Apuntes para una Gramática Valenciana Popular

Part 1

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APUNTES PARA UNA GRAMÁTICA VALENCIANA POPULAR

POR José Nebot y Pérez

DEL CUERPO FACULTATIVO DE ARCHIVEROS, BIBLIOTECARIOS Y ANTICUARIOS

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VALENCIA ____ IMPRENTA DE RIPOLLÉS María de Molina, núm. 2 1894

_____________________ Es propiedad del autor. _____________________

ÍNDICE ==== Cap. Prólogo PRELIMINARES Alfabeto valenciano Vocales Consonantes PARTE PRIMERA Analogía I. Del artículo II. Del nombre sustantivo Formación de los plurales De las varias especies de nombres III. Del nombre adjetivo Formación del femenino De las varias especies de adjetivos IV. Del pronombre V. Del verbo Verbos auxiliares Verbos regulares Verbos irregulares Verbos impersonales Verbos defectivos Verbos reflexivos VI. Del participio VII. Del adverbio Otros adverbios valencianos VIII. De la preposición IX. De la conjunción X. De la interjección XI. Figuras de dicción PARTE SEGUNDA Sintaxis I. Sintaxis regular II. Sintaxis figurada III. Vicios de dicción PARTE TERCERA Prosodia PARTE CUARTA Ortografía Uso de varias letras en particular Signos de puntuación Conclusión APÉNDICES Norma para valencianizar las voces castellanas de origen latino ¿Quousque tandem? Les orfenetes

PRÓLOGO _________ ...si al Letor no le parecieren bien, no las siga como las he puesto, que mi intento no es inovar cosa alguna, sino en todo sujetarme á la común, y al prudente sentir de los eruditos. CARLOS ROS, Práctica de Orthographía, pág. 51.

...en todos tiempos escrivieron, escriven y se escrivirá bien, imitando á la costumbre; y si yo en mi tiempo llegase á ver, que ésta mudava, seguiría el rumbo de los demás. Id. íd., pág. 60.

Hace unos ocho años el autor de este libro escribió un artículo (1) en el que criticando “la anarquía que impera en el campo de la literatura valenciana” se atrevió á proponer el remedio á este mal. Su voz, como no podía menos de suceder por lo humilde y desautorizada, fué _vox clamantis in deserto_; sólo el entusiasta Llombart respondió á ella pero aun éste tuvo que ceder ante la indiferencia de los demás, y el anunciado congreso filológico valencianista quedó en proyecto. Después de tanto tiempo como ha pasado y muerto el único que lo tomó en serio, el congreso no se reunirá, y debe por lo tanto descartarse la primera de las dos soluciones que en aquel artículo se indicaban porque no puede ser obra de uno solo; puede en cambio, y hasta debe serlo, la segunda y ya lo hubiéramos intentado antes, á pesar de nuestras escasas fuerzas, si al empezar el malogrado Llombart la publicación de su diccionario no hubiera anunciado la de una gramática.

Muerto éste, no podemos ya esperar el cumplimiento de su promesa; y como es urgentísima la necesidad de oponer un dique al desbordamiento del valencianismo popular, anarquista rabioso que borraría en breve toda diferencia de clases haciendo que desde el Rector de la Universidad abajo acabáramos todos (y ya no nos falta mucho) por escribir como los soldados ó las porteras letradas, se precisa de todo punto que alguien emprenda cuanto antes esta tarea.

Ved aquí, pues, la razón de ser del presente libro, que si no es una verdadera gramática, se le ha de parecer mucho.

Y no es una verdadera gramática, porque desde el momento en que todos los valencianos que saben leer han estudiado ya en la escuela la de la lengua castellana, lo único que cabe hacer es intentar una especie de calco, delineando un boceto de gramática valenciana sobre la castellana publicada por la Academia Española, evitando de este modo repeticiones y rehuyendo disquisiciones de gramática general, que á más de ser inútiles y enojosas, aumentarían el volumen de este libro, el cual para ser popular debe reunir las condiciones de concisión, claridad y baratura.

