Buena Nueva de acuerdo a Juan: Traducción de dominio público abierta a mejoras

Part 2

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005:015 El hombre se fue, y le dijo a los judíos que había sido Jesús quien lo había sanado. 005:016 Por esto los judíos persiguieron a Jesús, y buscaban matarlo, porque hizo estas cosas el día sabático. 005:017 Pero Jesús les contestó, «Mi Padre aún está trabajando, así que yo estoy trabajando, también.» 005:018 Por esta razón los judíos buscaban aún más matarlo, porque no sólo rompía el día sabático, sino también llamaba su Padre a Dios, haciéndose Él mismo igual a Dios. 005:019 Jesús entonces les contestó, «Con seguridad, les digo, el Hijo no puede hacer nada por si mismo, sino lo que ve hacer al Padre. Porque cualquier cosa que Él haga, así mismo las hace el Hijo. 005:020 Porque el Padre tiene afecto por el Hijo, y le muestra todas las cosas que Él mismo hace. Él le mostrará obras más grandes que está, para que puedan maravillarse. 005:021 Porque así como el Padre resucita a los muertos y les da vida, también el Hijo le da vida a quien Él desee. 005:022 Porque el Padre no juzga a nadie, pero le ha dado todo juicio al Hijo, 005:023 para que todos puedan honrar al Hijo, así como alaban al Padre. Aquél que no honre al Hijo no honra al Padre que lo envió.

005:024 «Con seguridad les digo, aquel que escuche mi palabra, y creerá en quien me envió, tiene vida eterna, y no va a juicios, sino que ha pasado de muerto a vivo. 005:025 Con seguridad les digo, llega la hora, y es ahora, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y aquellos que escuchen vivirán. 005:026 Porque así como le Padre tiene vida en si mismo, así le dio al Hijo también para tener vida en si mismo. 005:027 También le dio su autoridad para ejercer juicios, porque Él es un hijo de hombre[59]. 005:028 No se maravillen de esto, porque la hora llega, en la que todos los que están en las tumbas oirán su voz, 005:029 y saldrán; aquellos que han hecho bien, a la resurrección de la vida; y aquellos que han hecho mal, a la resurrección del juicio. 005:030 Por mi mismo no puedo hacer nada. Cuando escucho[60], juzgo, y mi juicio es justo; porque no busco mi propia voluntad, sino la voluntad de mi Padre quien me envió.

005:031 «Si doy testimonio sobre mi mismo, mi testimonio no es válido. 005:032 Es otro quien da testimonio sobre mi. Se que el testimonio que da sobre mí es cierto. 005:033 Ustedes han sido[61] enviados a Juan, y él ha dado testimonio a la verdad. 005:034 Pero el testimonio que recibo no es de hombres. Aunque, digo estas cosas para que se puedan salvar. 005:035 Él era la lampara brillante y encendida, y ustedes estaban ansiosos por alegrarse un tiempo en su luz. 005:036 Pero el testimonio que tengo es más grande que el de Juan, pues los trabajos que el Padre me dio para cumplir, los trabajos precisos que hago, dan testimonio sobre mi: que el Padre me ha enviado. 005:037 El Padre mismo, quien me envió, ha dado testimonio sobre mí. Ustedes no han oído su voz en momento alguno, ni han visto su forma. 005:038 Ustedes no tienen su palabra viva en ustedes; porque no creen en aquel que Él envío.

005:039 «Buscan las Escrituras, porque piensan que en ellas tienen vida eterna; y estas son las que dan testimonio sobre mí. 005:040 Pero ustedes no desean venir a mí[62], para poder tener vida. 005:041 No recibo gloria de los hombres. 005:042 Pero se, que ustedes no tienen el amor de Dios en ustedes mismos. 005:043 Yo he venido en nombre de mi Padre, y ustedes no me reciben. Si otro viene en su propio nombre, ustedes lo recibirán. 005:044 ¿Cómo pueden ustedes creer, que reciben gloria quienes se alaban unos a otros[63], y no buscan la gloria que viene del único Dios?

005:045 «No piensen que los acusaré ante el Padre. Hay uno que los acusará, Moisés[64], en quien ustedes han puesto su esperanza. 005:046 Porque si creyeran en Moisés, creerían en mí, pues él escribió sobre mi. 005:047 Pero si no creen sus escritos, ¿Cómo creerán mis palabras?»

