Buena Nueva de acuerdo a Marcos: Traducción de dominio público abierta a mejoras
Part 3
009:039 Pero Jesús dijo, «No se lo prohíban, porque no hay nadie que haga un trabajo maravilloso, y que rápidamente pueda hablar mal de mí. 009:040 Porque cualquiera que no esté contra nosotros está a nuestro lado. 009:041 Y cualquiera que les de un vaso de agua para beber en mi nombre, porque ustedes son de Cristo, con seguridad les digo, que él no perderá su recompensa. 009:042 Cualquiera que haga que uno de estos pequeños que creen en mí se equivoque, sería mejor para él ser arrojado al mar con una piedra atada al cuello. 009:043 Si tu mano te hace errar, córtatela. Es mejor para ti entrar a la vida mutilado, que teniendo tus dos manos ir a la Gehena[69], en el fuego inextinguible, 009:044 `donde su remordimiento no muere, y el fuego no se apaga.´ 009:045 Si tu pie te hace errar, córtatelo. Es mejor para ti entrar a la vida cojo, que tener tus dos pies y ser expulsado a la Gehena, en el fuego que nunca se extingue. 009:046 `donde su remordimiento no muere y el fuego no se apaga.´ 009:047 Si tu ojo te hace errar, sácatelo. Porque es mejor para ti entrar al Reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser expulsado a la Gehena de fuego, 009:048 `donde su remordimiento no muere, y el fuego no se apaga.´ 009:049 Porque todos serán salados con fuego[70], y todo sacrificio será sazonado con sal. 009:050 La sal es buena, pero si la sal pierde su sabor, ¿Con qué la sazonarás? Tengan sal en ustedes mismos, y estén en paz unos con otros.»
10
010:001 Jesús se levanto de allí y fue a los límites de Judea y más allá del Jordán. Multitudes fueron a Él nuevamente. Y de nuevo les enseñó como usualmente hacia. 010:002 Los fariseos fueron donde Jesús para probarlo, y le preguntaron, «¿Es legal para un hombre divorciarse de su esposa?»
010:003 Él contestó, «¿Qué les ordenó Moisés?»
010:004 Ellos dijeron, «Moisés permitió que se escribiera un certificado de divorcio, para separarse de ella.»
010:005 Pero Jesús les dijo, «Por la dureza de sus corazones, él les escribió esa orden. 010:006 Pero desde el comienzo de la creación, `Dios los hizo hombre y mujer. 010:007 Por esto un hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, 010:008 y los dos serán una carne,´ así que ya no son dos, sino una carne. 010:009 Entonces lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre.»
010:010 En la casa, sus discípulos le preguntaron nuevamente sobre el asunto. 010:011 Él les dijo, «Cualquiera que se divorcie de su esposa, y se case con otra, comete adulterio contra ella. 010:012 Si una mujer se divorcia de su esposo y se casa con otro, ella comete adulterio.»
010:013 La gente le estaba trayendo niños pequeños, para que Él los tocara, pero los discípulos reprendieron a quienes los estaban trayendo. 010:014 Cuando Jesús lo vio se indigno y les dijo, «¡Dejen que los niños pequeños vengan a mi! No se lo prohíban, porque el Reino de Dios pertenece a aquellos como estos[71]. 010:015 Con seguridad les digo, quien no reciba el Reino de Dios como un niño pequeño, no entrará de forma alguna.» 010:016 Los tomó en sus brazos, y los bendijo, poniendo sus manos sobre ellos.
010:017 Cuando salía hacia el camino, alguien corrió donde estaba, se arrodilló ante Él y le preguntó, «Buen Maestro, ¿Qué debo hacer para heredar la vida eterna?»
010:018 Jesús le dijo, «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno excepto el único Dios. 010:019 Tu sabes los mandamientos: `No mates,´ `No cometas adulterio,´ `No robes,´ `No des testimonio falso,´ `No engañes,´ `Honra a tu padre y a tu madre.´»
010:020 Él le dijo, «Maestro, he hecho todas estas cosas desde mi juventud.»
