Punch, or the London Charivari, Volume 104, January 14, 1893

Chapter 2

Chapter 22,871 wordsPublic domain

Esto lo aprendí en las calles de Bastión, hablando con los niños, acompañándolos mientras pintaban el retrato de su barrio, mientras me contaban sus fantasías, sentados en el suelo, a la salida de la escuela. Como en todas partes, ellos transforman la materia burda en objetos sorprendentes y expresan sus emociones con aquella transparencia que, cuando adultos, casi todos perdemos.

- Yo quiero ser arqueólogo,- me dijo uno,- y quiero descubrir la tumba de Moisés.

- Yo quiero ser doctor de perros,- dijo otro,- porque hay muchos perros enfermos y asustados, porque hay un señor, en la otra calle, que mata perros y los hace cinturones y billeteras, para vender...

- Yo quiero bailar en la televisión,- dijo una chica.

- Y yo me quiero ir a España, y allá me quiero casar- dijo otra chica, produciendo un revuelo entre los demás ...

Queda una sonrisa, cerca del alma, cuando oyes a los niños.

Realidades que muerden

Los médicos y profesores con los que conversé, se mostraron preocupados por la desnutrición que afecta a un gran número de niños, y que ellos definen como “grave”. Si a la desnutrición se agrega la insalubridad del ambiente, tenemos una bomba. Parasitosis, tifoidea, diarreas, dengue, paludismo, tuberculosis, son las enfermedades más frecuentes. Las instituciones que trabajan en salud y educación hacen lo que pueden, pero los males persisten,

“La desnutrición de nuestros chicos es un problema serio. Hay estudiantes que se desmayan a las nueve o diez de la mañana porque no han desayunado o no han merendado; hay estudiantes con dolor de cabeza o de estómago y hay que llevarlos al médico, pero es hambre. Si usted hace una encuesta en un paralelo “X” y pregunta cuántos han venido desayunando verá que ni siquiera es la mitad.. La colada y la galleta que se les da, ayuda en algo pero no es todos los días”,- me explicó Pablo, Director de una escuela, con más de mil alumnos, en el bloque 10.

¿Y después de la escuela, qué?

Pablo me cuenta que algunos se han desempeñado muy bien en otros colegios, que han resultado muchachos brillantes, otros no tan brillantes pero se han superado y se defienden, “ así mismo me he encontrado en los carros, en la calle, con chicos vendiendo caramelos, haciendo payasadas en los vehículos, cantando, otros ya con aretes y tatuajes, chicos que están en pandillas, chicos que son asaltantes, y que nos respetan porque fuimos sus maestros, pero ya están en esas...” De cincuentas jóvenes que terminaron el décimo grado, el año pasado, en ese plantel, veinticinco han seguido estudios en otros colegios y costó mucho para que los admitieran. “Me hice padrino de ellos y fui con las carpetas a cada colegio para que me los recibieran. A veces me decían que los niños debían tener 18, como mínimo, para aceptarlos”, dice el Director.

Jorge, profesor de escuela, en otro bloque de Bastión, aporta un nuevo elemento al cuadro: ”le cuento el destino de un año básico, de hace doce años atrás, cuando yo empecé a educar,- me dice.-Era un grupo de unos cincuenta niños. Ellos ahora tienen 18-19 y 20... Algunos son comerciantes, otros choferes, hay albañiles, obreros, otros se han casado... De ese grupo, solo dos están en la universidad, un porcentaje demasiado bajo”.

Marginación

Si una persona de Bastión quiere comprar un electrodoméstico a crédito, no puede dar su verdadera dirección, porque entonces no habrá crédito. Y aunque pague al contado el refrigerador no se lo enviarán a su domicilio; y los taxistas arrugarán la nariz cuando les pidan ir a dejar pasajeros allí, mientras que los muchachos y muchas que postulan a colegios de otros barrios de Guayaquil saben que es muy difícil conseguir matrícula si vienen de una escuela de Bastión. ¿Cómo perciben esto los habitantes del sector?

“A esto han contribuido ciertos medios de comunicación que manejan un estereotipo según el cual los de Bastión son negativos, son gente violenta,- opina Francisco, misionero católico, del bloque1- Pocos medios hablan bien, la mayoría habla negativamente, sin darse el trabajo de venir aquí a saber cómo son las cosas. No pocos vecinos han tenido problemas a la hora de buscar trabajo, por vivir en Bastión”,- agrega.

