Biografia del libertador Simon Bolívar, ó La independencia de la América del sud Reseña histórico-biográfica

Part 6

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Por aquel tiempo se circuló la noticia del armisticio, y el nuevo jefe delegando sus funciones al general Pedro Leon Torres mientras su ausencia, pasó inmediatamente á Guayaquil, donde le llevaba la idea de organizar nuevas tropas para que la próxima campaña no le cogiese desprevenido. Asi, pues, á la ruptura de las hostilidades se encaminó á Quito, encontrándose que el coronel Don Francisco Gonzalez le salia al paso con una division por él organizada en Cuenca, fecundando de este modo el movimiento que hacia la de Don Melchor Aymeric, Presidente de la provincia á donde Sucre llevaba sus refuerzos revolucionarios.

Gonzalez fué derrotado en Yaguachi, y su plan con Aymeric quedó desbaratado por completo. Este emprendió su retirada hácia la capital, y con el fin de rehacerse, se parapetó por lo pronto en Riobamba. Sucre entonces colocó su fuerza al otro lado de la cordillera del Chimborazo en el pueblo de Mocha, situado en el paralelo de Riobamba, y ambos ejércitos continuaron su camino hasta que, encontrándose en Guachi el 12 de Setiembre, trabaron un encarnizado combate; el jefe republicano, á pesar de su valor y de la mortandad causada al enemigo, resultó vencido con pérdidas de consideracion.

Trascurridos dos meses desde esta malaventurada accion de guerra, conforme á propuesta de Sucre, concedió Aymeric una suspension de armas de noventa dias, durante los cuales el general republicano, que era adorado en el pais por sus virtudes habia de prepararse y reclutar gente con objeto de reaparecer en su dia mas formidable que antes.

CAPITULO X

Primer Congreso de Colombia.--Este no admite la renuncia que hace Bolívar.--Publicacion de la Constitucion de Colombia.--Sancion de la ley política del Estado.--Eleccion de Bolívar para la presidencia del Congreso.--Proyecto de libertar Perú.--Preparativos de marcha.--Paso de Sucre por la cordillera occidental.--Ocupacion de la provincia de Loja.--Abrese la campaña de Quito.--Entrada del ejército libertador en Pasto.--Conquistas de Sucre.--Batalla de Pichincha.--Sumision de Quito.--Ovaciones.--Oferta hecha al Perú.--Entrevista de Bolívar y San Martin.--Estado del Perú.--Reunion del Congreso de Colombia.--Expedicion á Maracaibo.--Combate naval.--La fortuna se muestra propicia á la República.--Capitulacion de Morales.--Venezuela queda libre.

Por un decreto de Roscio, expedido en Angostura el 9 de Noviembre de 1820, á 6 de Mayo del siguiente año el primer Congreso de Colombia se instaló en la villa del Rosario de Cúcuta, con diputados elegidos libre y legalmente por las provincias emancipadas del poder de España, cuyo número era el de veintidos entre las de Venezuela y Nueva-Granada. Principió sus sesiones ocupándose de la renuncia que Bolívar habia hecho de su magistratura política, y determinó: que este leal y desinteresado patricio, mientras se daba al Estado un gobierno definitivo por medio de una Constitucion, siguiese como hasta alli en el desempeño de su cargo.

Por fin, el 12 de Julio de 1821, despues de la batalla de Carabobo, se publicaba la ley fundamental que, bajo la denominacion de República de Colombia, reunia en un solo cuerpo nacional á Venezuela y Nueva-Granada con un gobierno popular representativo, declarando su independencia absoluta de toda dominacion extranjera y de todo dominio particular, y dividiendo el ejercicio del poder supremo en legislativo, ejecutivo y judicial. Santa Fé de Bogotá era declarada capital hasta tanto que, en mejores tiempos, se erigiese una ciudad al efecto con el nombre del Libertador Bolívar.

