin quien ame conosciese.

Por fama fuy enamorada Del que non vi en mi vida, Por armas vencí, cuitada, É fuí por fama vencida. Yo vengué la reina Ortía De Hércules et Minelyda, Domé la gente de Syria, Salvaie, ensoberbeçida.

Di vengança de Theseo Á Hypólito, ofendida, Vencí al rey Oriseo, Cobré la Syria perdida; En historias quantas leo Non fallé quien me venciesse, Salvo amor et buen deseo De un solo que bien quisiesse.

Sentiendo por quien moria La cruel guerra en que fuese, Partí de mi sennoría Valer lo que me valiese; Fasiendo la luenga vía Contra las partes de Frigia, Las buelfas mortal feria En el desierto de Libia.

Los alárabes combatia, Vencí los fuertes serenios, Gané por donde venia Fasta los montes armenios; Caminando en claro dia, Deseo que me guiaba, Vi Troya do parescia É sus torres demostraba.

¡Quánta fué mi alegría! ¡Quánto va del que bien ama! Cada paso que movia Plaser se me acrescentaba; Vi la grand caballería É gente muy ordenada De los griegos, que movia Por me vedar la entrada.

Á las horas yo sandia Por ver el que deseaba, Qué fechos de armas fasía Et de qué són peleaba; Ya el sol se retraya É la hueste bien reglada, Quando amor et su valía Les ganamos la iornada.

Yo venciendo, que temia, Siempre teme quien bien ama, Que en tal són non plaseria Al poseedor de la fama; Perlas, oro, febrería Vesti á la puerta timblea, Verde y blanco chapería Mis doncellas por librea.

Con qué honor me rescebia Priamo, rey soberano, Duques que non conoscia, Reys et pueblo troyano; Ector sólo fallesçia, Sin pena gloria alguna, Quando reynar attendia, La rueda volvió fortuna.

Saliendo á rescebirme El buen rey et su companna, Non pudo encobrirme Su dolor et quexa tamanna; Sospirando en le decir Por ver el que bien queria, Respondióme tu plaser Hoy fenesce en este dia.

Seiendo alegre et plasentera Con el gesto que esperaba, De Ector que muerto era Á mí la nueva llegaba. ¡Oh, maldita sea la fada Cuytada que me fadó! ¡Oh madre desaventurada La que tal fija parió!

Amasona, reina triste, Del dios de Amor maltractada, En fuerte punto nasciste O en alguna hora menguada, ¡Oh triste! meior me fuera Que nunca fuera nascida; A lo ménos non oviera La muerte tan conoscida.

Cuytada, triste seyendo, En mi fortuna pensando; Mis cuytas dolor planniendo Con dios de Amor razonando; Vénus seguiendo tu estoria, En mi danno consentiendo, Hasme levado la gloria De amores que non entiendo.

Vénus de tanto servicio Que te fiçe atribulada, De oracion et sacrificio ¿Que galardon es sacada? ¡Oh triste yo sin ventura, Un amor tan deseado La muerte, que non se cura, Habérmelo así levado!

¡Maldito sea aquel dia, Archíles, en que naciste! Buen Ector, ¿qué te fasia, Que tanto mal le fasiste? Oh reina, ¿dó tu gemido Tu sospiro et tu quebranto? Coraçon endurescido, ¿Cómo non mueres de espanto?

Sennor, mientra tú viviste, De mí fuiste bien amado; Agora, pues feneciste, Nunca serás oluidado, El buen Ector enterrado Donde quiera que estoviere, De mí será acompannado Cuytada mientra viviere.

¡Oh reina desconsolada! Sé que me pueden llamar La más triste apasionada De cuantas saben amar. E aquellas que non te amaron, Sennor, como yo te amé, De sola viste goçaron ¡Mesquina! que non goçé.

Bien escura fué mi suerte, Mi quebranto et mi dolor, Non debe refusar muerte La que pierde tal sennor; A mis cuytas remediaba Cuydando que resurgia; Mas cuando bien lo miraba Mayor planto et cuyta habia.

Ya el dia fallescia Et la noche se açercaba, Mi alma se escurescia É mi placer se apocaba Porque partir me fasian Donde el buen Ector estaba, Mis dolores más crecian Et mi placer se apocaba.

_Fyn._

De la grand pena que habia, Lo más que me consolaba Era que presto morria, Segund el mal que pasaba.

_ALFONSO ENRIQUEZ._

_Testamento suyo._

En el nombre de Dios de Amor Público et notorio sea Como tan claro se vea El mundo fallescedor; Que syn fuerça et sin requeste, Con todo mi sentimiento, Ordeno mi testamento, Del qual su thenor es éste.

Dó á amor primieramente Mi alma, que faga della, Blanca, negra, fea ó bella Como le será plasciente; Quanto bien fis fasta agora Et fare en quanto viviere, Si lo rescebir quisiere Dolo todo á mi sennora.

Dole más quanto duráre Vivo el mi cuerpo todo, Que faga del á su modo Como se más contentare; É yo muerta mi persona, Le dexo procurador Al muy honrado sennor, Arzobispo de Lixbona.

Al qual en merçed pido Con voluntad afincada É dexola recomendada Por quanto lo he servido; Et sea mi testamentario, É faga ó mande faser, Que sin nada fallesçer Se cumpla mi inventario.

Ordeno mi testamento Ser fecho et obrado, El qual desque acabado Segun mi ordenamiento, Sy otro tal se falláre, Mandóme luégo quemar, Faser polvos, et aventar Quando más çerco ventáre.

Sea de la sepultura La noble donna Theresa, Vestida como françesa La somera cobertura; Un laud bien encordado, Desligados sus cabellos, Pos endecha los trebellos Cantando bien acordado.

Porque sea más apuesta, Sea la diestra pared, Elvira por su merçed Cantando la cancion esta: Poderoso amor, loado De tí haya perdonança, Pues veo que fis errança En te ser desmesurado.

La otra parte será La diestra Mariguillem, Por la cual creo tambien Que se ennoblescerá, El monumento tal cosa; Cantando en són de planto, Ya sennora fasta cuándo, La fas un poco lorosa.

Sea la cabeçera La Clara muy especial, Con gesto muy cordial, Cantando en esta manera: Amor cruel et brioso, Mal haya la tu altesa, Pues non fases ygualesa Seyendo tan poderoso.