Apuntes biograficos de escritores, oradores y hombres de estado de la Republica Argentina

Part 11

Chapter 113,609 wordsPublic domain

Los Santiagueños tienen, como es natural mucho apego á la lengua que para ellos es materna. El español es el latin de aquellos scitas, la lengua oficial en que no derraman ni los sentimientos intensos, ni las confianzas íntimas de la familia y de la amistad. La ola creciente de la civilizacion debe respetar ese rasgo variado de la fisonomía del pueblo argentino. Y lejos de desdeñar la parte culta de Santiago el espresarse en aquella lengua, debe al contrario esforzarse por llevarle á las fuentes puras de su origen y lavarla allí de las manchas que han de desfigurarla probablemente por las muchas pecaminosas influencias que la combaten. Los sacerdotes en especial, debian allí aprender en las gramáticas y diccionarios que dejaron de la lengua quichua los misioneros jesuitas, la pureza de que esta es susceptible para derramar con majestad y eficacia la palabra de Dios entre aquel pueblo tan industrioso y simpático.--Si se tratara de algun dialecto pobre y oscuro, encerrado en espacio reducido, y empleado como signo de groseras ideas por una tribu poco numerosa, nos guardariamos de recomendarla como digna de estudio, de conservacion y mejoramiento. Pero la lengua de la gran civilizacion peruana es hablada actualmente por mas de dos millones de americanos, y sus exelencias como idioma claro, espresivo y harmonioso están atestiguadas por muchos escritores de nota. Nos contentaremos con recordar lo que á este respecto dice un célebre Granadino, el malogrado Caldas, á quien cupo en sus montañas natales de América la misma suerte que al frances _Lavoisier_, pidiendo en vano una tregua á la muerte (que no le mandaba Dios) para terminar un trabajo útil. “Los peruanos siempre exactos, siempre cuidadosos en dar á las cosas nombres tomados de sus virtudes, (dice el fundador del semanario de Nueva Granada) ó su figura, de su situacion etc., llamaron á las yerbas por sus virtudes y por sus usos en la medicina, en las artes, y en la sociedad. Cuando se conoce un poco su lengua, _esta lengua armoniosa, dulce y flexible, esta lengua que representa en el nuevo continente á la Toscana del antiguo_, entonces se conoce el juicio y la eleccion que tuvieron los peruanos en la imposicion de los nombres á todos los objetos que los rodeaban. Un volcan que arroja de su cima columnas de humo espeso mezclado con llamas, se le nombra _Cotopaxi_ (_masa de fuego_); otro que lanza de su seno nubes de arena, conmueve los fundamentos de la provincia, y arruina los templos y los edificios, se le llama el _Pichincha_ (_el terrible_, _el amenazador_): una cima inmensa cubierta de nieve, y colocada al otro lado de un rio, se nombra _Chimborazo_ (_nieve al otro lado_): una poblacion establecida en una garganta estrecha que corta la Cordillera, se le impone el nombre de _Lacta cunga_ (_garganta estrecha_); y en fin á una planta que fortifica los músculos, que dá vigor, que hace andar á un tullido, le llama.... _calpachina yuyu_ (_yerba que hace caminar_). Los nombres de esta lengua contienen las virtudes de las plantas y las cualidades de todos los objetos. Al oir los nombres de las plantas casi se saben sus virtudes. ¿No es esto mas sabio, mas importante á la humanidad que esos nombres que ha criado la adulacion, el reconocimiento ó el interés? Qué idea nos pueden dar de una planta las voces _diascorea_, _plinia_, _busfonica_, _sigesvechia_?....” Para dar algun idea mas de esta lengua, copiamos aquí la esclamacion patética de una madre que acababa de perder un hijo tierno: _chaupipurchapi tutayarca!_ (en la mitad del dia le anocheció). Si faltase armonia á estas dos palabras nadie podrá tacharlas de faltas de elocuencia y de laconismo[11].

Hay una circunstancia digna de tomarse en cuenta y que prueba la exelencia de la lengua quichua. Tal es la de haberse naturalizado muchas de sus palabras en el lenguaje usual de las poblaciones civilizadas, aun en aquellas que por su situacion jeográfica no están en contacto inmediato con los indígenas que hablan la quichua. Como se verá mas adelante, esas palabras inoculadas en el habla de los españoles, es decir de los conquistadores, responden á usos é ideas mas adelantadas en el imperio de los Incas que en las sociedades formadas en el molde de la civilizacion española.--En las ciudades de Chile, Santiago y Copiapó, por el centro de las cuales corren rios que las divide en dos partes, se llama bario de la _Chimba_ al suburbio que está al otro lado del rio separado de la parte principal de la poblacion. _Chimba_, en quichua significa _del otro lado_. En el fondo del valle de Copiapó y en toda la provincia llamada modernamente _de Atacama_, centro de afamados laboreos de metales de plata y cobre, la mayor parte de los términos tecnicos de mineria que allí se emplean son los mismos que usan los potosinos y demas mineros del Perú, términos que pertenecen á la lengua quichua sin disputa alguna. De estos recordamos los siguientes: _Apir_, _poruña_, _chancar_, _cancha_ etc. Cuando los españoles bajo la bandera del jeneral Valdivia comenzaron la famosa guerra contra el resistente araucano, ya estaban allí en uso palabras quichuas que D. Alonzo de Ercilla consideró tal vez como pertenecientes á la lengua chilena, pues incorporó las palabras _ojota_, _Llanto_, _Palla_ etc. en la _Declaracion_ que puso al frente de su conocido y famoso poema, para inteligencia del lector no familiarizado con las cosas de Indias.