El 30 de Agosto quedó sancionada la Constitucion del Estado, la cual diferia de las anteriores en algunos puntos esenciales. Los senadores no eran vitalicios, siguiéndose para todo cargo público los principios de eleccion periódica y alternativa; y el poder ejecutivo seria ejercido por un solo individuo. Entre las importantes leyes dadas al pais habia dos, una del 19 y otra del 28 de Julio, ambas notables. La primera declaraba que desde el dia de su publicacion se considerarian _libres_ los hijos que nacieren de _esclavas_; la otra suprimia todos los conventos de regulares que no tuviesen por lo menos ocho religiosos de misa en aquella misma fecha, aplicándose á la educacion nacional todos los bienes y propiedades, derechos y acciones legados á las comunidades que se hallaren comprendidas en la citada ley. Esta exceptuaba á los hospitalarios, considerada la utilidad de sus servicios.

El 7 de Setiembre, conforme á la facultad que la Constitucion concedia al Congreso de nombrar por la primera vez los cargos de Presidente y Vice-Presidente, la eleccion recayó en Bolívar y Santander, aquel para el primero de dichos empleos y este para el segundo. Luego, con fecha 2 de Octubre, otra ley dividia el territorio en siete departamentos, que eran: Orinoco, Venezuela, Zulia, Boyacá, Cundinamarca, Cauca y Magdalena; y despues de otros varios trabajos del alto Cuerpo legislativo, dejando á Santander al frente de la administracion, el Libertador partió de Cúcuta para Bogotá, con objeto de hacer los preparativos necesarios á la campaña que habia proyectado hácia el Sud.

Asi terminaba este año, fecundo en notables acontecimientos, y en los primeros dias de Enero del siguiente, 1822, en conformidad con lo dispuesto por un decreto del poder ejecutivo, la reunion del mando militar quedaba establecida en los departamentos de Venezuela, Orinoco y Zulia. El general Cárlos Soublette, con el cargo de intendente, quedaba en el primero al frente de la direccion de la guerra, y Paez en calidad de comandante general del mismo; Bermudez en el de Orinoco, y Lino Clemente en el de Zulia. Bolívar hácia este tiempo se dirigia de Cali á Popayan para esperar alli las fuerzas con que pensaba dar principio á la campaña de Quito. Mientras esta operacion se realizaba, ya próximo á espirar el plazo de los tres meses de armisticio, Sucre atravesaba la cordillera occidental el 9 de Febrero y ocupaba á Zaragoza en la provincia de Loja, punto en el cual las tropas enviadas del Perú por el dictador San Martin vinieron á reunirselo.

Abierta la campaña de Quito, dirigiéndose hácia Pasto, el Libertador destrozó en Bomboná las tropas acaudilladas por Don Basilio Garcia el 7 de Marzo; pero tuvo que lamentar la pérdida del general Pedro Leon Torres. El 8 de Junio entró victorioso en Pasto, haciendo prisionero á Garcia y las tropas que habian quedado á este jefe español. Entro tanto Sucre y Aymeric se batian encarnizadamente por el lado de Guayaquil, apoderándose el primero, una tras de otra, de las poblaciones de Cuenca y Alausi, teniendo que batirse siempre contra fuerzas superiores en número. La toma de Riobamba tuvo despues lugar el 22 de Abril, tras un brillante combate, en el que Sucre dió una prueba mas de sus buenas dotes militares.

Por la llanura de Turubamba se dirigió de esta ciudad á Quito, logrando situarse al pié de las alturas que forman la cresta del Pichincha entre los pueblos de Chillogallo y Magdalena, flanqueando de este modo y por la retaguardia al enemigo. Movióse durante la noche del 23 de Mayo, y al siguiente dia, con sorpresa de sus burlados contrarios, apareció sobre la montaña, de donde aquellos intentaron desalojarle; pero derrotados completamente y careciendo de seguro refugio, rindieron, mediante capitulacion, la ciudad de Quito el 25 de Mayo, dia en que 280 años antes albergó la misma por primera vez las armas españolas. Aymeric, con el resto de sus tropas, quedó en poder de Sucre, el vencedor en la batalla de Pichincha. Cuatro dias despues los ciudadanos de la conquistada capital ratificaban solemnemente el pacto de union entre Quito, Venezuela y la Nueva-Granada.

