Cádiz en la Guerra de la Independencia: cuadro histórico

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manos, no acostumbradas á telas tan ásperas. En Octubre del mismo año, cosieron cincuenta mil camisas, costeados los lienzos por donativos del pueblo de esta ciudad y destinados á aliviar el estado de desnudez en que el ejército del general Castaños se hallaba. Continuaron en tan beneméritas tareas durante la campaña, y mas aun durante el sitio, ampliando aquellas á la formacion de sacos de todas clases para los parapetos y las municiones, y de hilas, sábanas y almohadas para los hospitales.

En 1811 trataron de formar una asociacion: el primer pensamiento es de la señora doña Engracía Coronel, secundada por las marquesas de Villafranca y de Casa Rávago. Apruébase en 19 de Octubre esta institucion por el Consejo de Regencia, é instálase en 19 de Noviembre bajo la presidencia de la Marquesa de Villafranca, quien dirige á aquellas nobles heroinas de la caridad y del amor de la patria palabras tan conmovedoras como estas: «Estos tristes, afanados por nuestro bien, desfigurados por el cansancio, el hambre y la sed, están desnudos. Mientras nosotras descansamos en nuestras casas, ellos velan al raso, sufriendo el viento, el agua, la nieve y el hielo, todo porque no sea interrumpido nuestro sosiego por el clarin amenazador ó por el cañon y la bomba enemiga.

«Consideremos estas verdades, y penetradas de estas ideas, convirtamos nuestras casas en talleres de vestuario para la tropa. En adelante, nuestras manos no deberán emplearse en otra cosa que en las útiles y respetuosas necesidades del ejército y de los que sufren en los hospitales.»

No solo allega recursos la Junta de Señoras de la ciudad de Cádiz, sino que por medio de proclamas exhorta á las de América , exhorta á las de España, á prestarles auxilio en empresa tan patriótica. Viste y equipa completamente al regimiento de Guadix, al escuadron de artillería volante, al primer batallon de guardias españolas, á los empleados en las fuerzas sutiles de mar y las tropas de marina embarcadas; y alista por último en 13 dias cuantas prendas el regimiento de artillería necesita. 660.527 rs. vn. logran invertir las señoras en tales objetos; y á tal punto llega su amor á los leales que se sacrifican por la independencia de la patria, que cuando en Abril de 1812, despues de haber equipado al regimiento do Guadix, fuerte de 850 plazas, asisten al acto de la bendicion de la bandera, ofrecen una comida á la tropa, comida que ellas mismas sirven en el Hospital de Mugeres. Tales son los eminentes servicios do la Junta patriótica de damas de San Fernando.

Al comenzar el año 1812, Cádiz sigue siendo la Córte de las Españas: mas aun, esta isla viene á ser la España misma. De aquí continúan saliendo expediciones para la reconquista de la nacion. Lo que es Cádiz en este tiempo, se explica por el dicho vulgar de los caleseros, que con su natural gracejo andaluz, cuando algun pasagero extraña el subido precio que se le pide por ir en calesa á la Isla, al cerro de los mártires ó á Sancti-Petri, suelen responder: «Considere V., señorito, que adonde voy á llevarlo es á la frontera de Francia.» Reside en Cádiz el embajador extraordinario de Inglaterra, Enrique Wellesley, el conde de Priole, ministro plenipotenciario de las Dos Sicilias, don José de Souza Holstein, enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de

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Portugal y don Pedro Gravina, arzobispo de Nicea, nuncio de su Santidad.

Las Córtes han votado la Constitucion de la Monarquía. Nuevos en el sistema representativo los diputados, habian establecido en el código algunas prescripciones impracticables ó peligrosas. Pero esta obra, que ha quedado como monumento histórico de una época de gloria, merece el respeto por las circunstancias en que se escribió, porque es la expresion de la sencilla buena fé con que lo discutieron nuestros mayores, y porque es el oríjen de nuestras instituciones monárquico-constitucionales.

