Cancionero de Lope de Stúñiga: Códice del siglo XV.
Part 14
Juan de Villalobos, señor de la casa y solar de Villalobos, fué hijo de Simon Rodriguez y de Doña María Millan Correa, portuguesa, parienta de los Duques de Braganza; estableciéronse en Extremadura, viviendo con su hermano Fernando, Maestre á la sazon del Órden de Alcántara, y allí nació Juan. En el Paso honroso del Puente de Orbigo es uno de los nueve justadores que acompañan á Gutierre de Quijada, y rompió lanzas con Lope de Stúñiga; vuelto á Extremadura casó con Doña Isabel Felipe, natural de Guadalupe, en donde vivieron y murió Juan, que fué tercer abuelo del escritor militar D. Diego de Villalobos y Benavides. De Villalobos existen tambien várias poesías en los códices números 7.819 y 8.168 de la Biblioteca Imperial de París.—OCHOA, _MSS. Españoles_.—_Libro del Paso honroso._—RADES ANDRADA, _Chronica_.—HARO, _Nobiliario_.
XL. _Pág. 191._ RODRIGO DE TORRES.
_Qualquiera que me toviere._
En el códice núm. 8.168 de la Biblioteca Imperial de París se inserta esta composicion, atribuyéndola tambien á Rodrigo de Torres, de quien no hemos podido encontrar noticia alguna.
XLI. _Pág. 192._ JOHAN DE ANDÚJAR. _A la Condesa de Aderno._
_Deesas preciosas Calíope et Pálas._
Doña Juana de Veintemilla, baronesa de Chimina é hija de los Marqueses de Girachi, es á la que dedica su composicion Andújar. Casó con D. Guillen Ramon de Moncada, conde de Aderno y uno de los señores más poderosos del reino de Sicilia, aunque descendiente de Cataluña; tomó parte en todas las guerras á que dió lugar la conquista del reino de Nápoles por Alfonso de Aragon, á quien siempre permaneció fiel, siendo herido en la toma del castillo de Capua; fué hijo de Antonio Moncada, Gobernador de Sicilia en tiempo de la Reina Doña Blanca.—ZURITA, _Anales de Aragon_.
XLII. _Pág. 195._ FERNANDO DE LA TORRE. _A D. Ladron de Guevara porque su mujer es una muy galana dama._
_Mirad qué grande question._
Señor de Escalante y de otras villas y lugares fué don Ladron de Guevara, á quien dedica esta cancion el poeta hijo de D. Beltran de Guevara y de Doña Juana de Quesada. Casó con la hija de los Sres. de Poza, Doña Sancha de Rojas, la robadora de corazones. Don Ladron murió en 1503. Fernando de la Torre fué natural de Búrgos, segun él mismo dice en la dedicatoria á la Condesa de Castañeda del _Juego de naipes_; véase la página 273. Los anotadores de Ticknor dan la siguiente noticia: «Entre los manuscritos de la Academia de la Historia (_Coleccion_ SALAZAR, _Misceláneas_, 44) se halla una carta de este Fernando de la Torre á un su amigo, participándole la muerte del obispo de Búrgos D. Alonso de Cartagena, que dice es la causa de no haber desempeñado su encargo para D. Pedro de Cartagena, «por haber quedado, como era natural, con gran tristeza y trabajo por tan gran pérdida como ha habido en la muerte del muy magnífico y angélico señor el Obispo de Búrgos, _su hermano_.» Más adelante dice: «Aunque no dejó grandes riquezas á sus parientes, segun las gastaba en infinitas obras pías y su magnífico estado, dexólos muy bien asentados en esa ciudad y con muchos parientes, amigos y criados, y, segun ellos, gracias á nuestro Señor, son hombres en todas las cosas, segund vos sabeys, y mucho más en las armas, que tienen por officio.»—TICKNOR, _Historia de la Literatura española_, tom. II.—SALAZAR Y CASTRO, _Historia de la Casa de Lara_.