Las capitulaciones de Pasto y de Quito aseguraron la libertad en un vasto y hermoso pais, no hollado hasta entonces por plantas republicanas, quedando en poder de Sucre 14 piezas de artilleria, 1.260 prisioneros, de los que 160 pertenecian á la clase de oficiales, y en fin, los fusiles y cuantos elementos de guerra poseian los enemigos. A poco de la toma de la capital de esta rica provincia, esto es, el 15 de Junio, entraba Bolívar en ella precedido de las mas calurosas y expresivas muestras de aprecio y entusiasmo de los pueblos del tránsito. De aqui se trasladó á Guayaquil, donde las aclamaciones de júbilo se reprodujeron, pasando despues á Cuenca, desde cuyo punto puso á disposicion del gobierno del Perú una division de 4.000 colombianos.

San Martin corrió á encontrar á Bolívar, y el 25 de Julio se abrazaban en Guayaquil estos dos valientes guerreros, que habiendo partido desde ambos extremos del Nuevo Mundo, iban á conferenciar acerca de la independencia de su pais bajo el ardiente sol del Ecuador. Tres dias pasaron reunidos estos dos héroes americanos, sin que un solo momento se les viese al uno sin el otro; pero el resultado de sus conferencias quedó envuelto en la noche del misterio. Solo se sabe que aunque en las entrevistas reinó la mas atenta cordialidad entre ellos, su separacion, sin embargo, no fué de aquellas en que la amistad deja ver la efusion del entusiasmo ó la ternura de un vivo afecto. Entre las ideas políticas de estos dos hombres eminentes se alzaba tal vez una gran valla.

Los realistas ocupaban por entonces, no solo todo el Alto Perú, sino tambien la mayor parte del Bajo, y se encontraban muy animados y llenos de esperanza á causa de sus recientes triunfos. Los patriotas poseian únicamente á Lima y los paises situados en la costa del Norte; además se hallaban separados en diferentes partidos políticos, que minaban por su base la fuerza de la causa comun del Sud de América, y sus recursos metálicos no eran sobrados, antes por el contrario, andaban escasos. Tal era la situacion del Perú desde fines de 1822 á mediados de 1823.

El 8 de Abril de este año el Congreso de Colombia se reunia otra vez, y el 4 de Julio autorizaba al Libertador para que pasase á llevar sus auxilios al Perú, acto el mas notable de aquella legislatura. Ya conocemos la entrevista que luego tuvieron el llamado dictador de aquel pais y el ilustre caraqueño. En el trascurso del mismo año Montilla preparaba en la ciudad de Hacha una expedicion contra Maracaibo, combinándose al efecto con las fuerzas navales que mandaba el coronel jefe de la escuadra José Padilla, quien juzgó posible la arriesgada empresa de forzar la barra, operacion que se ofreció á cumplir y que cumplió el 8 de Mayo con solo la pérdida del bergantin _General Bolívar_, al mando y de la propiedad del capitan de navio Nicolás Joly.

Una vez libre de cruzar las aguas del lago, en las cuales llegó á enseñorearse, á fines de Junio, y mientras el general Francisco Estéban Gomez, por enfermedad de Montilla, se dirigia contra Maracaibo, Morales reforzaba su escuadrilla con dos goletas que el capitan Laborde traia de Curazao. Reunida la flotilla española en Zaparas, fondeaba el 22 de Julio entre Maracaibo y el islote de Capitan-Chico. Los independientes hacian lo propio en Altagracia y Punta de Piedras. Ambos combatientes, á vista uno del otro, esperaban el viento para acometerse, cuando habiéndolo tenido favorable los patriotas, abordaron el 24, tres horas despues del medio dia, al enemigo, y trabando un reñidísimo combate quedó vencedor Padilla. Los realistas tuvieron 800 bajas entre muertos y heridos, mas 420 prisioneros entre oficiales, clase de tropa y marineria. Los patriotas contaron 44 muertos entre oficiales y tropa y 119 heridos.