010:021 Jesús mirándolo, lo amó[72] y le dijo, «Una cosa te hace falta. Ve, vende lo que tengas y dalo a los pobres, y tendrás un un tesoro en el cielo; y ven, sígueme cargando tu cruz[73].»
010:022 Pero su cara se entristeció con esas palabras, y se fue apenado, porque tenía muchas posesiones. 010:023 Jesús miró alrededor, y les dijo a sus discípulos, «¡Que difícil es para los que tienen riquezas entrar en el Reino de Dios!»
010:024 Los discípulos estaban desconcertados por sus palabras. Pero Jesús les dijo de nuevo, «Hijos, ¡que duro es para los que confían en las riquezas entrar en el Reino de Dios! 010:025 Es más fácil para un camello[74] pasar por el ojo de una[75] aguja que para un rico entrar al Reino de Dios.»
010:026 Los discípulos estaban extremadamente asombrados, y le decían, « Entonces ¿Quién puede salvarse[76]?»
010:027 Jesús mirándolos, dijo«Con hombres es imposible, pero no con Dios, porque todas las cosas son posibles con Dios.»
010:028 Pedro comenzó a decirle, «Observa, nosotros hemos dejado todo y te hemos seguido.»
010:029 Jesús le dijo, «Con seguridad te digo, no hay quien haya dejado su casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o esposa, o hijos, o tierra, por mi causa, y por causa de la Buena Nueva, 010:030 sin recibir cien veces más. Ahora en este tiempo casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierra con persecuciones; y en la época que viene: vida eterna. 010:031 Y muchos de los que son primeros serán los últimos; y los últimos serán primeros.»
010:032 Estaban en el camino a Jerusalén; y Jesús andaba al frente de ellos, y ellos estaban maravillados; y los que los seguían estaban asustados. Él nuevamente tomó a los doce y comenzó a decirles cosas que iban a ocurrirle. 010:033 «Observen, vamos a Jerusalén. El Hijo del Hombre será entregado a los jefes de los sacerdotes y escribas. Ellos lo condenarán a muerte, y lo entregarán a los gentiles. 010:034 Ellos se burlarán de Él, lo escupirán, lo azotarán, y lo matarán. Al tercer día Él resucitará de nuevo.»
010:035 Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, se acercaron, diciendo, « Maestro, queremos que hagas por nosotros lo que te pidamos.»
010:036 Él les dijo, «¿Qué quieren que haga por ustedes?»
010:037 Ellos le contestaron, «En tu gloria, concédenos que podamos sentarnos, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.»
010:038 Pero Jesús les dijo, «No saben lo que están pidiendo. ¿Pueden ustedes beber la copa que yo bebo, y ser bautizados con el bautismo que yo soy bautizado?»
010:039 Ellos le dijeron, «Si podemos.» Jesús les dijo, «Ustedes de hecho beberán de la copa que yo bebo, y serán bautizados con el bautismo que yo soy bautizado; 010:040 pero no está en mí conceder sentarse a mi derecha o a mi izquierda, excepto para quienes esto ha sido preparado.»
010:041 Cuando los diez oyeron, comenzaron a indignarse con Santiago y Juan.
010:042 Jesús los llamó y les dijo, «Ustedes saben que aquellos que son reconocidos como mandatarios sobre las naciones las gobiernan y ejercen su poder sobre ellas. 010:043 Pero no será así entre ustedes, el que quiera ser más que el otro será su sirviente. 010:044 El que quiera de ustedes ser el primero, deberá ser el sirviente de todos. 010:045 Pues también el hijo del hombre no vino a ser servido sino a servir y a dar su vida para la redención de muchos.»
010:046 Llegaron a Jericó. Al salir de Jericó con sus discípulos y una gran multitud, el hijo de Timeo, Bartimeo quien era un mendigo ciego estaba sentado al lado del camino. 010:047 Cuando escuchó que era Jesús el Nazareno comenzó a gritar y decía, «¡Jesús, hijo de David ten piedad de mi!» 010:048 Muchos lo reprendían diciéndole que debía hacer silencio, pero el gritaba aun más, «¡Tu hijo de David, ten piedad de mi!»
