# Buena Nueva de acuerdo a Marcos: Traducción de dominio público abierta a mejoras

## Part 2

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005:031 Sus discípulos le dijeron, «Mira la multitud presionándote, Como dices, `¿Quien me tocó?´»

005:032 Él miró a su alrededor para ver a la que había hecho esto. 005:033 Pero la mujer, temerosa y temblando, sabiendo lo que le había ocurrido, vino y cayó frente a Él, y le dijo la verdad.

005:034 Él le dijo, «Hija, tu fe te ha hecho bien. Ve en paz, y queda curada de tu enfermedad.»

005:035 Mientras Él aún hablaba, vinieron de la casa del dirigente de la sinagoga diciendo, «Tu hija está muerta. ¿Para qué incomodar más al Maestro?»

005:036 Pero Jesús, al oír el mensaje, inmediatamente dijo al dirigente de la sinagoga, «No tengas miedo, sólo cree.» 005:037 Él no permitió que lo siguieran, excepto Pedro, Santiago y Juan el hermano de Santiago. 005:038 Entró a la casa del dirigente de la sinagoga y encontró conmoción, llanto y un gran lamento. 005:039 Cuando había entrado, les dijo, «¿Por qué están conmovidos y lloran? La niña no esta muerta, sino dormida.»

005:040 La gente lo ridiculizó. Pero Él, habiéndolos sacado a todos, tomó al padre de la niña a su madre y a los que estaban con él, y entró donde yacía la niña. 005:041 Tomándola por la manó, le dijo, «Talitha cumi;»[40] que traducido significa, «Niña, te digo, levántate.» 005:042 Inmediatamente la niña se levanto y caminó, ella tenía doce años. Ellos estaban asombrados, y profundamente admirados. 005:043 Él les ordenó estrictamente que nadie debía saber esto, y dijo[41] que algo debía dársele de comer a la niña.

6

006:001 Jesús salió de allí. Llegó a su propia tierra, y sus discípulos lo siguieron. 006:002 Cuando llegó el día de reposo, comenzó a enseñar en la sinagoga, muchos al escucharlo quedaban asombrados y decían, «¿De donde sacó éste hombre estas cosas?» y «¿Cuál es la sabiduría que fue dada a éste hombre para que tantas obras poderosas salgan de sus manos? 006:003 ¿No es éste el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿Acaso no están sus hermanas acá con nosotros?» La gente estaba ofendida con Él.

006:004 Jesús les dijo, «Un profeta no queda sin ser honrado, excepto en su propia tierra, entre sus parientes y en su propio hogar.» 006:005 Jesús no pudo hacer obras poderosas allí, sólo puso sus manos sobre algunas personas enfermas y las sanó. 006:006 Estaba asombrado de su incredulidad. Fue a los pueblos de los alrededores enseñando. 006:007 Llamó a los doce, y los comenzó a enviar de dos en dos; les dio autoridad para expulsar espíritus impuros[42]. 006:008 Les ordenó no llevar cosa alguna en su viaje, solo un bastón, ningún pan, ninguna bolsa, ni tampoco dinero en sus carteras, 006:009 que utilizaran sandalias y que no llevaran dos túnicas. 006:010 Él les dijo«En la casa que entren quédense hasta que partan del lugar. 006:011 Donde quiera que no los reciban ni los escuchen, cuando salgan de allí, sacudan el polvo de sus pies como testimonio contra ellos. Ciertamente, les digo, ¡será más tolerable para Sodoma y Gomorra en el día del juicio que para esa ciudad![43] »

006:012 Salieron y predicaron que la gente debía arrepentirse. 006:013 Sacaron muchos demonios, y a muchos enfermos los ungieron con aceite y los sanaron. 006:014 El rey Herodes escuchó esto, porque el nombre de Jesús se había hecho conocido, y dijo, «Juan el Bautista ha vuelto de la muerte, y por esto esos poderes obran en Él.» 006:015 Pero otros decían, «Es Elías.» Otros decían, «Es el profeta, o como uno de los profetas.» 006:016 Pero Herodes, cuando oyó esto dijo, «Es Juan, a quien yo decapité. Él ha vuelto de la muerte.» 006:017 Porque Herodes mismo había ordenado arrestar a Juan, y lo mantuvo en prisión por deseo de Herodías, la esposa de su hermano Felipe, con quien él se había casado. 006:018 Pues Juan le había dicho a Herodes, «No es permitido para ti, tomar la esposa de tu hermano.» 006:019 Herodías se puso en contra de él, y deseaba matarlo, pero no podía, 006:020 porque Herodes temía a Juan, sabiendo que él era un hombre correcto y santo, y lo mantenía seguro. Cuando lo escuchaba, hacía muchas cosas, y lo escuchaba gustoso[44].