Las armas republicanas, favorecidas por su valor y la buena causa, marchaban sembrando por su camino los laureles de la victoria y añadiendo cada dia una piedra mas al colosal edificio de su independencia. Alli donde se presentaban, desalentados por sus estériles esfuerzos los antiguos dominadores de Venezuela, cedian el campo á los ya aguerridos soldados de la libertad. El 3 de Agosto capituló Morales bajo las mas generosas condiciones de los republicanos, que haciéndolo asi se coronaban de gloria; y doce dias despues se hacia á la vela aquel memorable general con rumbo á la isla de Cuba. En el resto del año Coro y Puerto Cabello, últimos baluartes de la dominacion española en Venezuela, cayeron tambien en manos de los valientes y beneméritos hijos del Nuevo Mundo, cuya heróica sangre venia derramándose hacia tantos años, y por fin, al despedirse el de 1823, podian exclamar, enarbolando el pabellon de Colombia: "_Ya somos libres._"

CAPITULO XI

Bolívar en Lima.--El espíritu público en el Perú.--Pérdidas. --Disolucion del Congreso.--El Libertador organiza una gran expedicion.--Paso de los desfiladeros de los Andes.--Victoria de los colombianos en Junin.--Retirada de las tropas españolas.--Descanso. --Combinaciones estratégicas.--Bolívar se dirije al Alto Perú.--Batalla de Ayacucho.--Capitulaciones.--Entrada de Bolívar en Lima.--Convocatoria para la reunion de un Congreso.--Su reunion y sus actos.--República Bolívar.--Rendicion del Callao.--Emancipacion de la América del Sud realizada.--Consideraciones.--Principia á turbarse el órden entre los venezolanos.--Deposicion decretada contra Paez.--Sublevacion de Valencia. --Los partidos.--Asamblea provocada por los federalistas de Carácas. --Bolívar se dirije á Venezuela.--Proclama dada en Maracaibo. --Acontecimientos del Perú.

El 1° de Setiembre de 1825 habia hecho el libertador su entrada en Lima, donde fué investido del poder dictatorial, con autorizacion de disponer libremente de todos los recursos del pais; pero en vista de la oposicion de algunos partidos políticos, y comprendiendo que con los elementos disolventes que minaban su noble empresa no seria posible llegar al término que se habia propuesto, se retiró á Trujillo. Abandonada asi la capital, pronto se vió ocupada por las tropas realistas al mando del general Canterac.

A principios de 1824 el estado de la causa de la independencia era lastimoso en el Perú y marchaba desalentadamente á la ruina. Pérdidas el 5 de Febrero las fortalezas del Callao, se disolvió el Congreso, depositando en Bolívar la esperanza de su salvacion. El ilustre jefe colombiano, aun cuando no fuera por su ardiente amor hácia la causa de la libertad de la América del Sud, no podia mirar con indiferencia los peligros que vendrian á amenazar la obra por él realizada hasta alli si las armas españolas llegasen á entronizarse en el Perú; y cuando recibió la triste noticia de los últimos desastres se hallaba en la provincia de Huamalies organizando tropas y esperando refuerzos de su república para continuar las operaciones de su cuenta y riesgo, pudiendo oponer de alli á poco á las desgracias ocurridas un ejército de 4.000 patriotas del pais y 6.000 colombianos.

Cruzó entonces los desfiladeros de los Andes, mientras Canterac guarnecia los de Jauja y situaba sus puestos avanzados en Casas, y marchó decididamente sobre Pasco. El general español, que ignoraba la direccion seguida por su contrario, se encaminó hácia este mismo punto con objeto de practicar un reconocimiento. Aqui supo que el 5 de Agosto habia pasado Bolívar tomando por la derecha de la laguna de Junin, y retrocedió en el acto para estorbar que las fuerzas enemigas vinieran á situarse á su espalda. Al practicar este movimiento, y á los tres dias de haberlo emprendido, Canterac fué alcanzado por Bolívar y los realistas sufrieron una gran derrota en Junin ó Pampa de los Reyes.