La ciudad de Buenos Aires situada en el estremo sur de la parte poblada del Continente español de la América, distante centenares de leguas del Cuzco y de Quito, emporios de la civilizacion de los Incas, ha dado carta de ciudadanía á muchas palabras de la lengua quichua, sin el ausilio de las cuales, á veces se hallarian muy embarazados sus habitantes para espresar ciertas ideas. Mientras tanto, no goza de la misma prerogativa la lengua _guarani_ que es sin disputa muy bella, muy propia y llena de imájenes, ha sido hablada, y lo es todavia, en lugares inmediatos y que se hallaron siempre en constante comunicacion con la antigua Capital por los canales de los grandes rios.[12] Nosotros tenemos rejistradas como veinticinco de esas palabras quichuas corrientes en nuestro lenguaje vulgar, y de entre ellas daremos el significado de las siguientes como mas características, valiéndonos para probar su orijen del _Vocabulario de la lengua natural del Perú, etc._, del padre Diego Gonzalez Olguin, impreso en Lima en el año 1608. _Cancha_, patio ó corral: esta palabra se aplica entre nosotros para designar un espacio estenso de terreno bien nivelado, y así decimos, _cancha de pelota_, _cancha de bolos_, al patio donde tienen lugar estos juegos. _Cancha de un horno de ladrillos_, es el lugar á propósito para poner en órden el ladrillo crudo para que se oree antes de ponerle á la accion del fuego. _Cancha_, en nuestros rios, significa una larga porcion en que se mantienen rectos y sin serpenteos, conservando una misma direccion. _Pucho ó puchasca_ (sobras, reliquias). De estas palabras hemos hecho el espresivo modismo _no vale un pucho_ para despreciar el valor ó la importancia que indebidamente se quiere dar á una cosa cualquiera. La aplicacion mas terminante que hacemos de la palabra _pucho_, es el resto ó sobra que se arroja del cigarro que se ha fumado; así decimos: _pucho de cigarro_.[13]

_Chhacra_ (heredad de labor, tierras ó huertas). Nosotros usamos esta palabra en la misma significacion escribiéndola con una sola _h_. Es palabra de uso indispensable. De la palabra _chharqui_, que en quichua significa _tasajo_ ó _resina_ y tambien el cuerpo de un animal ó del hombre _flaco_ ó _seco_, hemos hecho la voz _charque_ que solo usamos en la primera significacion, cuando la carne es seca al sol. Esta palabra tiene sus derivados, como _charqueada_, el lugar de la faena del charque; y _charcon_ que se dice del animal enjuto pero fuerte, especialmente del caballo. _Chhasca_ (melena) se emplea en Buenos Aires, aunque no jeneralmente, para designar un cabello mal cuidado y abundante. De _Chasquí_, se ha hecho en casi toda la América del Sur _Chasque_, que significa, como entre los Incas, el correo ó espreso despachado para dar una noticia especial y urgente. La _Chhuspa_, bolsa en que los peruanos guardan el maiz, la coca y demas enseres de viaje y llevan al hombro á guisa de maleta, se ha convertido entre nosotros en _Chuspa_, especie de talego largo y angosto, hecho jeneralmente del buche del avestruz ó de la piel de animalillos silvestres y pequeños que sirve á nuestros paisanos para guardar el tabaco, el papel y los avios de encender. Vulgarmente se compara con una _Chuspa_ el seno de las mujeres cuando está lácio y flaco por falta de cuidado, por la edad, etc.