Determínase que el Código se publique solemnemente el 19 de marzo. La víspera es firmada la Constitucion por los diputados. Al siguiente júrase en las Córtes por los mismos y por la Regencia, que se presenta acompañada de una comitiva numerosa de grandes de España, embajadores de las potencias aliadas, generales y otras personas de distincion. Desde las Córtes dirígense todos el 19 procesionalmente á la Iglesia del convento del Cármen, donde se canta una misa y Te-Deum. Toda la tropa está sobre las armas, y cubre la carrera desde la Iglesia de San Felipe, por las calles de Santa Inés, y Torre, plaza de San Antonio y calles de Linares y Alameda hasta el convento.

Desde el dia anterior el palacio de la Regencia se halla adornado magníficamente, así como las casas capitulares y la portada de las Córtes. Los edificios de las embajadas de. Inglaterra y Portugal, ostentan transparentes, en que se ven varios Hércules con las mazas limpiando de fieras y tiranos la tierra.

A las puertas del Consistorio, de la Aduana, de San Antonio y de las Córtes, músicas militares alegran con sus sones.

Son los dias de José Bonaparte. En ambas orillas, el mar y el Sancti-Petri por medio, están arboladas las opuestas banderas: allí por el rey intruso: aquí por la jura de la Constitucion. Con salvas de artillería se solemnizan ambos acontecimientos, y á la misma hora en el Puerto de Santa María, residencia del cuartel general francés y en Jerez de la Frontera, capital del Departamento, así como en la ciudad de Cádiz por contrarios motivos, todos los altos funcionarios concurren á una misa y un Te-Deum.

Depositados yacen en el templo del Cármen los restos del duque de Alburquerque, que murió embajador en Lóndres: depositados tambien los de don Federico Gravina. De este modo asisten al acto mas solemne de la independencia española el salvador de Cádiz y el héroe de Trafalgar.

En tanto que los tambores y las cornetas y las músicas militares saludan á la Constitucion, que las campanas anuncian á Cádiz tan fausto acontecimiento, y que en el templo se oyen los cánticos sagrados, la batería de la Cabezuela hace fuego contra esta plaza, contestándole el castillo de Puntales, las obuseras de la Aguada y una bombardera inglesa. El castillo de Santa Catalina del Puerto, lanza sus tiros contra los barcos mercantes fondeados á su frente. Responden al fuego las bombarderas inglesas que están á la boca de la hahía.

Termina la ceremonia sin que una incesante y fuerte lluvia, aparte de los sitios de la solemnidad la entusiasmada concurrencia. Casi frente á la Iglesia del Cármen, un árbol de poca edad es tronchado por el viento, sirviendo de mal agüero para la Constitucion á los ojos de algunos este casual accidente.

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Continúan la lluvia y el fuego del enemigo, que alternan con el relámpago y el trueno.

A las tres de la tarde sale de las casas consistoriales otra comitiva. Es la que ha de publicar la Constitucion. Van en ella el general don Cayetano Valdés, que desde enero es capitan general gobernador de Cádiz, don José Montemayor y don Pedro María Garrido, oidores de la Audiencia territorial, establecida en esta ciudad, y los regidores perpétuos don José Serrano Sanchez, alguacil mayor, el conde de Casa-Rojas, brigadier de la Armada, don José María de Lila, coronel de ejército y el conde de Rio Molino, teniente de navío de la Armada. Además forman parte de la comitiva el secretario del acuerdo de la Audiencia y el del Ayuntamiento para extender testimonios de la ceremonia: los cuatro reyes de armas de 5. M. don Francisco Trapani, don Antonio de Losas, don Manuel Perez Dávila y don Gregorio Polo, un numeroso concurso de personas notables convidadas, música de timbales, y escolta de caballería y un gran piquete de tropa, compuesta de los batallones de voluntarios distinguidos de línea, de los de cazadores y de milicias urbanas.

Llega procesionalmente la comitiva al real palacio de la Aduana, por las calles Nueva, de San Francisco y Pedro Conde: sube á presencia de los Regentes don Cayetano Valdés, y recibe de mano del ministro de Gracia y Justicia un libro de la Constitucion, forrado en tafilete encarnado. Dirígese la comitiva al primer punto destinado para la publicacion del Código , que es en frente del palacio mismo. Allí se levanta un tablado donde hay un dosel con el retrato cubierto del rey don Fernando VII. Suben al tablado Valdés, los oidores, regidores y secretarios: colócanse en filas y los reyes de armas en los cuatro ángulos. Descúbrese el retrato y las tropas presentan las armas.