006:021 Entonces vino un día conveniente, en el que Herodes en su cumpleaños hizo una cena para sus nobles, los altos oficiales, y los dirigentes de Galilea. 006:022 Cuando la hija de Herodías vino y danzó, agradó a Herodes y a quienes se sentaban con él. El rey le dijo a la joven, «Pídeme lo que desees y yo te lo daré.» 006:023 Le juró ,«Lo que me pidas, te lo daré, hasta la mitad de mi reino.»

006:024 Ella salió, y le dijo a la madre, «¿Qué debo pedir?» Ella le dijo, «La cabeza de Juan el Bautista.»

006:025 La joven fue de prisa donde el rey, y le pidió, «Deseo que me des ahora mismo la cabeza de Juan el Bautista en una bandeja.»

006:026 El rey estaba demasiado apenado, pero a causa de su juramento, y de los invitados a su cena, no quiso negárselo. 006:027 Entonces el rey envió a un soldado de su guardia, y le ordenó traer la cabeza de Juan, y él fue, decapitó a Juan en la prisión, 006:028 trajo su cabeza en una bandeja, y la entregó a la joven; y la joven la entregó a su madre.

006:029 Cuando los discípulos de Juan oyeron esto, fueron, tomaron su cuerpo y lo pusieron en una tumba.

006:030 Los apóstoles se reunieron con Jesús, y le dijeron todo lo que habían hecho y todo lo que habían enseñado. 006:031 Él les dijo, «Vamos a un lugar apartado[45], para descansar por un momento.» Pues habían muchos que iban y venían, y no tenían tiempo libre ni para comer. 006:032 Se fueron en el bote a un lugar desierto. 006:033 La gente[46] los vio andando, y muchos reconocieron a Jesús y corrieron allí desde todas las ciudades. Llegaron antes que ellos y fueron donde Jesús. 006:034 Jesús salió, vio la gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas sin un pastor, y comenzó a enseñarles muchas cosas. 006:035 Cuando se hizo tarde llegaron sus discípulos y le dijeron, «Este lugar está deshabitado y es tarde. 006:036 Diles que se marchen, así pueden ir a los pueblos y alrededores a comprarse pan, pues no tienen nada de comer.»

006:037 Pero Él les contesto «Denles ustedes algo de comer.» Ellos le preguntaron,«¿Deberíamos ir a comprar doscientos denarios[ 47] de pan, para darles de comer?»

006:038 Él les dijo, «¿Cuántos panes tienen? Vayan a mirar.» Cuando ellos supieron, dijeron, «Cinco y dos pescados.»

006:039 Él les indicó sentarse en grupos sobre el pasto verde. 006:040 Se sentaron en grupos[48], de a cien y de a cincuenta. 006:041 Jesús tomó los 5 panes y los dos pescados, y mirando al cielo, los bendijo y cortó los trozos de pan, y dio los pedazos a sus discípulos para que los repartieran, y dividió los pescados entre todos. 006:042 Todos comieron, y todos quedaron satisfechos. 006:043 Recogieron doce canastos llenos de los trozos cortados y de pescado. 006:044 Los que comieron los trozos de pan fueron[49] cinco mil hombres.

006:045 Después Jesús hizo que sus discípulos subieran al bote y fueran al otro lado a Betsaida, mientras Él despedía la multitud. 006:046 Después de despedirse de ellos subió a la montaña a orar.