XLIII. _Pág. 196._ JOHAN DE TAPIA.
_Trabaios que me matays._
Despues de Carvajal es Tapia el que más composiciones tiene en este _Cancionero_; hay tambien poesías suyas en otros del siglo XV, que áun se conservan inéditos, como el de la Biblioteca de Palacio, VII, A. III; si bien no podemos decir sea el mismo poeta que aparece en el _Cancionero general_ de 1511, pues habiendo estado, ya hombre, en la batalla de Ponza, 1435, es difícil que en 1491 dirija composiciones á un amigo suyo que partia á la guerra de Ampurdan; tenemos, por lo tanto, que contentarnos con las noticias que él mismo nos da; segun de ellas aparece, no sabemos cuál fue su patria, y sólo que acompañó á Alfonso V en su expedicion á la conquista de Nápoles, cayendo prisionero en la batalla de Ponza, y siendo, como tal, conducido á Génova, pues á Milan sólo lo fueron el rey y los infantes; se queja de sus desgracias, y luégo implora el favor de Blanca María, hija del Duque de Milan, de quien debió alcanzar su libertad, pues los genoveses hicieron pagar crecido rescate á sus prisioneros, y Tapia, segun él mismo indica, no estaba en situacion de hacerlo; vuelto al lado del Rey, es uno de los cantores oficiales de la córte, y así celebra la belleza de Lucrecia de Annio, como ataca á los anjoinos ó partidarios de la casa de Anjou; disculpa al Rey con su esposa de su larga ausencia, y por último, alaba á todas las damas italianas; sobrevivió á su protector Alfonso V, alcanzando el reinado de su hijo Fernando, última noticia que de él tenemos.
XLIV. _Pág. 199. Un alvalá que mandó Johan de Tapia á la fija de la Condesa de Arenas._
_Donsella ytaliana._
El Sr. Amador de los Rios dice que la María Caracciola, á quien va dirigida la carta, fué hija de Juan Caraccioli, Condestable, gran Senescal y favorito de Juana de Nápoles. _Historia crítica de la Literatura española_, tom. VI, pág. 443; pero no es así, pues Caraccioli tuvo tres hijos, uno varon, que casó con la hija de Jacobo Caldora, y cuyas bodas dieron pretexto para el asesinato del gran Senescal, y dos hembras, la mayor de las cuales habia casado con Antonio Caldora, hijo tambien de Jacobo, y la segunda con Gabriel de Ursino, hermano del Príncipe de Tarento; por lo tanto, á quien dirige Tapia su alvalá debe ser á la hija de Otino Caraccioli, que casó con un hijo del Conde de Arena, explicándose así que diga á la hija de la Condesa de Arena, en cuyo caso, sabemos la fecha en que fué escrita, anterior, de seguro, á 1442, pues en este año, el dia de Navidad, Aleiro de Nápoles, procurador de Nicolo de Arena, Conde de Arena, Melito y San Rufo de Calabria, hizo pleito homenaje en nombre de éste y prestó juramento de fidelidad á Alfonso V, á quien desde entónces permaneció fiel.—ZURITA, _Anales de Aragon_. SISMONDE DE SISMONDI, _Histoire des republiques italiennes du Moyen Age_.
XLV. _Pág. 203._ CANCION DE JOHAN DE TAPIA. _A la fija del Duque de Milan syendo él en presion._
_Muy alta et muy excellente._
Felipe María Visconti, último Duque de Milan de este apellido, sólo tuvo una hija natural, llamada Blanca María, que es á quien se dirige Tapia; casada por su padre con Francisco Alejandro Sforza, uno de los mejores generales de su tiempo, ocupó tambien el ducado de Milan, gracias á ser tan hábil político su marido, que Luis XI de Francia decia podia darle lecciones; buena esposa y madre, á la muerte de Sforza mantuvo el órden é hizo que ocupase, sin oposicion, el puesto su hijo Galeazo María, á la sazon en Francia; hijo indigno é ingrato, desterró á su madre á Cremona, en donde murió en 1468 envenenada por su órden, segun le acusaban sus contemporáneos; bien es verdad que, á su vez, perecia Galeazo asesinado, en el momento en que entraba en la iglesia de San Estéban, por tres jóvenes discípulos de Cola de Montano, que habia sido tambien preceptor del Duque, y á quien éste hizo azotar y pasear por las calles de Milan.—SISMONDE, _Histoire des republiques italiennes du Moyen Age_.
XLVI. _Pág. 205._ JOHAN DE TAPIA. _A la muy excellente reina de Aragon et de Seçilia._
_Aunque estó en reyno extrangero._
La esposa de Alfonso V, á quien se dirige Tapia, lo fué Doña María de Castilla, hija de Enrique III y hermana de D. Juan II; casada desde muy jóven, este matrimonio ni fué fecundo ni feliz, sea por las largas ausencias del marido y sus amores en Nápoles, ó porque la aborreciese, á causa, segun le atribuian entónces, de haber mandado ahogar á doña Margarita de Ixar, su dama, que decian estaba encinta del Rey; es lo cierto que éste nunca la amó, habiendo querido romper el matrimonio, á pesar de su honestidad y de haber tenido verdaderos dotes de gobierno; sobrevivió á su marido, pues murió en 4 de Setiembre de 1459; habia testado á favor de éste, pero al saber su muerte lo hizo á favor de su hermano D. Juan, que sucedió en Aragon á Alfonso V.—ZURITA, _Anales_.