Don Ramiro, boticario en el bloque 4, es más taxativo: “Me disgusta la injusticia hacia los pobres de parte de los grupos sociales que tienen poder y que se creen mejores,- dice.- se margina a este sector, como que aquí vive la peor gente, que si vives en bastión no eres nadie, que si vas a Bastión hay delincuentes..., eso se repite en las conversaciones y en la prensa. Problemas sí hay, pero no a ese extremo. Tenemos problemas de pobreza, de marginación, falta de obras básicas, inseguridad, pero nosotros somos los más interesados en que se solucionen estas cosas”.

La segregación hacia la gente que vive en barrios marginales se da en todas partes y se basa, por lo general, en prejuicios. Y los prejuicios nacen del desconocimiento.

En Bastión Popular, como en cualquier otro conglomerado humano, existe una estratificación social: hay sectores más pobres que otros, hay familias que se han educado mejor que otras, hay comerciantes y técnicos medios con buenos ingresos, vecinos de los que solo pueden comer una vez al día. Usted encuentra aquí profesores, médicos, sociólogos, secretarias y contables, con mayor poder de consumo y demandas culturales que otros grupos sociales.

Lo que tienen en común es pertenecer a una zona marginal y pagar el precio de la leyenda, gris o negra, que la rodea. La marginación tiene aspectos materiales, administrativos y psicológicos que arrinconan a un grupo humano y torpedean su autoestima.

Empero, “la necesidad crea el órgano”, reza una ley de la biología, y algunos ingenioso se las arreglan para romper el cerco de los prejuicios, con humor.

Conocí a Ivonne, vendedora de una empresa que distribuye perfumes. Es de esas mujeres guapas, de Manabí, que de acuerdo a los estereotipos en boga debería vivir en algún barrio exclusivo, pero no, vive en Bastión. Un día, una compañera suya le preguntó: - ¿En qué urbanización vives?

Ivonne, sabiendo la reacción que iba a provocar si decía: “en Bastión Popular”, cambió rápidamente el acento y dijo: - “En la urbanización Bástion Dos, al norte”.

Y como eso sonó medio gringo, la otra quedó satisfecha. Había salvado el status.

“La próxima, que me pregunten,- dice Ivonne- en vez de Bastión les voy a decir Bóston, y verá lo contentas que se van a poner”.

La organización

En cualquier bloque te dicen: aquí las organizaciones no duran mucho. Si hay problemas con el agua, se forma un comité para el agua, si hay líos con la luz o el teléfono, se arma un comité para eso, y después se disuelve. Cuando preguntas cuál es la razón para tal inestabilidad, te dan explicaciones diversas: “No hay hábito de organizarse”, dice una vecina; “Mucho individualismo”, afirma otro; “Es que hay mucho vivo, que organiza a la gente para sacarle plata, nada más”,- denuncia otro vecino; “La gente está acostumbrada al pan en la boca”,- critica alguien; “Nadie quiere meterse a organizar nada, para no verse enredado en la lengua de los desocupados, que aquí abundan”,- dice otra moradora. Sin embargo, la comprensión de que se necesitan organizaciones barriales más fuertes, es clara en mucha gente, especialmente en las mujeres.

Asistí a una reunión masiva, de los vecinos del bloque 11, poco después de iniciarse la intervención del Programa ZUMAR en el sector. La hicieron un viernes por la noche y todos llegaron vestidos de domingo. Había excitación y optimismo en el ambiente. Los asistentes hablaron de la falta de alcantarillado, de las aguas sucias que se vierten a las calles, se estancan y se convierten en criaderos de mosquitos, de las inundaciones provocadas por las lluvias, de las calles calamitosas y del desempleo... Se habló de los problemas que le duelen a la mayoría, y hasta allí todos estuvieron de acuerdo. Cuando analizaron el “cómo” solucionarlos surgieron controversias: “Hay que pedirle al Municipio que haga la obra...”, dijo uno. “Pero a usted le van a preguntar qué ponemos nosotros”, lo atajó una mujer, del tumulto. “Nadie ve por nadie, señora, acuérdese lo que ha pasado siempre: uno trabaja y los otros miran”,- porfió el hombre. “Sí, pero usted no eche la vida pa’tras,- lo enfrentó otra mujer,- Pensemos positivo y veamos modos de hacer algo”.

En fin, me quedó claro que la mayoría quiere mejorar la zona; que atisba una salida a través de la organización, pero requiere de un liderazgo de nuevo tipo, transparente y ágil, que todavía hay que construir.

En todo caso, existen una serie de organizaciones empeñadas en fortalecer su representatividad, para orientar el trabajo social en amabas etapas.