Entrega Valdés á uno de los secretarios el libro y este lo pasa á manos del mas antiguo de los reyes, quien, al terminar la lectura, lo vuelve al secretario y este al general. Cúbrese el retrato, y las tropas dejan de presentar las armas.

Sigue la comitiva por las calles del cuartel de Marina, Alameda y Bendicion de Dios á la plaza de la Cruz de la Verdad, donde está el segundo de los tablados; y se repite la ceremonia de la lectura. El tercero está en la plaza de San Antonio, adonde se dirige el séquito por la calle del Veedor: pasa desde allí por la calle de la Torre y Santa Inés al cuarto tablado en la plaza de San Felipe frente al palacio de las Córtes, y desde allí por las calles de San José, Ancha, Amargura, Plazuela de Loreto y San Francisco y calle del Consulado Viejo á la Aduana. Hecha de este modo la publicación, el general Valdés entrega, á presencia de los Regentes, al ministro de Gracia y Justicia el libro de la Constitucion y el testimonio de haberse solemnemente leido en la forma dispuesta.

Con vivas y toda clase de demostraciones de júbilo habia sido aclamada la Constitucion por el numeroso pueblo, que acudió á estos actos a pesar de la grande y porfiada lluvia. Apesar de ella los voluntarios distinguidos, los cazadores, los artilleros de extramuros y las milicias urbanas, todos, cual si fueran veteranos acostumbrados á las inclemencias del tiempo, permanecieron en sus puestos durante el dia y hasta bien entrada la noche, que vió el término de las ceremonias.

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Digno de notar es el desprecio con que por aquellos dias se habla de José Bonaparte. Una graciosa macarrónea publícase con el título de Pe pi n ad a. Celébrase mucho: su autor es don Francisco Sanchez Barbero, si bien, oculta su nombre. Así termina este caprichoso rasgo poético:

Currite Matritum, versilia, currite pronto; et Pepo de parte mea facitote mamolam. (1)

Pero nada tiene un sello tal de originalidad como la publicacion del Diario Mercanti1 el dia 19 de Marzo. No contiene otra cosa que una poesía y el anuncio del teatro.

No se crea que aquella está dedicada á celebrar la Constitucion y á sus autores, á pronosticar á todos la inmortalidad. La poesía empieza así:

» Al ínclito señor Pepe, rey (en deseo) de las Españas y (en vision) de sus Indias.

Salud, gran rey de la rebelde gente: salud, salud, Pepillo, diligente protector del cultivo de las uvas y catador experto de las cubas; hoy te celebra mi insurgente mano desde el grandioso emporio gaditano.

De esta suerte acaba:

Lo estoy palpando, un dia de tu trono vas rodando, y acaba tu gobierno en la Península, como el de Sancho remató en la ínsula.(2)

Es una poesía cruelmente satírica contra el rey intruso. La terminacion encierra una gran verdad. Estas son las burlas veras. No es mal profeta la poesía.

Y siendo tal el carácter de los sucesos, que en Cádiz ocurren, cuando en la córte de José Bonaparte se sabe la noticia de haberse publicado la Constitucion, al pasar mas de dos meses, entonces publica la Gaceta del 26 de mayo estas palabras, que demuestran hasta donde las ilusiones del monarca y sus adictos llegan.

»En el Puerto de Santa María, en el mismo momento en que las autoridades españolas y francesas se hallaban reunidas en la Iglesia para celebrar la festividad del rey N. S., y cuando se entonaba el cántico sagrado, todas las baterías de Cádiz y de la isla de Leon, hacian una salva en general con motivo de la Constitucion, como si la Asamblea, que la hubiese dictado, hubiese querido hacer homenaje á su legítimo soberano, reconocido por tal y por todas las naciones continentales, y por casi toda la española, y expiando de este modo sus yerros. En efecto, ¿no es de admirar que se haya escogido puntualmente el mismo dia y la misma hora en que se celebra la fiesta del rey para hacer esta presentacion. ¿Y no se puede inferir que algun motivo secreto ha contribuido á fijar su época? El tiempo nos manifestará lo fundado de esta presuncion.»