XLVII. _Pág. 207._ CANCION DE JOHAN DE TAPIA. _A madama Lucrecia._
_Dama de tan buen semblante._
Se dirige el poeta á la querida de Alfonso V, Lucrecia de Aniano, hija de un gentil-hombre napolitano; pobre, pero de honesta familia, fué extremadamente amada del Rey, que, segun Enéas Silvio, cuando estaba con ella en Torre dil Greco, que es donde vivia, parecia fuera de sí, sin oir, ver ni entender más que á Lucrecia; «alababa sus palabras, admiraba su talento, aplaudia todas sus acciones y la colmaba de presentes; queria que fuese honrada como una reina, y de tal manera llegó á dominarlo, que nadie podia obtener audiencia de él si ella no queria... A pesar de esto, segun el rumor público, jamas cedió á sus deseos; pues aseguran que dijo más de una vez que no sacrificaria al Rey su virginidad, y que si empleaba la fuerza contra ella, prevendria su vergüenza con la muerte, en lugar de castigarse tardíamente, como lo habia hecho Lucrecia.» Aludiendo quizá Tapia á esto, cuando dice:
Vos fuistes la combatida Que venció al vencedor; Vos fuistes quien por amor Jamas, nunca fué vencida.
Segun otra version, pasaron las cosas de distinta manera, _cogliendo il re dal giardino di quella il primo frutto d’amore_. Alfonso V proyectó contraer matrimonio con Lucrecia, á cuyo efecto instó vivamente al Papa Calisto III para que anulase su matrimonio con María de Castilla á causa de la esterilidad de ésta; pero este proyecto fracaso ante la negativa inflexible del Pontífice.—_Comentarii Pii Papæ II._ SISMONDE, _Histoire des republiques italiennes du Moyen Age_.
XLVIII. _Pág. 209._ JOHAN DE TAPIA. _A la devisa del sennor rey Don Fernando._
_Montanna de dyamantes._
A Alfonso V de Aragon le sucedió en el trono de Nápoles su hijo bastardo Fernando I de este nombre; no pudo saberse nunca con certeza quién fué su madre; creyeron algunos ser fruto incestuoso de los amores de su padre con la mujer de su hermano Enrique, y que para salvar á ésta de la vergüenza, Margarita de Ixar dejó que le atribuyesen esta falta, que le costó la vida, pues la celosa María de Castilla mandó ahogarla, como hemos dicho en la nota XLV; aseguran otros que Margarita fué su verdadera madre, y hay tambien quien lo supone hijo de una morisca valenciana llamada Vilardona Carlina, miéntras que su enemigo Calisto III decia que no era ni áun hijo de Alfonso, sino de un hombre bajo y de vil condicion. Legitimado por el Papa, jurado por todos los barones del reino, y nombrado por su padre Duque de Calabria, que es el título que llevaba el príncipe heredero, ocupó sin oposicion el trono, que á poco tiempo estuvo expuesto á perder. A esto alude la cancion de Tapia. Juan, duque de Anjou, representando los derechos de su casa y apoyado por todos sus partidarios, invadió el reino y derrotó á Fernando en la batalla de Sarno, miéntras que uno de sus generales, Jacobo Piccenino, derrotaba tambien en San Fabbiano á los hermanos Sforza, sus aliados; todo parecia perdido para Fernando, cuando el cariño que á su mujer profesaban los napolitanos, los esfuerzos que en su favor hicieron el Duque de Milan Francisco Sforza y el Papa Pío II, que habia sucedido á su enemigo Calisto, junto á su constancia y talento, restablecieron sus negocios á tal punto, que triunfando de todos sus enemigos, murió en 1494 pacífico posesor del trono, despues de un reinado de treinta y seis años. Como rey y como hombre fué la antítesis de su padre, falso, avaro, cruel y vengativo; en cambio, es justo decir que veló mucho por la buena administracion de justicia, protegió las bellas artes y el comercio, favoreció la industria, y Nápoles le debe parte de su grandeza, estableciéndose por órden suya, en esta ciudad la primera imprenta. Esta poesía demuestra, como indicamos en otra nota, que el _Cancionero de Stúñiga_ debió escribirse despues de la muerte de Alfonso V, ó sea posterior á 1458, toda vez que aquí se le llama rey á su hijo Fernando.