006:047 Cuando llego la tarde el bote se encontraba en la mitad del lago, y Él estaba solo en tierra. 006:048 Jesús al ver los discípulos remando con dificultad, pues el viento estaba en contra, a la madrugada[50] llegó donde ellos caminando sobre el lago, y el hubiera seguido, 006:049 pero cuando lo vieron caminando sobre el lago creyeron que era un fantasma y gritaron; 006:050 pues todos lo vieron y estaban asustados. Pero Jesús inmediatamente habló con ellos y les dijo, «¡Anímense! ¡ Soy yo! No tengan miedo.» 006:051 Subió al bote con ellos; y el viento cesó, los discípulos estaban muy asombrados entre ellos y maravillados; 006:052 pues no habían comprendido lo de los panes, y sus corazones estaban endurecidos.

006:053 Cuando cruzaron, fueron a tierra en Genesaret, y amarraron el bote a tierra[51]. 006:054 Cuando habían salido del bote, la gente lo reconoció 006:055 y corrieron por toda la región, y comenzaron a traer a quienes estaban enfermos sobre sus camillas, donde oían que Él estaba. 006:056 En cualquier parte que el entrara, en villas, o en ciudades, o en el campo, la gente sacaba a los enfermos a las plazas, y le rogaban que les permitiera tocar sólo el borde de su vestido; y todos los que lo tocaban sanaban.

7

007:001 Los fariseos y algunos de los escribas que llegaron de Jerusalén fueron donde Jesús. 007:002 Cuando vieron a algunos de los discípulos de Jesús comiendo pan con manos impuras, es decir, sin lavárselas, lo encontraron errado. 007:003 (Pues los fariseos, y todos los judíos, no comen sin lavar antes sus manos y antebrazos, manteniendo la tradición de los ancianos. 007:004 No comen cuando vienen de la plaza de mercado, sin antes bañarse[52], y hay muchas otras cosas, que han recibido y mantenido: lavado de copas, jarras, recipientes de bronce y camas.) 007:005 Los fariseos y los escribas le preguntaron, «¿Por qué tus discípulos no andan de acuerdo a la tradición de los ancianos, y comen[53] sin lavarse las manos?»

007:006 Él les contestó, «Bien hizo Isaías profecías sobre su hipocresía, como está escrito, `Esta gente me honra con sus labios, Pero su corazón está lejos de mi. 007:007 Pero en vano me alaban mientras enseñan como doctrinas los mandamientos de los hombres.´ 007:008 «Pues ustedes dejan de lado los mandamientos de Dios, y siguen estrictamente la tradición de los hombres; el lavado de jarras y copas, y hacen muchas otras de tales cosas.» 007:009 Él les dijo, « Rechazan por completo los mandamientos de Dios, para poder mantener su tradición. 007:010 Moisés dijo, `Honra a tu padre y a tu madre;´ y, `Quien maldiga a su padre o a su madre, que sea condenado a muerte. ´ 007:011 Pero ustedes dicen, `Si un hombre dice a su padre o su madre, « Cualquier ganancia que pudieras haber recibido de mi es Corban[54], es decir, es dada a Dios[55];»´ 007:012 y así ustedes no le permiten a alguien hacer algo por su padre o su madre, 007:013 anulando la palabra de Dios por su tradición, que han continuado. Ustedes hacen muchas cosas como esta.»

007:014 Jesús llamó la multitud y les dijo, «Escúchenme, todos y entiendan. 007:015 No hay nada de afuera del hombre, que pueda entrar y hacerlo impuro; pero lo que sale del hombre es lo que lo hace impuro. 007:016 Si alguno tiene oídos para escuchar, ¡escuche!»

007:017 Cuando se alejó de la multitud y entró a la casa, sus discípulos le preguntaron sobre la parábola. 007:018 Él les dijo, «¿No comprenden ustedes tampoco? ¿No se dan cuenta que todo lo que entra de afuera del hombre no lo puede hacer impuro, 007:019 porque no va a su corazón, sino a su estomago, y entonces a la letrina, haciendo así que todas las comidas sean puras?» 007:020 Dijo, «Es lo que sale del hombre, lo que lo hace impuro. 007:021 Porque de adentro, de los corazones de los hombres, proceden malos pensamientos, adulterios, pecados sexuales, asesinatos, robos, 007:022 codicia, inmoralidad, fraudes, deseos lujuriosos, malos ojos, blasfemia, vanidad y estupidez. 007:023 Todas estas cosas malas vienen de adentro, y hacen impuro al hombre.»