También usted encuentra grupos de trabajo de la más diversa índole, alrededor de instituciones venidas de fuera – Cruz Roja, Iglesia Católica, Niñez Internacional, Ministerios de Salud y Educación, Municipio, INNFA y ahora ZUMAR... -

Zumar

Son las siglas del proyecto de desarrollo de las Zonas Urbano Marginales de Guayaquil – Bastión Popular.

En diciembre de 1999, la Comunidad Europea y el Municipio de Guayaquil firmaron un convenio para ayudar a Bastión Popular a que mejore sus condiciones sanitarias y sociales, y desarrolle la capacidad de gestión de su gente, utilizando para ello métodos participativos e integrales.

El proyecto, que dura cuatro años, tiene un costo total de 8 millones 650 mil euros, de los cuales 6 millones pone la Comunidad Europea, como contribución no reembolsable; y 2 millones 650 mil euros, el Municipio (que equivale a una cantidad similar en dólares norteamericanos).

Las áreas de intervención del proyecto son:

Al final de los cuatro años previstos, se habrán construido: un Centro Médico Materno Infantil, un Centro de Atención Municipal Integral y un Centro de desarrollo Infantil.

Se habrán rehabilitado centros de desarrollo infantil, operados por el Instituto Nacional del Niño y la Familia e instituciones locales; se habrá equipado el Área 12 de Salud, que funciona en Bastión Popular. Se habrán rehabilitado vías internas y canales de aguas lluvias; se habrá extendido la cobertura del agua potable y mejorado la recolección de aguas servidas.

Se estarán manejando mejor los desechos sólidos; se habrán recuperado áreas verdes, parques y se habrá construido un centro recreativo, con participación comunitaria. Se habrán formado comités de gestión barrial, a través de un plan de capacitación en gestión, entre otros resultados...

Del dicho al hecho

La ejecución del proyecto está en marcha desde enero del año 2002, y al frente de las operaciones hay dos co-directores : Graciela (ecuatoriana), y Alfredo (italiano), ambos profesionales con vasta experiencia en proyectos de desarrollo.

Con la curiosidad por saber cómo le ha ido al proyecto, en su fase inicial, conversé con ellos sobre los momentos más significativos que ha tenido esta experiencia en Bastión.

Un momento importante, estiman ellos, es el traslado de la sede del proyecto al bloque 11 de Bastión. Esto hizo más operativo el trabajo y el proyecto ganó en aceptación, por parte de la comunidad, que ve con buenos ojos que su Unidad de Gestión esté en la trinchera.

El trabajo es con la gente

La brújula de ZUMAR, en Bastión, es trabajar con la gente, involucrando a todo el mundo.

“No vemos otro camino para que este esfuerzo se sostenga en el tiempo”,- dice Alfredo

La idea es ir creando una audiencia social, lograr que los vecinos asuman un compromiso para aportar al bien común, ya que lo acostumbrado es recibir, unirse alrededor de cosas puntuales.

“Si nosotros planteamos una obra, ellos van a responder puntualmente a la obra. Lo que buscamos es organizar y fortalecer a la gente para ir creando con ellos un sistema de planeación-acción, de manera que el proceso tenga soporte y se prolongue más allá del Programa”,- me explica Graciela.

Otro elemento que se integra a la metodología de trabajo, en esta fase inicial, es la de aprovechar la institucionalidad existente en la zona y fortalecerla. Por un lado, se las está integrando a través del Comité de Coordinación, que reúne a instituciones, Municipio y comunidad, y por otro lado se ejecutan trabajos con las instituciones, dentro de la comunidad, para afianzarlas. Es el caso de Ser Paz, organización que trabaja con pandillas y chicos “de riesgo”en todo Guayaquil, incluido Bastión. Ellos tienen experiencia en este tema y lo lógico, entonces, es potenciar su trabajo. Luego todos los aprendizajes de la experiencia pasarán a ser instrumentos metodológicos del CAMI (Centro de Atención Municipal Integral), que seguirá trabajando en el área, cuando ZUMAR ya no exista.

Factores que han dificultado el trabajo

Hablando de los factores que han dificultado la intervención de ZUMAR, en su fase inicial, Graciela y Alfredo señalan que en el sector aún es fuerte el caciquismo, el clientelismo y las soluciones de parche a los problemas. La percepción que ellos tienen es la de una población poco vinculada, como muchas islas, con pocas conexiones entre sí. Esto representa una dificultad.