010:049 Jesús se detuvo, y dijo «Llámenlo.» La gente llamó al ciego, diciéndole, «¡Alégrate! Levántate. ¡Jesús te está llamando!»
010:050 Él, votando su manta, saltó y fue donde Jesús.
010:051 Jesús le preguntó, «¿Qué quieres que haga por ti?» El ciego le dijo, «Raboni[77], que yo pueda ver de nuevo.»
010:052 Jesús le dijo, «Ve por tu camino. Tu fe te ha hecho bien.» De inmediato él recibió su vista, y siguió a Jesús en el camino[78].
11
011:001 Cuando se acercaron a Jerusalén, en Betfagé y Betania, en el Monte de los Olivos, envió a dos de sus discípulos, 011:002 y les dijo, «Sigan el camino hasta el pueblo que está enfrente[79]. Cuando entren encontrarán un burro joven amarrado sobre el que nadie se ha sentado. Desamárrenlo, y traíganlo. 011:003 Si alguien les pregunta, `¿Por qué están haciendo eso?´ digan, `El señor lo necesita y pronto lo enviará de regreso aquí.´»
011:004 Fueron y encontraron un burro joven atado a una puerta sobre la calle, y lo desataron. 011:005 Algunos de los que estaban allí les preguntaron «¿Qué están haciendo, desamarrando el burro?» 011:006 Les dijeron tal como Jesús les había dijo, y ellos los dejaron ir.
011:007 Llevaron el burro donde Jesús, le pusieron sus capas y Jesús se sentó sobre este. 011:008 Muchos pusieron sus vestidos sobre el camino y otros cortaron ramas de los árboles, y las esparcieron por el camino. 011:009 Los que iban al frente y los que los seguían, decían, «¡ Hosanna! ¡Bendito es el que viene en el nombre del Señor! 011:010 ¡ Bendito es el reino de nuestro padre David que esta viniendo en el nombre del Señor! ¡Hosanna en lo más alto!»
011:011 Jesús entró en el templo en Jerusalén; después de haber mirado todo alrededor, cuando se hizo tarde fue a Betania con los doce.
011:012 Al día siguiente, cuando habían vuelto de Betania, tuvo hambre. 011:013 Viendo a cierta distancia una higuera con hojas, se acercó para ver si podía encontrar algo en ella. Cuando estuvo cerca, no encontró más que hojas, porque no era época de higos. 011:014 Jesús le dijo, «¡Que nadie pueda volver a comer frutos de ti!» y sus discípulos lo escucharon.
011:015 Fueron a Jerusalén[80], Jesús entró al templo, y comenzó a expulsar a los que vendían y compraban en el templo, y tumbó las mesas de los que cambiaban dinero, y las sillas de aquellos que vendían palomas. 011:016 Tampoco permitía que alguien cargara un recipiente[81] por el templo. 011:017 Enseñaba, diciéndoles «¿No está escrito, `Mi casa será llamada una casa de oración para todas las naciones?´ ¡Pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones!»
011:018 Los jefes de los sacerdotes y de los escribas lo escucharon, y buscaron como podrían destruirlo. Porque le temían, pues toda la multitud estaba asombrada con su enseñanza.
011:019 Cuando llegó la noche, salió de la ciudad. 011:020 En la mañana cuando pasaban, vieron la higuera seca desde la raíz. 011:021 Pedro, recordando, lo que Jesús había dicho, le dijo «¡Rabí, mira! La higuera que maldijiste se secó.»
011:022 Jesús les contesto, «Tengan fe en Dios. 011:023 Con seguridad les digo, quien le diga a esta montaña, `Levántate y arrójate al mar, y no dude en su corazón, sino que crea que lo que dice está pasando; tendrá cualquier cosa que diga. 011:024 Por eso les digo, todas las cosas por las que recen y pidan, crean que las han recibido, y las tendrán. 011:025 Siempre que se detengan a orar, perdonen, si tienen algo contra alguien; para que su Padre, que está en el cielo, pueda también perdonarlos por sus transgresiones. 011:026 Pero si ustedes no perdonan, su Padre en el cielo tampoco perdonará sus transgresiones.»