Los vencedores siguieron en persecucion de Canterac que, sucesivamente y en buen órden, fué retirándose á Tarma, Jauja, Huancayo y Huamanga, llegando por fin á Cuzco con una pérdida de mas de 2.000 hombres. El ejército libertador no pasó de Huamanga sino despues de haber descansado alli por espacio de un mes, en cuyo tiempo, segun lo dispuso su jefe, el general Sucre debia dirigirse sobre Challuanca para amenazar la retaguardia del enemigo, en tanto que él practicaba un reconocimiento hácia el Apurimac, operacion en la cual vino á sorprenderles el invierno y se suspendieron las que despues de esta debian verificarse. Entonces Bolívar, movido por causas poderosas, se separó de su ejército, dejándole en cuarteles de invierno, y se dirigió al Alto Perú con el fin de preparar los medios necesarios para cerrar la campaña y al propio tiempo organizar un buen gobierno en aquel pais.

Mas tarde, el 9 de Diciembre, los tropas de Sucre se coronaban de laureles en Ayacucho, alcanzando una decisiva victoria sobre las armas españolas, mandadas por Laserna, virey entonces del Perú. Á cerca de 9.500 hombres ascendian las fuerzas del virey, mientras que no llegaban á 6.000 las comandadas por el general republicano; pero bien combinado y hábilmente dirigido el plan de batalla, los realistas fueron deshechos completamente, quedando en poder de Sucre, además de Laserna, 15 generales, 16 coroneles, 68 tenientes coroneles, 484 oficiales, 3.200 soldados, cabos y sargentos, 11 piezas de artilleria, gran número de fusiles, municiones y en fin, todos los pertrechos de guerra pertenecientes al enemigo, que habia sido puesto en el caso de rendirse por capitulacion.

En esta memorable jornada, la mas brillante de las que tuvieron lugar en la América del Sud, junto al jefe que la alcanzó se distinguieron heróicamente José Maria Córdoba, el inglés Miller y el general Lamar. Segun las bases de la capitulacion los españoles se obligaban á entregar los paises aun dominados por ellos en el Alto y Bajo Perú y los vencedores á respetar las vidas y haciendas de los vencidos y de sus partidarios, costeando además el viaje á la península á los individuos del ejército que asi lo solicitasen. La batalla de Ayacucho inmortalizó el nombre del valiente hijo de Cumaná, tan buen patriota como virtuoso ciudadano, tan hábil como noble general.

Al siguiente dia de esta batalla Bolívar entraba en Lima y expedia un decreto por el cual convocaba un Congreso para el 10 de Febrero del próximo año. Llegada esta fecha y reunido ya, los primeros actos de este cuerpo se encaminaron á manifestar de una manera solemne su gratitud hácia los libertadores del pais, ordenando se abriese una medalla en honor del Libertador y que en la plaza principal de Lima se le erigiese una estátua. Además hízole presente de dos millones de pesos, para que uno lo distribuyese entre los generales y demás clases de ejército, reservándose el otro para si, lo cual rehusó dignamente; y al mismo tiempo distinguió al general Sucre con el título de mariscal de Ayacucho. Despues confirió á Bolívar el poder ejecutivo, y este pidió permiso á Colombia para poder aceptarlo, pues, segun sus palabras en esta ocasion, _reconocia monstruosa aquella autoridad é impropia de él._

Bajo la denominacion de _República Bolívar_ (mas tarde Bolivia), se constituyeron por medio de una Asamblea general, declarando en independencia, las provincias del Alto Perú á 10 de Julio del mismo año 1825 y confiaron al Libertador la autoridad ejecutiva por todo el tiempo de su permanencia en el territorio del Estado, y Sucre quedó encargado del mando inmediato de los departamentos en que aquel habia sido dividido. A los tres meses no cabales, esto es, el 6 de Octubre, despues de haber encargado al Libertador que formase una Constitucion política para el pais, se disolvió la Asamblea, aplazando la reunion del cuerpo constituyente, reunion que debia realizarse el 25 de Mayo del siguiente año.

A pesar de los esfuerzos hechos por los partidarios de la independencia, el general Rodil, refugiado en el Callao, sostuvo durante mas de un año esta plaza, rendida por fin el 23 de Enero de 1826, dia en que el Perú, á consecuencia de este acontecimiento quedaba totalmente emancipado de España y la América del Sud veia terminarse la sangrienta y larga lucha comenzada y llevada á feliz término por los valientes hijos de Venezuela, bajo la gloriosa direccion del celebérrimo Bolívar.