Hay además otra razón muy poderosa para esto; aceptados ya por todos los escritores valencianos los hechos consumados, todos ellos transigen con la innovación de escribir nuestra lengua con ortografía castellana; y puestos ya en tal caso, no hay más remedio que bajar la cabeza ante la gramática de la Academia, única autoridad legítima, adaptando á ella en lo posible el valenciano por medio de un estudio comparativo, que es lo que vamos á hacer.

¿Pero es cierto -dirán algunos- que _todos_ los escritores valencianos transigen con la innovación? Sí, es indudable: todos ellos escriben, ó han escrito, ó están dispuestos á escribir el valenciano con ortografía castellana el día en que se ven en la necesidad de hacerlo para el pueblo, ya en periódicos festivos, ya en versos de circunstancias para procesiones, _fallas_ ó fiestas de calle; desde los inolvidables Llombart, fundador de _Lo Rat Penat_, y Pizcueta, primer presidente de dicha sociedad, hasta el último contratista de romances de ciego (y no citamos vivos, porque de vivos no debe hacerse historia), todos proceden así por la sencilla razón de que está en la conciencia de todos, que más de las nueve décimas partes de los valencianos que saben leer en castellano necesitan hacer los mayores esfuerzos de atención y de análisis para _traducir_ al lenguaje hablado lo escrito con sujeción, más o menos exacta, á las reglas de la antigua ortografía de nuestra lengua.

Transijamos ya, pues, con la visera levantada y parlamentemos con los _revolucionarios_ á fin de no perderlo todo por querer conservar demasiado.

Siendo como es este libro el primer ensayo de reglamentación de una reforma tan grande como la que aquí se ha hecho, tendrá que ser una especie de puente que una lo viejo con lo nuevo y habrá de dar noticia clara y precisa de la forma antigua y de la moderna: sin embargo, á fin de no cansar á los lectores, sólo dedicaré á esa especie de lazo de unión los Preliminares, haciendo en ellos un detenido análisis del alfabeto valenciano, tanto fonética como gráficamente: en el resto del libro daré ya como legítimamente admitida la nueva forma y emplearé por lo tanto la ortografía castellana. La más extensa é importante de las partes en que ha de dividirse este libro, será la Analogía en la que estudiaremos con bastante detención las diversas partes del discurso y sus modificaciones y formas genuina y clásicamente valencianas según constan de una manera indiscutible en esos documentos irrefutables por lo patentes- que se llaman mercados públicos.

Y no se escandalicen de esto los que dicen, y con razón, que en ningún tiempo y en ningún país se ha escrito ó perorado con el lenguaje del pueblo ó familiar; debe tenerse presente, en primer lugar, que eso sucederá donde la lengua literaria ó culta esté formada, no aquí en donde hemos de empezar á hacerla, á no ser que sigamos hablando y escribiendo como hace cuatro siglos según pretenden algunos ó adoptemos el catalán literario como quieren otros; y en segundo lugar, que por imposición de circunstancias y hechos que creemos imposible destruir, está hoy la literatura valenciana en la imprescindible necesidad de adoptar como los antiguos egipcios dos escrituras, la hierática y la demótica: pues bien, la que probamos hoy á reglamentar es la segunda, y para ello el único documento, la única autoridad, es el mercado público limpiándolo de solecismos y barbarismos en cuanto se opongan á las leyes de la gramática general.

Mas no se crea por esto que trato de hacer creer que no he consultado ningún libro para la composición de esta obra; muy al contrario, he hojeado las gramáticas á docenas -lo cual no tiene ningún mérito, dada mi profesión de bibliotecario (2), estudiando no sólo los poquísimos tratados valencianos, más ó menos incompletos, anteriores y posteriores á Carlos Ros, sino los de las otras lenguas de raza latina; y aunque en descargo de mi conciencia debo confesar que la escasa autoridad que este libro pueda tener, la ha tomado en absoluto de la Gramática de la Academia Española y de algunas catalanas –en especial la de los Sres. Bofarull y Blanch-, no es difícil comprender que real y efectivamente debo haber estudiado más en la vía pública que en el gabinete á causa de la novedad del asunto.