007:024 Jesús se fue de allí a los límites de Tiro y Sidón[56]. Entró a una casa y aunque no deseaba que nadie lo supiera, no pudo evitar que se dieran cuenta. 007:025 Una mujer cuya pequeña hija estaba poseída por un espíritu impuro escuchó sobre Jesús, llego donde Él y se arrojo a sus pies. 007:026 La mujer era griega[57], una sirofenicia de nacimiento. Le suplicó que expulsara al demonio fuera de su hija. 007:027 Pero Jesús le dijo, «Deja que los niños se llenen primero, pues no es apropiado quitarles el pan y dárselo a los perritos.»

007:028 Pero ella le contestó, «Si Señor. Pero hasta los perritos debajo de la mesa comen de las migajas de los niños.»

007:029 Él le dijo, «Por lo que has dicho, ve por tu camino. El demonio ha salido de tu hija.»

007:030 Ella se fue para su casa, y encontró a la niña que había yacido en cama, con el demonio ya expulsado.

007:031 Nuevamente el partió de los límites de Tiro y Sidón, y fue hacia el lago de Galilea, cruzando la región de Decapolis[58]. 007:032 La gente le llevo a un sordo que también tenía impedimento para hablar. Le rogaron que pusiera su mano sobre él. 007:033 Él lo condujo lejos de la multitud, en privado, puso sus dedos sobre sus oídos, escupió saliva y tocó su lengua. 007:034 Mirando al cielo, suspiró, y le dijo, «¡ Ephphatha!» que significa, «¡Ábrete!» 007:035 Inmediatamente sus oídos se abrieron, y el impedimento de su lengua quedo liberado, y habló claramente. 007:036 Jesús les indico que no debían decirlo a nadie, pero entre más les indicaba, más ampliamente lo proclamaban. 007:037 La gente estaba asombrada fuera de toda medida y decía, «¡Él ha hecho todo bien. Ha hecho que los sordos oigan, y que los mudos hablen!»

8

008:001 En aquellos días, se reunió una gran multitud, y no había nada para comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo, 008:002 «Tengo compasión de la multitud, porque se ha quedado conmigo ya tres días, y no tiene nada que comer. 008:003 Si los envió en ayunas a sus casas, se debilitarán en el camino, porque algunos han venido por un camino largo.»

008:004 Sus discípulos le contestaron, «¿De donde podríamos satisfacer a estas personas con pan en un lugar desierto[59]?»

008:005 Él les preguntó, «¿Cuántos pedazos de pan tienen?» Ellos dijeron, «Siete.»

008:006 Jesús ordenó a la multitud sentarse en el piso, y tomó los siete pedazos. Habiendo dado gracias[60], los partió, y los dio a sus discípulos para servirlo, y ellos sirvieron a la multitud. 008:007 Tenían unos pocos pescados pequeños. Habiéndolos bendecido, dijo que también los sirvieran. 008:008 La gente comió y quedo satisfecha. Recogieron hasta siete canastos de los pedazos de pan que sobraron. 008:009 Los que comieron eran cerca de cuatro mil. Entonces los envió a sus casas[61].

008:010 Después Jesús subió al bote con sus discípulos, y llegaron a la región de Dalmanuta. 008:011 Los fariseos salieron y comenzaron a cuestionarlo[62] buscando de Él una señal del cielo, y probándolo. 008:012 Jesús suspiró profundamente en su espíritu, y dijo, «¿Por qué esta generación[63] busca una señal? Con certeza les digo, ninguna señal le será dada a esta generación.»

008:013 Los dejó, y nuevamente subiendo al bote, partió a la otra orilla. 008:014 Olvidaron subir pan; y en el bote no tenían más que un pedazo consigo. 008:015 Los instruyó diciendo«Estén atentos: cuídense de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes.»

008:016 Razonaron entre ellos diciendo «Es porque no tenemos pan.»