XLIX. _Pág. 211._ JOHAN DE TAPIA.
_Sanctus, Sanctus, Sanctus Deus._
Lo que publicamos es lo único que puede leerse en el códice, habiéndose raspado el título de la cancion y faltando, ademas, dos hojas, que han sido cortadas; tambien en la pág. 213 han raspado los cuatro versos que empiezan:
El evangelio de Sant Johan;
pero pueden leerse y por eso los insertamos.
L. _Pág. 219._ JOHAN DE TAPIA. _Una cancion que fizo á la Condesa de Buchanico._
_Fermosa gentil deessa._
Era de la familia Orsini y acérrima partidaria de los aragoneses, segun dice el mismo Tapia; única noticia que tenemos de ella.
LI. _Pág. 222. Un desir que fiso Johan de Tapia loando y nombrando á todas las damas de Turpía._
_Siendo enemiga la tierra._
Turpía, dice el original, no sabemos si es error del copiante; si no lo es, tampoco podemos decir á qué parte de Nápoles alude Tapia, ó qué quiere expresar cuando escribe las damas de Turpía.
LII. _Pág. 227._ DIEGO DE LEON.
_Los hombres de amor tocados._
Comendador de Montanchuelos en la Órden de Calatrava fué Diego de Leon, que ántes habia servido con lealtad al rey D. Juan II en las turbulencias de Castilla; lo nombró el Rey capitan de cien rocines, y le dió la guarda de Mucientes; fué uno de los que sostuvieron al Maestre legítimo de Calatrava D. Pedro Giron contra el intruso D. Juan Ramirez de Guzman; alcanzó el reinado de Enrique IV, pero en el de los Reyes Católicos aparece su encomienda proveida en otro, por lo que es probable muriese ántes.
LIIIa. _Pág. 230._ JOHAN DE MENA.
_Seguiendo el plasiente estilo._
No es de Juan de Mena esta obra, sino del Marqués de Santillana, que le dió el nombre _El Triumphete de Amor_; faltan ademas en el _Cancionero de Stúñiga_ las estrofas que ponemos á continuacion:
Otros vi que sobresseo, Por la grand prolixidat, Aunque manifiesto, veo Ser de grand actoridad: E vi la grand deidat, Diáfana é radiante, A quien jamas egualante Non vi otra en dignidat. Cupido, el cual se mostraba Ser monarcha en los potentes Príncipes, que á sí levava, E sabios muy trasçendentes: Vile de piedras fulgentes Muy lucífera corona, Cándida, como la zona De los signos transparentes. Paresçió luégo siguiente, Un carro triunfal é neto De oro resplandeçiente, Fecho por modo discreto: Por ordenança e decreto De nobles donnas galantes, Cuatro caballos andantes Lo tiravan plano é reto. Do, por más admiracion, Me quiso mostrar fortuna La grand clarificaçion, Muy más cándida que luna, Venus, á quien sólo una Non ví ser equivalente, Fermosa, sábia, excellente, Dina de exçelsa tribuna. Vi ançillas sofraganas, Vestidas de la librea D’aquellas flechas mundanas, Que enastaron á Medea: Vi á la Pantasilea, Clitemestra é Adriana, Vi la discreta troyana, Braçayda, Damne, Penea. Vi á Dido é Penelope, Andromaca é Polixena, Vi á Félix de Rodope, Alçiona é Philomena: Vi Cleopatra é Almena, Semele, Creussa é Enone; Vi Semiramis é Prone, Y Siffle, Yoles, Elena. Por expresso mandamiento De la deessa honorable, Sin otro detenimiento, Una donna, muy notable, Embraçó un arco espantable, E firióme tan sin duelo, Que luégo cay en el suelo De ferida inreparable. Asy, ferido de muerte De la flecha enfeccionada, De golpe terrible é fuerte, Que de mí non sope nada; Por lo cual fué ocultada De mí la vision que via, E tornóse mi alegría En tristura infortunada.
FINIDA.
Non puede ser numerada Mi cuyta, desde aquel dia Que vi la sennora mia, Contra mí desmessurada.
_Obras del Marqués de Santillana_, Madrid, 1852.
LIIIb. _Pág. 246._ VILLAPANDO.
_Sepan todos mi tormento._
Debe ser error del copista poner Villapando por Villalpando, lo mismo aquí que en la pág. 248.