(1) Pepinada ab uno Conciso discípulo Merlinis macarrónico-poetalíter facta.

(2) Parece la poesía obra de Arriaza, y escrita calamo-currente. Hay sin embargo, que re cordar que don Pablo de Jérica escribia versos tambien, y era uno de los editores del Diario Mercantil. La poesía esta firmada por M a no l o.

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Solo puede explicarse un tan extraño juicio por la ignorancia verdadera de lo que en Cádiz sucede.

El 29 de marzo se publica en la isla de Leon el código constitucional, formadas las tropas en batalla en el prado de Torre-Alta. Vése en un tablado el retrato del rey, custodiado por un destacamento de Guardias de Corps. Las tropas hacen tres descargas, precedidas cada una de quince cañonazos. Colócanse luego las armas en pabellones; y los españoles pasan á convidar á los jefes, oficiales y soldados ingleses á un sencillo banquete, en que domina la alegría y en el que se entonan canciones patrióticas, al estruendo del cañon con que se anuncian los brindis de la mesa del general, y en medio de los sones de las bandas de música.

Acuerda la ciudad erigir un monumento á la jura de la Constitucion, formada en Cádiz, monumento que deberá erijirse frente al convento del Carmen, por estar allí el paseo de mayor concurrencia y para que pueda ser visto por los navegantes á la salida y á la entrada de este puerto. Aprueban las Córtes el pensamiento y ábrese por espacio de cuatro meses un certámen artístico en la ciudad sitiada.

Muere en esto el presidente de las Córtes don Vicente Morales de Duarez , alcalde de córte en la audiencia de Lima, (1) y diputado por el Perú. Las Córtes acuerdan que en sufragio de su alma se celebre un nocturno y misa en la Iglesia de los Carmelitas Descalzos el 7 de abril á las diez de la mañana con asistencia del cabildo de la Santa Iglesia Catedral. Concurren las Córtes mismas al acto, y tambien la Regencia con la etiqueta de estilo, saliendo formados de la sacristía del convento uno y otro cuerpo, y tornando á ella para disolverse, al punto que la solemnidad fuese terminada.

Las tropas de la casa Real están puestas sobre las armas, frente al templo, así como otros cuerpos de la guarnicion, los cuales hacen tres descargas, á que acompaña la artillería de la plaza, mientras que la campana de la ciudad anuncia al vecindario la piadosa y lúgubre ceremonia. Presencia todo un jóven granadino que el año anterior habia publicado en Lóndres su poema Zaragoza , y que acaba de ser aplaudido en el teatro de Cádiz por su comedia. L o que puede un empleo.

Es don Francisco Martinez de la Rosa. Al contemplar aquel espectáculo seguramente no imagina que su muerte ha de ser parecida á la de don Vicente Morales; porque ha de egercer igual cargo y ha de morir desempeñándolo, recibiendo iguales honores fúnebres y de órden de una Reina constitucional de España, de la segunda de las Isabeles.

Cuatro dias despues se entona en Cádiz un Te-Deum por la reconquista de Badajoz, y el 2 de mayo unas honras por las heróicas víctimas que en ese dia murieron en Madrid el año 8 por la libertad de la patria.

Como gran dia de la nacion española, la Academia de equitacion militar ofrece al pueblo una fiesta análoga á su instituto. La plaza, conocida hoy por de las Barquillas de Lope, en recuerdo de las anacreónticas célebres

(1) Murió en la casa número 3, plaza de San Antonio, el dia 4 de abril, recibiendo su cadáver sepultura al siguiente.