6

006:001 Después de estas cosas, Jesús fue al otro lado del lago[65] Galilea, que también es llamado el Lago de Tiberias[66]. 006:002 Una gran multitud lo seguía, porque habían visto los milagros que hizo con quienes estaban enfermos. 006:003 Jesús subió a una montaña, y se sentó allí con sus discípulos. 006:004 Ocurría que la Pascua, la fiesta de los Judíos, estaba a mano. 006:005 Jesús entonces levantando sus ojos, y viendo que una gran multitud venía a Él, le dijo a Felipe, «¿Dónde vamos a comprar pan, para que estos puedan comer?» 006:006 Esto lo dijo para probarlo, porque el mismo sabía lo que haría.

006:007 Felipe contestó, «Doscientos denarios en pan no serían suficientes para que cada uno de ellos reciba un poco.»

006:008 Uno de los discípulos, Andrés, el hermano de Pedro, le dijo, 006:009 «Hay un niño aquí que tiene cinco panes de cebada[67] y dos pescados, pero ¿Qué es esto para tantos?»

006:010 Jesús dijo, «Hagan que la gente se siente.» En ese lugar había mucho espacio en el pasto. Así que los hombres se sentaron, quienes eran alrededor de cinco mil. 006:011 Jesús tomó los pedazos, y habiendo dado gracias, comenzó a distribuirlos a los discípulos, y los discípulos a los que estaban sentados[68]; de la misma forma con los peces tanto como ellos deseaban. 006:012 Cuando estuvieron llenos, le dijo a sus discípulos, «Recojan los pedazos que quedaron, para que nada se pierda.» 006:013 Así que los recolectaron, y llenaron doce canastos con los restos de las cinco tajadas, que habían dejado los que habían comido[69]. 006:014 Entonces cuando la gente vio las señales que Jesús hizo, dijeron, «Este es verdaderamente el profeta que viene al mundo.» 006:015 Entonces Jesús, percibiendo que iban a ir y tomarlo por la fuerza, para hacerlo rey, se retiró a la montaña. [ 70]

006:016 Cuando se hizo noche, sus discípulos fueron al lago 006:017 entraron al bote y fueron por el lago hacia Capernaum. Estaba oscuro y Jesús aún no había ido donde ellos. 006:018 El lago era agitado por un gran viento que soplaba. 006:019 Entonces, cuando habían remado cerca de veinticinco o treinta estadios[71] vieron a Jesús caminando sobre el lago, y acercándose al bote; y tuvieron miedo. 006:020 Pero Él les dijo, «SOY YO. No tengan miedo.» 006:021 Entonces deseaban recibirlo en el bote. Y de inmediato el bote quedó en tierra en el sitio al que se dirigían.

006:022 Al día siguiente, la multitud que estaba al otro lado del lago vio que no habían más botes allí excepto en el que se habían embarcado los discípulos, y que Jesús no había entrado con sus discípulos en el bote, sino que ellos se habían ido solos. 006:023 Sin embargo llegaron botes de Tiberia cerca al sitio donde comieron pan después de que el Señor había dado gracias. 006:024 Entonces cuando la multitud vio que Jesús no estaba allí, ni sus discípulos, ellos mismos entraron en los botes, y fueron a Capernaum, buscando a Jesús. 006:025 Cuando lo encontraron al otro lado del lago, le preguntaron, «Rabí, ¿Cuándo viniste aquí?»

006:026 Jesús les contestó, «Con seguridad les digo, me buscan, no porque vieron señales, sino porque comieron pan y quedaron llenos. 006:027 No trabajen por la comida que perece, sino por la comida que permanece en la vida eterna, de la cual el Hijo del Hombre les dará. Porque Dios el Padre se lo ha concedido.»

006:028 Ellos entonces le dijeron, «¿Qué debemos hacer, para poder realizar los trabajos de Dios?»

006:029 Jesús les contestó, «Este es el trabajo de Dios, que ustedes crean en aquel que Él ha enviado.»