011:027 Regresaron a Jerusalén otra vez y cuando Jesús estaba caminando en el templo, los jefes de los sacerdotes, los escribas y los ancianos se le acercaron. 011:028 y comenzaron a decirle, «¿Con qué autoridad haces estas cosas? o ¿Quién te dio la autoridad para hacer estas cosas?»
011:029 Jesús les dijo, «Yo les haré una pregunta. Contéstenme y yo les diré con que autoridad hago estas cosas. 011:030 ¿El bautizo de Juan era del cielo o de los hombres? Contéstenme.»
011:031 Razonaron entre ellos, diciendo, «Si contestáramos, `Del cielo;´ Él dirá, `¿Por qué no le creyeron?´» 011:032 Si contestaban, `De hombres´ temían a la gente, porque todos todos tenían a Juan como un profeta. 011:033 Ellos le contestaron a Jesús, «No sabemos.» Jesús les dijo, «Tampoco les diré con que autoridad hago estas cosas.»
12
012:001 Comenzó a hablarles en parábolas. «Un hombre plantó una viña, puso una cerca a su alrededor, cavó un hoyo para la prensa de vinos, construyó una torre, la rentó a algunos campesinos[82] y se fue a otro país[83]. 012:002 Cuando fue el tiempo, envió a un sirviente donde los campesinos para tomar su parte de los frutos de la viña. 012:003 Lo tomaron, lo golpearon, y lo sacaron con las manos vacías. 012:004 Nuevamente, les envió otro siervo; y ellos lo apedrearon, lo hirieron en la cabeza[84], y lo sacaron tratándolo aberrantemente. 012:005 Nuevamente envió otro; y ellos lo mataron; así como a muchos otros, golpeando algunos, y matando a otros. 012:006 Entonces aún teniendo otro, a su hijo amado, se los envió por último diciendo, `Ellos respetarán a mi hijo.´ 012:007 Pero los campesinos dijeron entre ellos, `Este es el heredero. Vengan, matémoslo y la herencia será nuestra. ´ 012:008 Ellos lo tomaron, lo mataron y lo sacaron de la viña. 012:009 ¿Qué hará entonces el señor de la viña? Vendrá y destruirá a los campesinos, y dará la viña a otros. 012:010 ¿No han leído esta Escritura `La piedra que los constructores rechazaron, La misma fue convertida en cabeza de la esquina. 012:011 Esto fue del Señor, Es maravilloso ante nuestros ojos´?» 012:012 Ellos trataban de apresarlo, pero temían a la multitud; porque percibieron que con la parábola Él hablaba en contra de ellos. Lo dejaron, y se fueron. 012:013 Le enviaron algunos de los fariseos y de los herodianos, para que le pusieran una trampa con sus palabras. 012:014 Cuando llegaron, le preguntaron, «Maestro, sabemos que eres honesto y no defraudas a nadie; porque no estás parcializado por alguien, sino que verdaderamente enseñas el camino de Dios. ¿Está permitido pagar impuestos al Cesar o no? 012:015 ¿Debemos darlos o no darlos?» Pero Él conociendo su hipocresía les dijo, «¿Por qué me prueban? Traíganme un denario, para poder verlo.»
012:016 Ellos lo trajeron. Él les dijo, «¿De quien es esta imagen y esta inscripción?» Ellos le contestaron, «Del Cesar.»
012:017 Jesús les contestó, «Den al Cesar las cosas que son del Cesar, y a Dios las cosas que son de Dios.» Se maravillaron grandemente de Él.
012:018 Allí llegaron a Él unos Saduceos, quienes sostenían que no hay resurrección. Le preguntaron, 012:019 «Maestro, Moisés nos escribió, `Si el hermano de un hombre muere, y deja una esposa tras él, y no deja niños, su hermanos deben tomar la esposa, y continuar la familia por su hermano.´ 012:020 Había siete hermanos. El primero tomó una esposa, y al morir no dejó descendencia. 012:021 El segundo la tomó, y murió, sin dejar hijos tras él. El tercero de la misma forma; 012:022 y los siete la tomaron sin dejar hijos. La mujer fue la ultima en morir. 012:023 En la resurrección, [85]¿De cuál de todos será esposa? Pues los siete la tuvieron como esposa.»