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que con ese nombre compuso Lope de Vega en Cádiz, inspirado sobre las peñas de la Caleta vecina, se cierra oportunamente para los ejercicios. Todos los padres de familia señalan el sitio que desean para sí y disponen tablados con bancos y sillas, sin mas condicion que iluminar al anochecer. Preséntanse dos cuadrillas, una de caballeros y otra de soldados, alumnos de la Academia. Entre los primeros están el duque de Rivas, su hermano y sucesor en el título don Angel de Saavedra, el conde Belveder, don Francisco Arteaga, de la casa de Valmediano, y otros señores no menos distinguidos. Córrense parejas y escaramuzas con todas las reglas del arte, y cintas, y derribánse finjidas cabezas de moros á los tiros de pistola y á los golpes d e sable. Entónanse en los intermedios canciones patrióticas por aficionados. Terminada la fiesta, se ilumina la plaza y se forman grupos de baile. Adornan la plaza vistosas decoraciones, distinguiéndose un cenotafio que el cuerpo de artillería dedica en honor de Daoiz y Velarde. El director de la Academia don Francisco de la Iglesia y Darrac es el mismo de esta fiesta, notable en un dia de luto; pero no digna de estrañeza en aquella época y en Cádiz.

Publícanse á favor de la libertad de imprenta varios periódicos, tales como el Telégrafo Americano, el Revisor Político, el Semanario Patriótico, la Gaceta de la Regencia, el Diario Mercantil, el Conciso, el Robespierre Español, amigo de las Leyes, el Redactor General, el Censor General, el Diario de la Tarde, el. Periódico Militar del Estado Mayor General. Estos se escriben al publicarse la Constitucion. Despues aparecen la Abeja Españ1a, el Imparcial, el Procurador General de la Nacion y del Rey el Tribuno Español, el Articulista, el Duende de los Cafés. Los diarios liberales distínguense por el tenaz é imposible empeño de querer concordar la nueva Constitucion con nuestras antiguas leyes, y con el modo de celebrarse las Córtes en remotos tiempos, todo para alejar la idea de que los escritos de los franceses sean los inspiradores de las doctrinas que se sustentan. Hasta un folleto se publica con el título del Tom is t a en las Córtes, en que se intenta probar que todas las doctrinas son tomadas de la pluma del angélico doctor Santo Tomás de Aquino.

Igualmente se publica un Diario de las Córtes, con la especial circunstancia de que su redactor principal es Fray Jaime Villanueva, padre maestro domínico y buen predicador y afamado.

A semejanza de aquel loco profeta de que las historias de la conquista de Méjico hablan, á semejanza de aquel otro, que en las alteraciones de Aragon contra Felipe II pronosticaba, hay uno en Cádiz demente ó maniático llamado Otero, de mucho ingenio y de gracia suma. Preciase de profeta y poeta improvisador.

Al mismo tiempo recorre por las noches los cafés y demás sitios de concur-

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rencia; y estimulado por los circunstantes, dá rienda suelta á su ingenio, improvisando versos y mas versos; de los cuales se conserva este apotegma:

Para tan solo el pobre es el invierno: Y para solo el mismo es el infierno.

Pronostica que un buque mercante, que salió para América, no volverá á salvamento. Anuncia su vuelta la torre de vigía á la hora de anochecer: zúmbanle sus amigos por la falsedad del pronóstico; y Otero responde con calma: Aun no ha fondeado en bahía. Con efecto, el buque huyendo de los escollos de la entrada, dá aquella noche en la costa de en frente, quedando allí maltratado.

Se dice hombre de grande humildad y lo es. Continuamente repite: »Como soy tan humilde, no ha podido menos su Divina Magestad de premiarme, y ¿qué menor premio que hacerme profeta?

El dia de la procesion del Santísimo Corpus, se celebra en 1812 con gran pompa y con mayor carrera. Las Córtes, la Regencia y altos funcionarios, generales, la córte toda en fin, concurren á aquella solemnidad, entre las grandiosas de la Iglesia. Habia venido á esta ciudad, procedente de Ceuta, donde estaba desterrado por la Inquisicion, el doctor don Alfonso Santa María, destierro que se conmutó por Cádiz, merced á los ruegos de algun doctor del Colegio de medicina. Olvidó todo el doctor Santa María y dirigió á las Córtes una representacion sóbre el modo de reformar el Colegio, censurando gravemente á los catedráticos. Habia dicho el doctor que el hombre era un compuesto de afinidades químicas; y como cuerda y graciosamente le replicase el doctor don Francisco Flores Moreno, padre del ingenioso poeta don Francisco Flores y Arenas, que si era un compuesto de esas afinidades químicas, el doctor Santa María podria, siempre que quisiese, formar hombres en su gabinete, el doctor llevó á mal esta burla, que despues de todo no tenia respuesta. Apela pues, á vindicarse por medio de una extravagancia.