006:030 Entonces ellos le dijeron, «¿Qué señal haces para que podamos ver y creerte? ¿Qué obras realizas? 006:031 Nuestros padres comieron mana en el desierto. Como está escrito, `Él les dio pan del cielo[72] para comer.´»

006:032 Jesús entonces les dijo, «Con seguridad, les digo, no fue Moisés quien les dio pan del cielo, sino mi Padre da el verdadero pan del cielo. 006:033 Porque el pan de Dios es quien viene del cielo, y da vida a este mundo.»

006:034 Entonces le dijeron, «Señor, danos siempre de este pan.»

006:035 Jesús les dijo, «Soy el pan de la vida. Quien venga a mi no tendrá hambre, y aquel que crea en mi nunca estará sediento. 006:036 Pero ya les dije, que ustedes me han visto, y aún no creen en mí. 006:037 Todos aquellos que mi Padre me de, vendrán a mí. A aquel que venga a mí de ninguna forma lo rechazaré. 006:038 Porque he venido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad de quien me envió. 006:039 Esta es la voluntad de mi Padre que me ha enviado, que de todos los que me ha entregado, no debo perder nada[73], sino resucitarlos el último día. 006:040 Esta es la voluntad del que me envió, que todo el que vea al Hijo y crea en Él, tendrá vida eterna; y yo lo resucitaré el último día.»

006:041 Entonces los Judíos murmuraron contra Él, porque dijo, «Soy el pan que bajó del cielo.» 006:042 Dijeron, «¿No es este Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre conocemos? ¿Cómo entonces es que Él dice, `Yo he venido del cielo?´»

006:043 Entonces Jesús les contestó, «No murmuren entre ustedes. 006:044 Nadie puede venir a mí a menos que mi Padre que me envió, lo traiga, y yo lo resucitaré en el último día. 006:045 Está escrito en los profetas, `Todos serán enseñados por Dios.´ Así que todo el que oiga del Padre, y haya aprendido, viene a mí. 006:046 Nadie ha visto al Padre, excepto aquel que es de Dios[74]. Él ha visto al Padre. 006:047 Con seguridad, les digo, [75] tiene vida eterna. 006:048 Soy el pan de la vida[76]. 006:049 Sus padres comieron el mana del desierto, y murieron. 006:050 Este es el pan que viene del cielo[77], para que cualquiera pueda comerlo y no morir. 006:051 Soy el pan viviente que bajó del cielo. Si alguien come de este pan, vivirá por siempre. Si, el pan por el cual le daré la vida al mundo es mi carne.»

006:052 Entonces los Judíos discutieron unos con otros, diciendo, «¿Cómo puede este hombre darnos su carne para comer?»

006:053 Así que Jesús les dijo, «Con seguridad les digo, a menos que coman de la carne del Hijo del Hombre y beban su sangre, ustedes no tendrán vida en ustedes mismos. 006:054 Aquel que coma mi carne y beba mi sangre tiene vida eterna, y lo resucitaré en el último día. 006:055 Porque en verdad mi carne es comida, y en verdad mi sangre es bebida. 006:056 Aquel que coma mi carne y beba mi sangre vive en mí[78], y yo en él. 006:057 Así como el Padre me envió, y yo vivo gracias al Padre; así mismo él que se alimente de mí, también vivirá gracias a mí. 006:058 Este es el pan que bajó del cielo, no es como con el mana que nuestros padres comieron y murieron. Aquel que coma este pan vivirá por siempre.» 006:059 Jesús dijo esto en la sinagoga, mientras enseñaba en Capernaum.

006:060 Entonces muchos de sus discípulos, cuando lo escucharon, dijeron, «¡Estas son palabras fuertes! ¿Quién puede escucharlas?»[79]

006:061 Pero Jesús sabiendo en su interior lo que los discípulos murmuraban sobre esto, les dijo, «¿Esto los perturba?[80] 006:062 ¿Cómo sería si vieran al Hijo del Hombre ascendiendo al sitio donde estaba antes? 006:063 Es el Espíritu quien da vida. La carne no da ganancia alguna[81]. Las palabras que les digo son espíritu, y son vida. 006:064 Pero hay algunos de ustedes que no creen.» Porque desde el comienzo Jesús sabía quienes eran, quienes no creían, y quien sería el que lo traicionaría. 006:065 Él dijo, «Por esto les he dicho que nadie viene a mi, a menos que le haya sido dado por el Padre.»