LIV. _Pág. 249._ MENDOZA.
_Vos, que sentides la via._
Con el apellido de Mendoza conocemos, ademas del ya citado Marqués de Santillana, varios poetas, cuyas poesías han llegado hasta nosotros, pero no nos atrevemos á decir á cuál de ellos corresponda la presente; en el _Cancionero de Baena_, pág. 257, se han publicado dos con este epígrafe: «Aquí se comienzan las cantigas e desires muy graçiosos é bien fechos que fiso é ordenó en su tiempo el honrado é noble caballero Pero Gonzalez de Mendoça, padre del Almirante D. Diego Furtado, é primeramente se comiençan las cantigas que él fiso por amor é loores de una gentil donçella que mucho amava, por amor de la qual, dis que mandó faser el monesterio de Santa Clara de Guadalfajara do se metyó monja.» Nació Pero Gonzalez en 1340, hijo de Gonzalo Ibañez de Mendoça y de Doña Juana de Horozco, señora de Hita y Buitrago; sirvió al principio con lealtad al rey D. Pedro de Castilla, pero luégo fué uno de los más decididos partidarios de su hermano D. Enrique II, quien lo nombró su mayordomo mayor; con el mismo cargo sirvió á Juan I, á quien salvó la vida en la funesta batalla de Aljubarrota dándole su caballo para que huyese, accion heroica que ha llegado hasta nosotros en el romance que nos conservó Lope de Vega, en una de sus comedias:
«Si el caballo vos han muerto, Subid, Rey, en mi caballo; Si en pié no podeis tenervos, Llegad, subirvos he en brazos.»
Quien dijo estas palabras, y su muerte, tambien la cuenta el romance que concluye así:
«Esto dijo el montañés, Señor de Hita y Buitrago, Al rey Don Juan el primero, Y entróse á morir lidiando.»
Su nieto el Marqués de Santillana dice, hablando de este poeta, que era muy discreto é que fiço muy bellas canciones, añadiendo que usó una manera de decir cantares, así como Cenicos, Plautinos y Terencianos, tambien en estrambotes como en serranas. Le sucedió en su casa y estados, así como en su aficion á la poesía, su hijo D. Diego Furtado de Mendoza, Almirante mayor de la mar, que, segun dice Fernan Perez de Guzman, era: «Ombre de muy sotil engenio, bien raçonado, muy gracioso en su decir, osado et atrevido en su fablar, tanto que el Rey D. Enrique el Tercero se quexava de la su soltura y atrevimiento.» Sus poesías aunque no mencionadas por su hijo el Marqués de Santillana, se encuentran en el códice de la Biblioteca de Palacio, señalado A. 3. VII, así como las del tio de este último, como él llamado Iñigo Lopez de Mendoza, apellidado el Feo. Otro poeta del siglo XV tuvo tambien este nombre y fué Íñigo de Mendoza, de quien en el _Cancionero_, VIII, A. 3 de la misma Biblioteca se contiene «_La vida de Nuestro Señor Jhesu-Xpo_, compuesto por Fr. Iñigo de Mendoza, fraile de la Observancia de San Francisco, á pedimento de Doña Juana de Cartagena.» Esta obra alcanzó gran fama en aquel tiempo, siendo impresa en el _Cancionero_ que dió á luz en Zaragoza el aleman Paulo Hurus en 1492. Tambien en Toledo vió la luz pública el _Cancionero_ que lleva el nombre de este poeta, y en el que se contienen otras várias composiciones suyas; por último, el Sr. Amador de los Rios cree que el Mendoza por quien se supone escrita la composicion á que da lugar esta nota, es Pedro Gonzalez de Mendoza, Señor de Almazan y de Monteagudo, de quien se encuentra noticia en las crónicas de aquel tiempo, hijo de Juan Hurtado de Mendoza y de Doña Ana Enriquez, pariente, por lo tanto, cercano del ilustre Marqués de Santillana; vémosle, en compañía de éste, figurar entre los grandes y vates de Castilla que asisten en Zaragoza á la coronacion de D. Enrique el de Antequera, Rico hombre y Guarda mayor del Rey D. Juan, que llegó á tener en él completa confianza; así es que cuando tuvo lugar en Balamazan la prision de D. Fadrique de Castilla, porque, segun dice el romance,
De vos, el Duque de Arjona, Grandes querellas me dan, Que forzades las mujeres Casadas y por casar, Que les bebiades el vino Y les comiades el pan, Que les tomais la cebada Sin se la querer pagar,
es dado en guarda á Pedro de Mendoza.