008:017 Jesús, percibiéndolo, les dijo, «¿Por qué piensan que es porque no tienen pan? ¿No se dan cuenta aún, ni entienden? ¿Están sus corazones aún endurecidos? 008:018 ¿Teniendo ojos, no ven? ¿Teniendo oídos, no escuchan? ¿No recuerdan 008:019 cuando repartí los cinco panes entre cinco mil, cuántos canastos llenos de pedazos recogieron? Ellos le dijeron, «Doce.»

008:020 «Cuando los siete panes alimentaron a cuatro mil, ¿Cuántos canastos llenos de pedazos recogieron?» Le dijeron, «Siete.»

008:021 Él les preguntó, «¿No entienden aún?»

008:022 Llegó[64] a Betsaida. Le llevaron un hombre ciego, y le rogaron que lo tocara. 008:023 Jesús tomó al ciego de la mano y lo llevo fuera del pueblo. Después de humedecerle los ojos con saliva y colocar sus manos sobre él, le preguntó si veía algo.

008:024 Alzó la mirada y dijo, «Veo hombres; los veo como arboles caminando.»

008:025 Nuevamente puso sus manos sobre los ojos del ciego. Él miró fijamente, y quedó sano, y vio a todo el mundo claramente. 008:026 Jesús lo mando para su casa diciéndole, «No entres al pueblo, ni le digas a nadie del pueblo.»

008:027 Jesús se fue con sus discípulos a las aldeas de Cesarea Filipo. En el camino les preguntó a sus discípulos, «¿Quién dicen los hombres que soy yo?»

008:028 Ellos le dijeron, «Juan el bautiza, otros dicen Elías, y otros que alguno de los profetas.»

008:029 Jesús les dijo, «¿Pero ustedes quién dicen que soy yo?» Pedro contestó, «Tu eres el Mesías[65].»

008:030 Jesús les ordenó no contarle a nadie sobre Él. 008:031 Comenzó a enseñarles que el hijo del hombre debería sufrir muchas cosas y sería rechazado por los ancianos, los jefes de los sacerdotes y los escribas, sería asesinado y luego de tres días resucitaría. 008:032 Jesús les habló abiertamente. Pedro lo apartó de los demás y comenzó a reprenderlo. 008:033 Jesús volteándose y mirando a sus discípulos reprendió a Pedro diciéndole, «¡Aléjate de mi, Satanás! Pues tienes en la mente no las cosas de Dios sino las del hombre.»

008:034 Llamó hacia Él a la multitud junto con sus discípulos, y les dijo, «Quien desee seguirme, nieguese a si mismo, tome su cruz y sígame. 008:035 Pues quien quiera salvar su vida la perderá y el que pierda su vida a causa mía y la de la Buena Nueva la salvará. 008:036 Pues ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde la vida? 008:037 ¿Qué dará un hombre a cambio de su vida? 008:038 De quien se apene de mi y de mis palabras en esta generación adultera y pecadora, el Hijo del Hombre también se apenará, cuando venga en la gloria del Padre con sus ángeles sagrados.»

9

009:001 Les dijo, «Con seguridad les digo, hay algunos aquí presentes que no probarán de forma alguna la muerte hasta que vean venir el Reino de Dios con todo su poder.»

009:002 Después de seis días Jesús tomó consigo a Pedro, Santiago y Juan y los llevo a una montaña alta donde estaban en privado, y la forma de Jesús cambió en frente de ellos. 009:003 Su ropa se volvió brillante, excesivamente blanca, como la nieve, como ningún lavandero sobre la tierra puede blanquearla. 009:004 Elías y Moisés aparecieron ante ellos, y hablaron con Jesús.

009:005 Pedro le dijo a Jesús, «Rabí, es muy bueno para nosotros estar aquí. Hagamos tres tiendas: una para ti, una para Moisés y una para Elías» 009:006 Porque él no sabía que decir, pues estaban muy asustados.

009:007 Una nube llegó y los cubrió y una voz salió de la nube, «Este es mi Hijo amado. Escúchenlo.»