“El desafío para el proyecto es ir creando vínculos entre sectores de la población (jóvenes, artesanos, etc.) y orientarlos hacia actividades productivas. ¿Cómo hacer esto? La vida lo dirá, habrá que irlo construyendo”, reflexiona Alfredo

Factores que han ayudado

Como factores que han ayudado al proceso, hasta ahora, está la decisión de operar directamente en Bastión; pero también la de mantener una política de total transparencia e información abierta a todos, sobre el avance del proyecto y el uso de recursos; esto va acompañado de una relación horizontal con la comunidad.

Todos estos factores, a juicio de Graciela y Alfredo, co- directores del proyecto, han generado confianza, y la confianza es la piedra angular que sostendrá este esfuerzo, en el que cooperan el Municipio de Guayaquil, la Comunidad Europea y los vecinos de Bastión Popular.

Amanecer

La vida en bastión se inicia temprano. La inician los gallos, que lanzan su desafío al nuevo día desde los patios, cercanos y lejanos. A las cinco de la mañana empiezan a salir los trabajadores, en su mayoría mujeres, que van a las fábricas. Aún con las sombras del sueño dibujadas en los párpados, las mujeres dan instrucciones a sus hijos, hacen encargos a las vecinas, resuelven problemas de última hora y se van. En los propios barrios de Bastión las tiendas, panaderías y puestos de verduras y ventas de pescado, comienzan también a esa hora.

A partir de las seis se mueven los estudiantes, niños y adolescentes. Pasan las madres con los más pequeños de la mano; pasan los albañiles, los plomeros, los cerrajeros, guardias, vendedores ambulantes, electricistas, muchachas de uniforme, empleadas en alguna oficina... Altos, bajos, negros, blancos, mulatos, sonrientes, bulliciosos o preocupados, como en cualquier otro lugar del planeta. Van al trabajo. Van a otras zonas de Guayaquil a ser parte del pulso cotidiano de la ciudad. Una parte se queda sin nada que hacer: son los sin trabajo, en su mayoría jóvenes, que tampoco pudieron seguir estudiando.

El día en bastión se va desgranando: pasan los comerciantes voceando sus mercaderías, cunde el ajetreo en las cocinas, desde las ventanas y a buen volumen, se oyen canciones de amor o canciones de cantina, al mismo tiempo, según sea el ánimo de cada cual.

Al caer la tarde regresarán del trabajo, de sus ocupaciones en casas, calles, oficinas, hospitales o colegios de otros rincones de la ciudad. Cada cual con sus preocupaciones y sus alegrías, sus empeños y derrotas y con la esperanza de que mañana “nos irá mejor”.

Al fin y al cabo, las dificultades se parecen a los perros: muerden solo a quienes les tienen miedo.

Datos generales de Guayaquil

País: Ecuador

Provincia: Guayas

Ciudad : Guayaquil.(Ciudad portuaria con 2 millones de habitantes).

Altitud: 4 metros sobre el nivel del mar.

Clima: En Guayaquil y en general todo el Ecuador, se presentan dos estaciones: lluviosa (invierno) de enero a mayo y seca (verano) de junio a diciembre. En la ciudad de Guayaquil el clima es cálido húmedo, con temperaturas promedio que oscilan entre de 21 ºC (mínima) y 30.4ªC, (máxima) con una humedad anual promedio de 76%.

El clima de Bastión Popular corresponde al de la ciudad de Guayaquil.

Ubicación: Bastión Popular está ubicado en el norte de Guayaquil, entre la vía Perimetral y la autopista Daule, Kms.10.5 y 14.

Extensión : 320 hectáreas Población : 80 mil personas, provenientes de todo el país. Características socioeconómicas: Guayaquil presenta gran desigualdad en la distribución de ingresos; hay barrios sumamente ricos y barrios de extrema pobreza. Bastión Popular es considerado ultra marginal, con el 82% de pobreza.

Vivienda : El 90 % es propietario de la vivienda. En el 70% de las viviendas hay hacinamiento. De ellas, más de la mitad alberga a cinco personas o más, por habitación.

Escolaridad: El 90 % de los niños va a la escuela primaria. Existen 14 escuelas fiscales que trabajan en horario diurno, vespertino y nocturno. 80 escuelas particulares. 1 colegio, en el bloque 1B, con horarios diurno, vespertino y nocturno, que prepara bachilleres contables.

Principales problemas: No hay alcantarillado (situación higiénica muy crítica).Vías internas de acceso en malas condiciones (especialmente en periodos de lluvia). Hay deficiencia en la recolección de basura. Polución del aire (polvo, malos olores). Desnutrición infantil. Violencia doméstica. Inseguridad. Desempleo...

Fuente: Sistema de Información Local, Bastión Popular (SIL)