012:024 Jesús les contestó, «¿No es esto porque ustedes están equivocados, sin conocer las escrituras, ni el poder de Dios? 012:025 Pues cuando resuciten de los muertos no estarán casados ni se entregarán en matrimonio, sino que son como los ángeles en el cielo. 012:026 Acaso sobre la resurrección de los muertos; ¿No han leído en el libro de Moisés sobre la zarza, como Dios le habló, diciendo, `Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob?´ 012:027 Él no es el Dios de los muertos, sino de los vivos. Ustedes por lo tanto están realmente equivocados.»
012:028 Uno de los escribas fue y los escuchó discutiendo juntos. Sabiendo que Jesús les había contestado bien le pregunto, «¿Cuál mandamiento es el más importante de todos?»
012:029 Jesús contestó, «El más importante es, `Escucha Israel, El Señor nuestro Dios el Señor es uno: 012:030 amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con toda tu fuerza. ´ Este es el primer mandamiento. 012:031 El segundo es así, `Amarás a tu prójimo como a ti mismo.´ No hay otros mandamientos más importante que estos.»
012:032 El escriba le dijo a Jesús, «Realmente maestro, haz dicho bien que Él es uno y que no hay otro sino Él, 012:033 y amarlo con todo el corazón, todo el entendimiento, todo el alma y con toda la fuerza, y amar al prójimo como a sí mismo son más importante que todas las ofrendas que se queman y los sacrificios.»
012:034 Cuando Jesús vio que contestó sabiamente le dijo, «Tú no estás lejos del Reino de Dios.» Nadie se atrevió a hacerle más preguntas después de esta. 012:035 Jesús dijo mientras enseñaba en el templo, «¿Cómo es que los escribas dicen que el Cristo es el hijo de David? 012:036 Pues David mismo dijo inspirado por el Espíritu Santo, `El Señor le dijo a mi Señor, Siéntate a mi mano derecha, Hasta que haga de tus enemigos un estrado para tus pies.´ 012:037 Entonces David mismo lo llama Señor, así que ¿Cómo puede ser Él su hijo?» La gente común lo escuchó con agrado. 012:038 En su enseñanza les decía, «Tengan cuidado de los escribas, a quienes les gusta caminar con mantos largos y ser saludados en las plazas, 012:039 ocupar los mejores lugares en las sinagogas, y ocupar los mejores puestos en los banquetes: 012:040 aquellos que devoran en las casas de las viudas y pretenden hacer largas oraciones, serán los que reciban mayor condena.»
012:041 Jesús se sentó al frente del deposito para limosnas, y observó como la multitud ponía dinero allí. Muchos que eran ricos ponían mucho. 012:042 Una viuda pobre fue y puso dos pequeñas monedas de cobre, [86] que equivalían a una moneda cuadrante. [87] 012:043 Jesús llamó a los discípulos y les dijo «Con seguridad les digo, esta pobre viuda dio más que todos los que están dando limosna, 012:044 porque todos ellos dieron de su abundancia, pero ella, de su pobreza, dio todo lo que tenía para vivir.»
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013:001 Cuando salía del templo, uno de sus discípulos le dijo, «Maestro, ¡mira que clase de piedras y que clase de construcciones!»
013:002 Jesús le dijo, «¿Ves estos grandes edificios? No quedara una piedra sobre otra, cada una será derribada.»
013:003 Mientras se sentaba en el Monte de los Olivos al frente del templo, Pedro, Santiago, Juan y Andrés le preguntaron en privado, 013:004 «Dinos, ¿Cuándo ocurrirán esas cosas? ¿Cuál será la señal de que estas cosas están cerca de ocurrir?»