006:066 En esto, muchos de sus discípulos regresaron, y no caminaron más con Él. 006:067 Entonces Jesús les dijo a los doce, «Ustedes no quieren irse, ¿O si quieren?»

006:068 Simón Pedro le contesto, «Señor, ¿A quien iríamos? Tu tienes las palabras de la vida eterna. 006:069 Hemos llegado a creer y sabemos que tu eres Dios bendito[82].»

006:070 Jesús les contesto, «¿No los escogí a los doce? Y uno de ustedes un demonio» 006:071 Él hablaba de Judas, el hijo de Simón Iscariote, porque este era el que lo traicionaría, y era uno de los doce.

7

007:001 Después de estas cosas, Jesús anduvo por Galilea, no iba por Judea, porque los Judíos buscaban matarlo. 007:002 Ocurría que la fiesta de los Judíos estaba a mano, la fiesta de Enramadas. 007:003 Entonces sus hermanos[83] le dijeron, «Partan de aquí y vayan a Judea, para que tus discípulos también puedan ver las obras que haces. 007:004 Porque nadie hace nada en secreto, y cada cual busca ser conocido ampliamente[84]. Si haces esto, te das a conocer al mundo.» 007:005 Porque incluso sus hermanos no creían en Él.

007:006 Entonces Jesús les dijo, «Mi hora no ha llegado, pero su tiempo siempre está listo. 007:007 El mundo no puede odiarlos, pero me odia, porque doy testimonio de este, que sus obras son malas. 007:008 Vayan ustedes a la fiesta. Pero yo no voy a esta fiesta, porque mi tiempo aún no se ha cumplido.»

007:009 Habiéndoles dicho estas cosas, se quedó en Galilea. 007:010 Pero cuando sus hermanos se habían ido a la fiesta, Él también fue, no públicamente sino en secreto. 007:011 Los Judíos entonces lo buscaron en la fiesta, y dijeron, «¿Donde está Él?» 007:012 Había muchos comentarios entre la multitud con respecto a Él. Algunos decían, «Él es un buen hombre.» Otros decían «No es así, sino que pierde a la multitud.» 007:013 Pero nadie hablaba abiertamente de Él por temor a los Judíos. 007:014 Y cuando estaban en la mitad de la fiesta, Jesús fue al templo y enseñó. 007:015 Los Judíos entonces se maravillaron diciendo, «¿Cómo puede conocer este las letras[85], cuando nunca ha sido educado?»

007:016 Jesús entonces les contestó, «Mi enseñanza no es mía, sino de aquél que me envió. 007:017 Si alguien desea hacer su voluntad, sabrá reconocer la enseñanza, bien si viene de Dios, o si hablo por mi mismo. 007:018 Aquel que habla de si mismo busca su propia gloria, pero aquel que busca la gloria del que lo envío es verdad[86], y no hay error en Él. 007:019 ¿Acaso no les dio Moisés la ley, y sin embargo ninguno de ustedes acata la ley? ¿Por qué buscan matarme?

007:020 La multitud le contestó, «¡Tienes un demonio! ¿Quién busca matarte?»

007:021 Jesús les contestó, «Hice una obra, y todos ustedes se maravillaron de esta. 007:022 Moisés les ha dado circuncisión (eso no es de Moisés, sino de los padres), y en el día sabático ustedes circuncidan un niño. 007:023 Si un niño recibe circuncisión el día sabático, sin que la ley de Moisés sea quebrantada, ¿Acaso se enojan conmigo porque sané a un hombre por completo[87]en el día sabático? 007:024 No juzguen por las apariencia, en cambio hagan juicios justos.»

007:025 Entonces algunos de los de Jerusalén dijeron, «¿No es este al que buscan matar? 007:026 Observen, habla abiertamente, y no dicen nada de Él. ¿Puede ser que los dirigentes de hecho saben que este verdaderamente es el Cristo? 007:027 Sin embargo sabemos de donde viene este hombre, pero cuando el Cristo venga, nadie sabrá de donde viene.»