Pero el pueblo colombiano, como sucede con todos los pueblos colocados en análogas circunstancias, si bien cediendo á un natural impulso, habia desplegado todas sus fuerzas para sacudir el yugo de la esclavitud, no bien dispuesto aun á recibir la nueva forma de gobierno, poco ilustrado para conocer los medios de aprovecharse de la libertad que habia conquistado, y no comprendiendo el valor de los deberes que adquiria al adquirir nuevos derechos, pronto se vió envuelto en las discordias civiles por no prestarse de buen grado á ellos. Resistiéndose los caraqueños á la tercera invitacion hecha por Paez, que queria dar cumplimiento al decreto sobre la organizacion de milicias, se vió este jefe obligado á hacer algunas prisiones, y con tal motivo Carácas presentó 17 dias antes á la toma del Callao la imágen de una espantosa revolucion.

So color de haber sido hollados los derechos del pueblo en la manera de dar cumplimiento á los decretos del gobierno, la Cámara de los representantes fulminó contra Paez una acusacion, que en 30 de Marzo admitió el Senado, suspendiéndole de su empleo y citándole á dar cuenta de su conducta. No solo desobedeció esta órden trasmitida por medio del poder ejecutivo, sino que por disposicion de la Asamblea municipal de Valencia, en cuya ciudad se hallaba Paez entonces, el 30 de Abril reasumió el mando de que el Senado le habia separado, dando lugar este hecho á que todos los pueblos se creyeran autorizados á desconocer el legítimo gobierno, y pronto se vió la República envuelta en las discordias civiles.

Dos fueron los bandos que se alzaron: uno _federal_ y otro _central_, siendo los partidarios del primero de los sistemas quienes marchaban á su fin con mayor unidad, con mas perfecta armonia. Los federalistas de Carácas concitaron á Paez para que convocara y presidiera una Asamblea general con objeto de fijar el destino político de Venezuela en aquellas circunstancias; y verificada la reunion el 7 de Noviembre, despues de mediar violentas discusiones y una incalificable votacion, Paez quedó autorizado; conforme á los poderes de que la Asamblea le habia investido, dió un decreto señalando el 10 de Diciembre para la reunion de los colegios electorales y para la instalacion del Cuerpo constituyente en Valencia fijó igual dia de Enero de 1827.

Bolívar, noticioso de los escándalos promovidos en Venezuela, partió de Lima el 4 de Setiembre y cuarenta dias mas tarde entraba en Santa Fé de Bogotá, siendo recibido con generales muestras de afecto. El 25 de Noviembre se dirigió á Venezuela y durante su travesia hasta Cúcuta fué reuniendo tropas para presentarse con imponente actitud. El 16 del siguiente mes dió una proclama desde Maracaibo en que, ofreciendo acelerar la gran Convencion nacional para que legalmente tuviera el pueblo leyes fundamentales, decia: _solo él_ (el pueblo) _conoce su bien y es dueño de su suerte, y no un poderoso, ni un partido, ni una sola fraccion del mismo pueblo_. El Libertador, al cual volvian algunos de los extraviados patricios, llegó por Coro á Puerto-Cabello el último dia del año, época en que Paez se encontraba en Valencia.

Los acontecimientos del Perú mientras el trascurso del año que asi espiraba fueron: la reunion del Congreso constituyente de Bolivia, que con lijeras variantes aceptó el proyecto que le habia enviado Bolívar, acompañado del reconocimiento de aquella república por el Consejo de gobierno del Perú; el nombramiento del general Sucre como Presidente vitalicio del Estado, dignidad que solo admitió por dos años; la declaracion de nulidad en los poderes otorgados por los colegios de algunas provincias á sus representantes, hecha por el Consejo de gobierno peruano en su primer Congreso constitucional; la disolucion de este; la reunion del colegio electoral de la provincia de Lima, en virtud de decreto de la autoridad competente, el 16 de Agosto; la aceptacion que el mismo hizo de la Constitucion boliviana como Código fundamental del Perú, y el nombramiento de Bolívar para Presidente perpetuo de la República, actos sancionados por el Consejo de gobierno, en vista de la unanimidad conque los colegios electorales habian procedido en todos sus acuerdos.

CAPITULO XII