Resumiendo: creo sinceramente que para evitar mayores males ha llegado el momento de escribir dos gramáticas valencianas diferentes, la _hierática_ y la _demótica_; es decir, la literaria y la popular: la primera, que la escriba _Lo Rat Penat_ ó quien tenga autoridad para ello (si no se quiere adoptar la catalana literaria que sería tal vez lo más prudente); la segunda es la que hoy damos al público, escrita quizá con poco acierto, pero sí con la mejor intención.

Una súplica, antes de terminar, á los hombres de buena fe: que no se me acuse de innovador; hace ya muchos años que se escribe el valenciano con ortografía castellana; no hago yo, por lo tanto, la reforma; lo único que pretendo es encauzarla para evitar que su desbordamiento arrase el antes fértil campo de las letras valencianas.

Por lo demás, ni me levanto contra las leyes gramaticales antiguas que respeto como el primero, ni tengo autoridad para imponer á nadie las nuevas; en una palabra, ni quito, ni pongo ley, pero ayudo á mi señor; es decir, á mi pueblo, á mi patria, á mi lengua.

PRELIMINARES

ALFABETO VALENCIANO

La primera dificultad (y no es pequeña) con que tropezamos al iniciar este estudio, es la necesidad imprescindible de empezar por hacer un detenido análisis del alfabeto valenciano, análisis que por precisión ha de ser una especie de amalgama de Prosodia y Ortografía que á los peligros naturales en cualquier otro caso de producir el desorden en el libro y la confusión en el lector, reune la inmensa dificultad de que nuestra lengua tiene tantas prosodias como comarcas de alguna importancia hay en esta región; y en cuanto á ortografía, sobre no tener ninguna real y verdadera, tenemos en la práctica dos completamente distintas y hasta opuestas entre sí y sin ninguna fijeza dentro de sí mismas, la antigua y la moderna.

Aunque en este libro nos proponemos tan solo regularizar en lo posible la segunda, nos es preciso hacer el estudio del alfabeto que es su base, relacionando el antiguo ó clásico valenciano con el moderno ó castellano á fin de que éste quede sujeto á reglas fijas y no ocurra como hoy, que una misma palabra se escribe de diferentes maneras según el gusto, los prejuicios ó la ilustración de quien lo hace.

Esto ofrece bastantes dificultades, pues sería preciso inventar nuevos signos ó letras para expresar con fidelidad los diversos sonidos de nuestra lengua en las varias comarcas del reino; pero si consideramos que en todos los idiomas ocurre lo propio, no hay necesidad de tal invención, puesto que un mismo signo servirá para que cada cual entienda lo escrito aunque al leerlo lo pronuncie de diverso modo á como lo pronuncia quien lo escribió.

Así, por ejemplo, escribiremos en adelante _chove_ y _chermá_, palabras que los de la capital leerán como pudiera leerlas un castellano, mientras que los de Castellón ó Alicante las pronunciarán suavizando la _ch_ hasta darle el sonido que un italiano daría á la _g_ antes de _e_ ó de _i_. Pero no hay que alarmarse por esto, ya que en todas partes ocurre lo mismo; un castellano escribe _hermana_ y muchos andaluces leen _germana_; _caridad_, y los madrileños leen _caridaz_; _obrero_, y leen los gallegos _obreru_.

Prescindamos por lo tanto de estos temores y vamos á estudiar tales diferencias para saber á qué atenernos y unificar por ahora el lenguaje escrito, ya que el hablado no puede unificarlo sino el tiempo y otras circunstancias independientes por completo de la voluntad de un hombre.

VOCALES

La lengua valenciana tiene las mismas vocales que la castellana, _a, e, i, o, u_, y otras dos más, que son la _è_ y la _ò_ abiertas, que distinguiremos gráficamente de las cerradas por medio del acento grave.

A La _a_ se pronuncia en todo el reino como la castellana en principio y en medio de dicción: también en los finales suena lo mismo en la capital y en la mayoría de los pueblos; sin embargo, en algunas comarcas -por ejemplo, Sueca y Alcoy- se pronuncia como en Cataluña, ó sea como diptongo de _ae_, de modo que ni resulta _Sueca_ ni _Sueque_, sino con un sonido intermedio: en otras partes, como Játiva por ejemplo, las pronuncian con tendencia á la _o_; no dicen _Chátiva_ ni _Chátivo_, sino que dejan la vocal en un término medio. Hay pueblos, como Nules y Villavieja, donde se arrastra un poco la vocal -lo mismo la _a_ que las otras- cuando carga sobre ella el acento prosódico; es decir, pronuncian _cáasa, Núules, chíica_, como en francés cuando llevan el acento circunflejo.