007:028 Jesús entonces gritó en el templo, enseñando y diciendo, «Ustedes me conocen, y saben de donde vengo. No he venido por mi mismo, sino verdaderamente por quien me envió[88], a quien ustedes no conocen. 007:029 Lo conozco porque vengo de Él, y Él me envió.»

007:030 Entonces ellos querían atraparlo, pero nadie puso una mano sobre Él, porque su hora aún no había llegado. 007:031 Pero de la multitud, muchos creían en Él. Decían, «Cuando el Cristo venga, no hará más señales que las que ha hecho este hombre, ¿No es así?» 007:032 Los fariseos escucharon a la multitud murmurando estas cosas sobre Él, y los sacerdotes jefes y los fariseos enviaron oficiales para arrestarlo.

007:033 Entonces Jesús dijo, 007:034 «Estaré con ustedes un poco más de tiempo, entonces iré donde quien me envió. Me buscarán y no me encontrarán; y donde yo esté, ustedes no podrán ir.»

007:035 Los Judíos entonces dijeron entre ellos, «¿A donde irá este hombre para que no podamos encontrarlo? ¿Irá a la diáspora[89] de los griegos, y les enseñará a los griegos? 007:036 Cual es está palabra[ 90]que el ha dicho, `Me buscarán y no me encontrarán; y donde yo esté, ustedes no podrán ir?´

007:037 Ocurrió que el último y más importante día de la fiesta, Jesús se levantó y gritó, «Si alguien está sediento, ¡Que venga a mí y beba! 007:038 De aquel que crea en mí[91], como dicen las Escrituras, brotarán ríos de agua viva.» 007:039 Pero el hablaba sobre el Espíritu, que quienes creían en Él estaba por recibir. Porque el Espíritu Santo aún no había sido dado, pues Jesús aún no había sido glorificado.

007:040 Muchos de la multitud entonces, cuando escucharon estas palabras dijeron, «Este es verdaderamente un profeta.» 007:041 Otros dijeron, « Este es el Cristo.» Pero algunos dijeron, «¿Acaso el Cristo viene de Galilea? 007:042 ¿No ha dicho la escritura que el Cristo vendrá de la semilla de David, y de Belén, la villa donde David estaba?» 007:043 Así que se creó un división entre la multitud por causa de Él. 007:044 Algunos de ellos lo hubieran arrestado, pero nadie le puso las manos encima. 007:045 Los oficiales, entonces, fueron donde los sacerdotes jefes y los fariseos, y ellos les dijeron, «¿Por qué no lo llevaron?»

007:046 Los oficiales contestaron, «¡Ningún hombre ha hablado antes como este hombre!»

007:047 Los fariseos entonces les contestaron, «¿Acaso se están dejando perder ustedes también? 007:048 ¿Alguno de los dirigentes o de los fariseos ha creído en Él? 007:049 Pero esta multitud que no conoce la ley está maldita.»

007:050 Nicodemo (quien había buscado a Jesús[92], y siendo uno de ellos[ 93]) les dijo, 007:051 «¿Juzga nuestra ley a un hombre, sin escucharlo personalmente primero y saber lo que hace?»

007:052 Le contestaron, «¿También eres de Galilea?» Busca y observa[94] que ningún profeta ha salido de Galilea.»

007:053 Todos se fueron a sus casas,

8

008:001 pero Jesús se fue al Monte de los Olivos[95]. 008:002 Bien temprano por la mañana regresó al templo de nuevo, y todos fueron a Él. Él se sentó y les enseñó. 008:003 Los Escribas y los fariseos trajeron una mujer que había cometido adulterio. Habiéndola colocado en la mitad 008:004 le dijeron, «Maestro, encontramos a esta mujer cometiendo adulterio, en el acto mismo. 008:005 En nuestra ley, Moisés nos ordenó apedrear a estas. dices de ella?» 008:006 Lo hicieron para probarlo, y así poder acusarlo de algo. Pero Jesús se agacho y escribió con el dedo en el suelo. 008:007 Cuando continuaron preguntándole, alzó la mirada y les dijo, «Aquel de ustedes que este libre de pecado que lance la primera piedra.» 008:008 De nuevo se agachó y escribió con su dedo en el suelo,

008:009 Cuando escucharon esto, condenados por su conciencia[96], salieron uno por uno comenzando por los más ancianos hasta el último. Jesús fue dejado solo con la mujer, la cual se encontraba aún en la mitad. 008:010 Jesús levantándose la miró y dijo, «Mujer, ¿Dónde están los que te acusan?[97] ¿Nadie te condenó?»