009:008 De repente al mirar alrededor, ya no vieron a nadie más con ellos, sólo a Jesús

009:009 Cuando bajaban de la montaña, Jesús les indicó no contar lo que habían visto, sino hasta que el Hijo del Hombre se hubiera levantado de la muerte. 009:010 Ellos mantuvieron estas palabras en si mismos, cuestionándose el significado de «levantado de la muerte»

009:011 Le preguntaron «¿Por qué los escribas dicen que Elías debe venir primero?»

009:012 Él les contesto«Elías de hecho vino primero, y restauró[66] todo. ¿Por qué está escrito sobre el Hijo del Hombre, que debe sufrir muchas cosas y ser despreciado[67]? 009:013 Pero les digo que Elías ha venido, y ellos han hecho con él lo que han querido, así como está escrito sobre él.»

009:014 Cuando volvió donde los discípulos, vio una gran multitud alrededor de ellos, y escribas cuestionándolos. 009:015 Entonces, cuando la multitud lo vio quedó asombrada, y corrió hacia Él para saludarlo. 009:016 Él preguntó a los escribas, «¿Qué están preguntándoles?»

009:017 Uno de la multitud respondió, «Maestro, te he traído mi hijo quien tiene un espíritu mudo; 009:018 y siempre que lo toma lo tira al suelo, vota espuma por la boca, rechinan sus dientes y queda exhausto. He pedido a tus discípulos que lo expulsen, pero ellos no pudieron.»

009:019 Jesús le contesto, «Generación poco creyente, ¿Cuánto tiempo debo estar con ustedes? ¿Cuánto tiempo debo cargarlos? Traíganmelo.»

009:020 Se lo trajeron, y cuando lo vio de inmediato el espíritu lo hizo convulsionar, y cayo a tierra, revolcándose y votando espuma por la boca.

009:021 Jesús le preguntó al padre, «¿Cuánto tiempo ha pasado desde que esto le ha ocurrido?» Él le contestó, «Desde niño. 009:022 A menudo lo ha tumbado tanto en el fuego como en el agua, para destruirlo. Pero si tu puedes hacer algo, ten compasión de nosotros y ayúdanos.»

009:023 Jesús le dijo, «Si puedes creer, todo es posible para el que cree.»

009:024 Inmediatamente el padre del niño dijo con lágrimas, «¡Yo creo. Ayuda a mi falta de fe!»

009:025 Cuando Jesús vio a la multitud que venía corriendo en grupo, reprendió al espíritu impuro, diciéndole, «¡Tú espíritu mudo y sordo, te ordeno salir de él, y nunca más volver a entrar en él!»

009:026 Habiendo chillado y convulsionado fuertemente, salió de él. El niño quedó como muerto; tanto que algunos decían, «Está muerto.» 009:027 Pero Jesús lo tomo de la mano, lo levantó; y él se levantó[68].

009:028 Cuando Jesús había entrado a la casa, sus discípulos le preguntaron en privado, «¿Por qué no pudimos sacarlo?» 009:029 Él les dijo, «Este tipo no puede salir con nada, excepto con oración y ayuno.»

009:030 Salieron de allí, y pasaron por Galilea. Él no quería que la gente lo supiera. 009:031 Estaba enseñando a sus discípulos y les decía « El Hijo del Hombre está siendo pasado a manos de los hombres, y ellos lo matarán; y después de muerto, al tercer día se levantará de nuevo.»

009:032 Pero ellos no entendieron lo que decía, y les asustaba preguntarle.

009:033 Jesús llegó a Capernaum, y cuando estaba en la casa les preguntó, «¿Qué estaban discutiendo entre ustedes en el camino?»

009:034 Pero ellos estaban silencioso, porque en el camino habían estado discutiendo unos con otros sobre quien era el más grande.

009:035 Él se sentó, y llamó a los doce; y les dijo«Si algún hombre desea ser el primero, debe ser el último de todos, y servirlos a todos.» 009:036 Tomó a un pequeño niño, y lo puso en el medio de ellos. Tomándolo en sus brazos, les dijo, 009:037 «Cualquiera que reciba uno de estos pequeños en mi nombre, me recibe a mí, y quien me recibe a mí no me recibe a mí, sino al que me envió.»

009:038 Juan le dijo, «Maestro, vimos a alguien que no nos sigue expulsando demonios en tu nombre; y se lo prohibimos, porque él no nos sigue.»