E, È Nada hay que advertir respecto á la _e_ cerrada, puesto que la pronunciamos como en Castilla: en cuanto á la _è_ abierta, sólo debemos indicar que siempre carga en ella el acento prosódico (3), lo cual es una ventaja inmensa para el lenguaje escrito: hasta tal punto se observa esto, que aun los verbos y las palabras derivadas la convierten en _e_ cerrada en las modificaciones en que su raíz pierde el acento de la _è_; por ejemplo: de _sèndre_ se forma _sendré, sendría, sendréu_; de _tèrra_, se deriva _terrero y terreta_; de _mèl_, _melós_; de _pèl_, _pelet_.

I, Y Si tratáramos de escribir una verdadera Gramática, habríamos de abordar aquí la cuestión de la _i_ latina y la _y_ griega: para nosotros ni la primera debía ser nunca consonante, ni la segunda vocal; sin embargo, el uso y la etimología obligan á ciertas transgresiones como en la conjunción _y_ que es preciso respetar. En lo relativo á pronunciación y escritura de estas dos letras nos atendremos, pues, en el valenciano á lo preceptuado para el castellano por la Academia Española.

O, Ò Es aplicable en absoluto á esta letra cuanto hemos dicho antes respecto á la _e_: la cerrada es igual á la castellana, y la abierta lleva siempre el acento prosódico convirtiéndose en cerrada al perderlo: p. e., de _pòndre_ se deriva _pondrá, pondría, ponguera_; de _mòro_, _moret_; de _sòl_, _solana_: tanto es así, que algunas veces cambian mutuamente dos _os_ su sonido al cambiar el acento de sílaba, como ocurre en _mòro_, y su aumentativo _moròt_.

U Es fonética y gráficamente igual á la castellana: sigue, por tanto, las leyes de la Academia Española. Debemos hacer notar aquí, que el valenciano demuestra de una manera indubitable que la _u_ no es vocal sino consonante, cuando va unida á otra vocal acentuada (como creen muchos gramáticos), pues se transforma en _v_ al modificarse la palabra; los verbos en _eure, iure, oure_, tienen desinencias en _vim, viu, vía, víem_, etc., y las terminaciones en _eu_ de los verbos se transforman en _ev_ al afijárseles el pronombre, como _deixéu, deixevho, anéu, anevon_.

CONSONANTES

Las consonantes en la escritura clásica ó antigua son en valenciano las mismas que en castellano, con la única diferencia de que la _Ñ_ se escribe _Ny_ y la _Z_ se sustituye por la _Ç_: los innovadores han suprimido en la escritura moderna la _J_ y la _Z_ ó _Ç_, porque realmente no representan ningún sonido en nuestra lengua.

En cuanto á su pronunciación y al signo que gráficamente ha de representar cada sonido en el lenguaje escrito, es tan difícil de precisar que nos es de todo punto indispensable ir estudiándolos de uno en uno fijando con la mayor exactitud las diferencias fonéticas en diversas épocas y distintas comarcas, al mismo tiempo que su representación gráfica en lo antiguo y la que debe adoptarse en lo moderno como más racional, aceptada ya como hecho consumado la innovación.

Para facilitar en lo posible tal estudio, y creyendo hacerlo así más claro y comprensible, hemos juzgado prudente agrupar en este sitio las letras por sonidos y dejar para la última parte del libro, ó sea la Ortografía, las reglas para escribir con corrección el valenciano moderno.

B La _b_ tiene en valenciano el mismo sonido y los mismos usos que en castellano: aunque en Valencia y la mayor parte de su provincia se confunde con esta letra la _v_, son letras diferentes, y por lo tanto trataremos de esta última en su lugar correspondiente.