008:011 Ella dijo, «Nadie Señor.» Jesús dijo, «Yo tampoco te condeno. Ve por tu camino. Desde ahora no peques más.»

008:012 En otra ocasión Jesús les habló diciéndoles[98], «Yo soy la luz del mundo. El que me siga no caminará en la oscuridad, tendrá la luz de la vida.»

008:013 Los fariseos entonces le dijeron, «Das testimonio de ti mismo. Tu testimonio no es válido.»

008:014 Jesús les contestó, «Aún cuando doy testimonio de mi mismo, mi testimonio es cierto, porque se de donde vengo, y a donde voy; pero ustedes no saben de donde vengo ni a donde voy. 008:015 Ustedes juzgan de acuerdo a la carne[99]. Yo no juzgo a nadie. 008:016 Incluso si juzgo, mi juicio es cierto, porque no estoy sólo, sino con mi Padre quien me ha enviado. 008:017 También está escrito en la ley que el testimonio de dos personas es válido. 008:018 Yo soy uno de los que da testimonio de mi mismo, y el Padre que me envió da testimonio sobre mí.»

008:019 Entonces le dijeron, «¿Donde está tu Padre?» Jesús les contestó, «Ustedes no me conocen ni tampoco a mi Padre. Si me conocieran, también sabrían quien es mi Padre.» 008:020 Jesús dijo esto en el salón de la urna, mientras enseñaba en el templo. Aunque nadie lo arrestó porque su hora aún no había llegado. 008:021 Jesús les dijo de nuevo, «Me voy, y ustedes me buscarán y morirán en sus pecados. A donde yo voy ustedes no podrán ir.»

008:022 Los Judíos entonces dijeron, «¿Se matará a si mismo? pues dice, `A donde yo vaya ustedes no podrán ir.´»

008:023 Él les dijo, «Ustedes son de abajo. Yo soy de arriba. Ustedes son de este mundo. Yo no soy de este mundo. 008:024 Por eso les digo que ustedes morirán en sus pecados; a no ser de que ustedes crean que YO SOY Él[100], ustedes morirán en sus pecados.»

008:025 Entonces ellos le dijeron, «¿Quién eres tu?» Jesús les dijo,«Lo que les he estado diciendo desde el principio[ 101]. 008:026 Tengo muchas cosas por decir[102] y por juzgar con respecto a ustedes. Sin embargo quien me envió es verdad[103]; y las cosas que oigo que Él, son las que digo al mundo.»

008:027 Ellos no entendían que les hablaba acerca del Padre. 008:028 Entonces Jesús les dijo, «Cuando ustedes hayan levantado al Hijo del Hombre, entonces sabrán que YO SOY Él, y que no hago nada por mi mismo, sino que digo estas cosas como mi Padre me ha enseñado. 008:029 Aquel que me envió está conmigo. El Padre no me ha dejado sólo, porque siempre he hecho lo que le complace.»

008:030 Mientras hablaba estas cosas, muchos creyeron en Él. 008:031 Entonces Jesús les decía a los Judíos que habían creído en Él, «Si permanecen en mi palabra, entonces ustedes serán verdaderamente mis discípulos. 008:032 Conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.»

008:033 Le contestaron, «Somos la semilla de Abraham, y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices, `Ustedes serán liberados?´»

008:034 Jesús les contestó, «Con seguridad les digo, todo aquel que cometa pecado es esclavo del pecado. 008:035 Un esclavo no vive en una casa[104] por siempre. Un hijo permanece por siempre. 008:036 Entonces si el Hijo los hace libres, ustedes serán de hecho liberados. 008:037 Se que son la semilla de Abraham, pero buscan matarme, porque mis palabras no encuentran lugar en ustedes[105]. 008:038 Digo las cosas que he visto con mi Padre; y ustedes también hacen las cosas que han visto con[ 106] sus padres.»