Dispone, la formacion de unos cartelones con letras grandísimas, y hace que por las principales esquinas de la ciudad y especialmente por todas las de la larga Carrera del Santísimo Corpus, aparezca lo siguiente en el dia mismo de la procesion:

A LOS MANES DE NEWTON Y DE BUFFON.

A LA EUROPA SÁBIA Y PENSADORA.

A LA POSTERIDAD.

O DI PROPHANUM VULGUS ET ARCEO--HOR.

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DEDICATORIA DEL SABIO LANCELIN,

CON QUE CONTESTA EL CIUDADANO SANTA MARÍA Á LOS PAPELUCHOS QUE SE HAN ESCRITO EN CONTRA DE SU MEMORIA MÉDICA.

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NO SE VENDE NI SE HALLA, SINO COMO ESTÉ, EN LAS ESQUINAS.

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GRATIS ME FECIT NICOLAUS GOMEZ REQUENA. (1)

(1) La primera vez que el Dr. Santa María se presentó en la Alameda de Cádiz llevaba botas encarnadas. Andando el tiempo y yendo con el conde de Naldi de Madrid á Toledo á establecer por allí el juego de la Roleta, saliéronle al camino ladrones Quitáronles el mucho dinero que llevaban; y como hallasen entre sus papeles algunos con signos masónicos, acordaron darles muerte. Su cedió que unas carretas cargadas de paja, pasaban por allí á este tiempo. Los ladrones se apoderaron de ellas y con la paja quemaron á ambos.

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Como la concurrencia es grande a la festividad, todos se sorprenden y comentan con chistes aquella extravagancia, doblemente ridicula para su autor por la errata. de decir el cartelon esté en lugar de este que altera el sentido de un modo disonante.

Desde el 20 de Noviembre de 1811 (á los veintidos meses de sitio) está abierto el teatro.

Los regocijos públicos no se interrumpen ya, ni menos por el bombardeo que en el año 12 se continúa con algun mas vigor y efecto, en cuanto al alcance de los proyectiles. En el teatro representanse las obras mas celebradas de nuestros antiguos dramáticos, como el Perro del Hortelano, La moza de cántaro , La esclava de su galan, Los milagros del desprecio, Lo cierto por lo dudoso, de Lope de Vega, La casa con dos puertas, El Tetrarca de Jerusalen, Para vencer amor querer vencerle, La dama duende, Bien vengas mal, Casa con dos puertas, de D. Pedro Calderon de la Barca, García del Castañar, Casarse por vengarse, de D. Francisco de Rojas, Don Gil de las C alzas V e r d e s , de Tirso de Molina, El desden con el desden , de D. Agustin Moreto, El conv i d ad o de piedra , de D. Antonio de Zamora, El socorro de los mantos, de D. Cárlos de Arcano, El d i a blo pre d ic a d o r, de Luis de Belmonte, y otras muchas obras de este género. La España, como se vé en el teatro de Cádiz, es una España muy española.

El Duque de Híjar, de quien decia la voz pública burlona, que para componer versos se acostaba boca abajo, da al teatro durante el sitio una obra alegórica con el nombre del Templo del destino.

No es el Duque de Híjar un gran poeta: mediano, sí; laborioso y el primero en inflamar los ánimos con sus poesías. No le acompañó la felicidad al escribir el T emplo del Des tino. El incansable epigramático D. Pablo de Jérica, publica en aquellos dias este juicio crítico de la obra, del autor, de los actores y del público:

Grande el número de actores, grande el autor, su excelencia, grandes los actos, señores; y mas grande la paciencia de tantos expectadores.