Preso, preso, caballeros, Preso de aquí lo llevad, Entregadlo al de Mendoza, Ese mi Alcalde leal.
Tambien le nombró su Embajador cerca del Rey de Aragon, y en Tordesillas, cuando el infante D. Enrique de Aragon (1420) se apoderó del rey D. Juan, fué Mendoza uno de los señores á quien prendió.
En un libro que se ha hecho sumamente raro, y se titula _Memorial de criança y Vanquete virtuoso para criar hijos de grandes, y otras cosas; compuesto por un cortesano_ (Zaragoza, 1548), el autor, que segun se lee en el prólogo era Gaspar de Tejeda, pone en boca de D. Pedro Gonzalez de Mendoza los siguientes versos:
Los sabios gentiles gran tiempo gastaron Buscando el mayor de los bienes terrenos, Por ver si es lo alto lo más ó lo ménos, Y nunca por nunca, jamas lo alcanzaron. Que como con lumbre de pajas cavaron En cosa que humano juicio no alcança, Tovieron por cierta bienaventurança La propia virtud, y ansí lo mostraron.
_Crónica de D. Juan II._—HARO, _Nobiliario_.—SALAZAR Y CASTRO, _Historia de la Casa de Lara_.—_Cancionero de Baena._—AMADOR DE LOS RIOS, _Historia crítica de la Literatura Española_.
LV. _Pág. 256._ ALFONSOS DE MONTANNOS.
_Mi bien et toda mi vida._
Sólo sabemos de este poeta que fué aragones.
LVI. _Pág. 258._ JOHAN DE ORTEGA.
_Cobarde de coraçon._
Aragones como el anterior.
LVII. _Pág. 260._ ANÓNIMO.
_Mi buen amigo Sarnés._
De este Sarnés, de quien ni aún se sabe el nombre, hay poesías en varios cancioneros, pero de las mismas sólo se deduce que era aragones y gentil-hombre.
LVIII. _Pág. 264._ CANCION DE MORANA.
_Á la una, á las dos._
Publicó esta cancion D. Tomás Antonio Sanchez en su tomo primero de la _Coleccion de poesías anteriores al siglo XV_. Alfonso de Morana fué uno de los poetas á quienes protegió y tuvo en su casa el desgraciado Duque de Arjona D. Fadrique de Castilla; en el _Cancionero de Baena_ hay tambien una respuesta de este poeta contra Ferrant Manuel de Lando, quien á su vez le contesta con este epígrafe: «Esta rreplicacion que está ençima, fyso é ordenó el dicho Ferrant Manuel de Lando contra el dicho Alfonso de Moranna, ensañándose contra él por desmesura del mozo, sobre lo cual ovieron de llegar á los cabeçones el uno con el otro, segunt que adelante está puesto.» Falta esta composicion, en la cual, quizá, habria algunas noticias sobre Morana.
LIX. _Pág. 273._ FERNANDO DE LA TORRE. _Juego de Naipes dirigido á la muy noble sennora Condesa de Castanneda._
La dama á quien dedica el poeta su obra fué Doña Mencía Enriquez, hija del Almirante D. Alfonso y de la Rica hembra, casó con D. Juan Manrique, Conde de Castañeda y Canciller mayor de Castilla; cayó éste prisionero de los moros en una entrada que hizo en el reino de Granada, el 12 de Agosto de 1456, y pidiendo aquéllos por su rescate la crecida suma de sesenta mil doblas de la vanda, Doña Mencía vendió todas sus alhajas y empeñó sus estados para rescatarlo; accion muy celebrada entónces en Castilla por saberse que el marido no le pagaba con igual cariño, teniendo amores con una parienta de ella, con quien casó despues de la muerte de la Condesa.—SALAZAR Y CASTRO, _Historia de la Casa de Lara_.
LX. _Pág. 296._ CANCION DEL MARQUÉS DE SANTILLANA.
_Sennora, muchas mercedes._
_Obras del Marqués de Santillana_, Madrid, 1852, página 453.
LXI. _Pág. 298._ JOHAN DE TAVIRA.
_Cuydados, dad ya vagar._
Nada sabemos de este poeta.
LXII. _Pág. 299._ PEDRO DEL CASTILLO.
_Por demas es porfiar._
Como el anterior, no hemos encontrado dato alguno sobre su patria, ni tiempo en que vivió.
LXIII. _Pág. 300._ CARVAJAL.
_¿Quién se podria alegrar,_