C, Q, CH Las sílabas _ca, que, qui, co, cu_, se pronuncian como en castellano: asimismo se pronuncian y escriben igual en ambas lenguas en lo antiguo y en lo moderno las sílabas _ac, ec, ic, oc, uc_, en principio y en medio de dicción; como _acte, secció, victoria_; pero no así al finalizar palabra, pues hasta la reforma que iniciaron Bonilla y Baldoví se añadía á estas sílabas una _h_, escribiéndose _sech, rich, fòch_; los modernistas suprimen esta _h_ y escriben en consecuencia _sec, ric, fòc_. No vemos en esto ningún inconveniente ni aun para las sílabas _ec, ic_, puesto que lo mismo sucede en el latín (_hæc, sic_), y aceptamos la reforma.

C, S, Z, Ç El sonido castellano de la _c_ antes de _e, i_, y el de la _z_ no existen en el valenciano: en la capital del reino las tres letras _c, s, ç_ se pronuncian como la _s_ de Castilla, desconociéndose en absoluto la _s_ suave; en Castellón y Alicante suenan de aquel modo en principio de dicción y en las sílabas _cia, cie, cio, ciu_; en los demás casos suenan unas veces fuertes y otros suaves, pero de una manera tan anormal y desordenada, que creemos imposible dar una idea de ello, siquiera aproximada, si no es formando un vocabulario completo de todas las voces en que se emplean; ni siquiera las que hemos tomado del castellano ó tienen un origen común con sus equivalentes de dicho idioma y se escriben en él con _z_, observan entre nosotros una regla fija, pues _raça, plaça, caçar, forçar_, etc., son fuertes, mientras se pronuncian suaves _reçar, almorçar, baça_ y algunas otras: lo propio sucede con la _c_ antes de _e, i_, y la _s_; _acer, entonces, concís_, suenan fuertes; _quince, once, sencillo_, suaves; _pensar, fòsa_, fuertes; _ròsa, còsa_, suaves. Esto, y más aún el no pronunciarse sino una sola _s_ en la capital y su comarca, hace de todo punto imposible el usar dos signos diferentes para los dos sonidos de esta letra; sin embargo, ya que no por el sonido, por la etimología, creemos que debíamos conservar la _c_ escribiendo _Valencia, Vicent, once, véncer_, frente á _cosir, roser, peseta_, como los castellanos escriben _mujer y ángel_, _zenit y cero_, á pesar de pronunciarse lo mismo _je y ge_, _ze y ce_, y huir de exageraciones que pudieran destruir lo que tratamos de conservar; pero la han suprimido los reformistas y suprimida la dejamos. La _ç_ queda suprimida por completo: en adelante escribiremos _rasa, plasa, almorsar, resar_, y en las comarcas en que hay dos _ss_, pronúnciela el lector según la palabra en que esté, bien así como hace muy pocos años leíamos en castellano _viruta y pelirrubio_ con _r_ sencilla la primera y doble la segunda á pesar de estar escritas del mismo modo ambas voces: al fin y al cabo la ortografía antigua y la catalana tampoco resuelven la cuestión por más que algunos crean lo contrario.