013:005 Jesús, contestando, comenzó a decirles, «Cuiden que nadie los guié para perderlos. 013:006 Porque muchos vendrán en mi nombre, diciendo, ¡Yo soy Él![88]´ y harán perder a muchos.
013:007 «Cuando escuchen de guerras y rumores de guerras, no se perturben. Porque eso debe ocurrir, pero no será el fin. 013:008 Porque unas naciones se alzarán contra otras, y unos reinos contra otros. Habrá terremotos en varias partes. Habrá hambrunas y problemas. Estas cosas son el comienzo de los dolores del parto. 013:009 Pero cuídense a si mismos, porque la gente los enviará a los consejos. Serán golpeados en las sinagogas. Estarán frente a mandatarios y reyes por mi causa, para dar testimonio ante ellos. 013:010 Primero la Buena Nueva[89] debe ser predicada en todas las naciones. 013:011 Cuando los conduzcan y los entreguen, no tengan ansiedad antes, ni premediten lo que dirán, pero digan lo que les será dado en esa hora. Porque no serán ustedes quienes hablen sino el Espíritu Santo
013:012 «Un hermano enviará a su hermano a la muerte, y un padre a su hijo. Los hijos se levantarán contra sus padres, y causarán que sean enviados a la muerte. 013:013 Ustedes serán odiados por todos los hombres por causa de mi nombre, pero aquel que persevere hasta el fin, lo mismo será salvado. 013:014 Y cuando vean la abominación y la desolación, de la que hablaba Daniel el profeta, estando donde no debería (que el lector entienda), entonces que aquellos que estén en Judea huyan a las montañas, 013:015 y aquel que este en la azotea de la casa que no baje, ni entre, para sacar algo de su casa. 013:016 Aquel que esté en el campo que no regrese a recoger su abrigo. 013:017 ¡Pero pobres de quienes estén con niños[90] o de las que amamanten bebes en esos días! 013:018 Rueguen para que su huida no sea en invierno. 013:019 Porque en esos días habrá opresión[91], como no la ha habido hasta ahora desde el comienzo de la creación que Dios hizo, y como no la habrá nunca más. 013:020 Si no fuera porque el Señor acortara esos días, no se salvaría carne alguna; pero por causa de los elegidos, que Él escogiera, Él acortará esos días. 013:021 Entonces si alguien les dice, `¡Miren, aquí está Cristo!´ o, `¡Miren, ahí!´ no le crean. 013:022 Porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y mostrarán señales y maravillas, que podrán guiar para perder, si es posible, incluso a los elegidos. 013:023 Pero estén atentos. «Observen, que les he dicho todo esto con anterioridad. 013:024 Y en esos días después de la opresión, el sol se oscurecerá, la luna no dará su luz, 013:025 las estrellas caerán del cielo, y los poderes que están en los cielos se agitarán. 013:026 Entonces verán al Hijo del Hombre viniendo en nubes con gran poder y gloria. 013:027 Entonces Él enviará a sus ángeles, y agrupará a sus elegidos desde los cuatro vientos, desde los confines de la tierra y los confines del cielo.
013:028 «Ahora de la higuera, aprendan esta parábola. Cuando la rama se ponga suave, y salgan sus hojas, ustedes sabrán que el verano está cerca; 013:029 lo mismo será con ustedes, cuando vean que estás cosas están por ocurrir, sepan que está cerca, en la puerta. 013:030 Con seguridad les digo, esta generación[92] no pasará sin que todo esto ocurra. 013:031 Cielo y tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. 013:032 Pero el día y la hora nadie los conoce, ni siquiera los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre. 013:033 Observen, estén alerta, y recen; porque ustedes no saben cuando sea el tiempo.
013:034 «Es como un hombre, que viaja a otro país, dejando su casa, y dando autoridad a sus siervos, y a cada uno su trabajo, y también ordenará al portero estar atento. 013:035 Entonces estén atentos, porque ustedes no saben cuando llega el Señor de la casa, si en la tarde, o a media noche, o cuando el gallo cante, o en la mañana; 013:036 que no los encuentre durmiendo si llega de repente. 013:037 Lo que les digo, se lo digo a todos: Estén atentos.»
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