CH, G, J, TJ, X En la escritura antigua siempre se usaba la _ch_ para indicar su sonido latino; pero admitida por nosotros la supresión de la _h_ final, como decimos antes al tratar de las letras _c, q_, queda la _ch_ desde ahora sin uso para representar el sonido de éstas como ocurría antiguamente. En cuanto á su sonido castellano que es el que en lo sucesivo tendrá en nuestra lengua, se ha representado entre nosotros antes de la reforma y sigue representándose aún en Cataluña por los signos _g, j, tj, x_, según sus varios matices, su etimología, su lugar en la dicción y las vocales á que iban unidos. Admitida la ortografía moderna, ocurrirá con la letra _ch_ lo mismo que con la _s_; es decir, que en algunas comarcas tendrá dos sonidos: en efecto, lo propio que con la _s_ sucede en este reino con la _ch_; Valencia, su huerta y casi toda su provincia no conocen ni pronuncian más _ch_ que la castellana; pero en los dos extremos del reino, en las provincias de Alicante y Castellón –salvo contados pueblos- se hace uso de dos, una fuerte igual a la castellana, que antes se escribía con _x_ en principio de dicción y _tj_ en medio, y otra suave igual á la _g_ italiana que se escribía con _j_ antes de _a, o, u_, y con _g ó j_ según la etimología antes de _e, i_; por ejemplo, _xaròl, xorís_, (hoy _charòl, chorís_); _cotje, ditja_, (_coche, dicha_), con _ch_ fuerte; _Jesús, ángel, vaja, enjorn_, (_Chesús, ánchel, vacha, enchorn_), con _ch_ suave ó italiana: en fi de dicción se escribía _ig, vaig, reig, roig, puig_. Admitimos con los reformadores el uso del signo _ch_ para los dos sonidos, puesto que estamos seguros de que nadie nos atendería si aconsejáramos que se conservaran la _g_ y la _j_ para el suave y se adoptara la _ch_ para el fuerte: y la usaremos por lo tanto en adelante así en principio y en medio como en fin de dicción. Esta de las terminaciones en _ch_ y en _g_ es indudablemente la reforma más atrevida que nuestros innovadores han llevado á cabo; transformar _ròig_ (rojo) en _ròch_, y _fòch_ (fuego) en _fòc_, ha sido verdaderamente apresurarse demasiado cuando tantos apellidos, pueblos, montes, etc., tienen aún entre nosotros esas desinencias; pero está ya hecho, y cuando _Lo Rat Penat_ no ha logrado que autores dramáticos y periodistas festivos cejen en su empeño, es que el mal no tiene ya remedio; transijamos, pues, y escribamos _vach, llech, mich, fuch_, junto á _Roig, Reig, Cálig, Terrateig, Puig, Solaig_, etc.

D Suena y se escribe como en castellano; téngase muy presente, sin embargo, que ninguna palabra valenciana termina en _d_: véase al efecto lo que decimos más adelante al tratar de la _t_.

F Se pronuncia y escribe como la castellana: nuestra antigua ortografía empleaba en ciertos casos para este sonido el signo _ph_, como en _Joseph_, _philosophía_; pero ya que los castellanos, que también lo usaron, han prescindido de él, prescindamos también nosotros empleando en su lugar la _p_ cuando así se pronuncia como en _Chusèp_ ó su signo propio como en _filosofía_.

G Las sílabas _ga, gue, gui, go, gu_, suenan como en castellano; en cuanto á las _ge, gi_, y á las terminaciones en _ig_ ya hemos hablado al tratar de la _ch_.

H Esta letra es entre nosotros completamente afónica como en Castilla: conviene, sin embargo, conservarla en el lenguaje escrito por razón de etimología como en _hòme_, (de _homo_); _hedra_ (de _hedera_), y aun en medio de dicción como en _exhibir, desheretar_, etc., como hacen los castellanos.

J En virtud de lo dicho, al tratar de la _ch_, debe suprimirse en absoluto la _j_ en el alfabeto valenciano; pero aunque esto es lo racional, ocurre una duda: cuantos en esta tierra se precian de medianamente ilustrados temen dar el sonido de _k_ á la _j_, como hace el pueblo, en voces tomadas del castellano que llevan este sonido, como en _jefe, fijarse_ (en la acepción de prestar atención á alguna cosa); ¿qué hacemos pues?, ¿conservamos la _j_, ó decimos sin miedo _quefe y ficarse_? Nuestra opinión es que debe proscribirse el sonido de la _j_ castellana, y por lo tanto su signo, pues no existe en valenciano.

L, LL En el valenciano antiguo la _l_ en principio de dicción tomaba algunas veces el sonido de _ll_: en la actualidad ambas letras siguen en valenciano las reglas del castellano.

M, N Se pronuncian y escriben como en castellano.

NY, Ñ En la ortografía clásica valenciana la _ny_ representa el sonido de la _ñ_ castellana; los reformadores la han sustituído por ésta en todos los casos: admitimos la reforma y escribimos, por lo tanto, en adelante _añ y reñir_ en vez de _any y renyir_.

P Igual á la castellana: respecto á la _ph_ ya hemos dicho al hablar de la _f_ que ha sido suprimida.

Q Igual á la castellana: las sílabas _cua, cue, cui, cuo_, se escribirán siempre con _c_.

R, RR En ambos sonidos sigue esta letra las reglas fonéticas y ortográficas de la lengua castellana: arréglese por lo tanto su uso á las prescripciones de la Academia Española.