_Huasca_ (soga ó cordel grueso), es una palabra que escribimos _guasca_, y es la única que empleamos para significar la cuerda hecha de cuero de animales que tiene infinitos usos en nuestras industrias: tiene á mas entre nosotros, el derivado _guascaso_ que es el golpe dado con una guasca. _Vincha_ (cinta ó apretador de los caballos) se emplea en el mismo sentido aun cuando sea un pañuelo el que se ajuste á la frente como tienen de costumbre las jentes humildes cuando les duele la cabeza. _Yuyu_ (hortaliza, yerba de comer). Es nuestra voz favorita para indicar cualquiera planta espontánea é inútil: se usa jeneralmente en plural, y cambiando la _u_ en _o_: _yuyos_. _Humita_ (bollicos de maiz como tamales) dice el P. Olguin, describiendo así con la mayor exactitud el plato que llamamos _umitas_ y que consiste en maiz tierno guisado y envuelto en la hoja de la planta del mismo maiz (chala). Dispuesto así forma lo que en el Perú se llama _tamal_, palabra probablemente quichua que no ha llegado hasta nosotros. _Pampa_; este nombre con que designamos la llanura poblada á este lado de los Andes por la raza Araucana, significa en quichua--plaza, suelo llano, llanada, sábana, campo abierto. Para nosotros representa la idea de estension inmensa y solitaria. Llamamos _pampas_ á los indíjenas del desierto indicado antes. _Chuccho_, es el frio con temblor que produce la fiebre y especialmente la llamada terciana (calofrio). “Me dá chucho” se dice en Buenos Aires cuando se siente esa impresion que los franceses distinguen con la espresion _chair de poule_. La palabra _cháguara_ con que designan los niños de Buenos Aires el hilo torcido consistente que les sirve para _hacer bailar_ el trompo, la supongo derivada de _chahuarhuana_, que significa en quichua--soga de cáñamo, aunque tambien puede proceder del nombre de un aloes del chaco llamado _chaiguar,_ segun el Sr. Arenales en su conocida obra sobre aquella rejion paj. 221. _Dar cháguara_, es un modismo humorítico de nuestra ciudad que significa--alentar á una persona á que muestre ó desenvuelva alguna propension inocentemente ridícula. La agricultura debe algunas voces á la misma lengua del Perú: decimos maiz ó trigo _chuso_ al que se halla en el caso descripto por el P. Olguin en el vocablo _chusso_ de su citado diccionario: “maiz ó trigo chupado, no lleno, arrugado por helarse en leche, ó faltarle el agua al granar, que molido es todo cáscara ó afrecho;” y llamamos _chaucha_ á la vaina tierna en que se encierra el poroto, que es la misma acepcion que esa palabra tiene en quichua etc. etc.--Es sabido que los Incas contraian especial atencion á la construccion y mejora de los caminos de los cuales habia algunos que atravesaban toda la estension del imperio y que se llamaban por antonomasia del Inca, porque este monarca transitaba por ellos en sus visitas oficiales. A distancia como de 3 á 4 leguas habia en estos caminos unas posadas que se llamaban _tambos_, y con este mismo nombre se denominan todavia en Lima algunos grandes edificios construidos por particulares para proporcionar alojamiento á la jente y sus bestias que entran del interior con cargas ó productos para alimentar los mercados. Nosotros hemos adoptado esta voz pero dejenerándola notablemente en su significado: llamamos _tambo_ al lugar donde se atan y ordeñan las vacas: _tamberas_ á las vacas mansas cuya leche se destina para beber, hacer mantequilla, ó quesos; y tambien llamamos _tambo_ al lugar donde se reunen los negros africanos á bailar y á tener sus juntas y reuniones. Lope de Vega, haciendo en su rica imajinacion una mezcla graciosa de cosas americanas ha introducido esta palabra en el siguiente estribillo de una cancioncilla preciosa:

_Piraguamonte, piragua,_ _Piragua, gerizarizagüa;_ _Bio, Bio,_ _Que mi TAMBO lo tengo en el rio._

Por último recordaremos una palabra cuyo significado no es misterioso hoy para nadie en el mundo porque ¿quien no conoce la substancia llamada _guano_ y sus felices aplicaciones al abono de las tierras cansadas?--Es probable que este descubrimiento arrebate al elenco peruano de las voces porteñas, esta que hasta nuestras damas empleaban sin saber lo que decian en la frase siguiente para ponderar el exeso de las tareas de una persona: «trabaja hasta echar el guano.»--Esta circunstancia es nueva en la historia del lenguaje, porque es cosa que no se ha visto nunca abandonar el empleo de una palabra en el mismo momento en que se aclara ó se conoce su verdadero valor y significado.

La lengua _quichua_ como casi todas las americanas es lengua hablada únicamente, porque no consta que se haya escrito en ella obra alguna de larga estension como sucede con la mejicana en la cual se conservan algunos manuscritos históricos redactados por indíjenas educados por los europeos. Sin embargo existen escritos en la lengua jeneral del Perú algunos sermonarios, devocionarios, etc., y las siguientes que copiamos de catálogos hechos por personas muy versadas en la bibliografia americana.

1. Gramática de la lengua quichua ó del Perú, por Frai Domingo de Sto. Tomas. Valladolid, 1560, in-12ᵒ.

2. Vocabulario de la lengua jeneral del Perú, llamada _quichua_ ó del Inca, etc. Por el P. Diego Gonzalez Olguin. Lima, 1608.--4.ᵒ grandes de 330 f.

3. Lexicon de la lengua quichua, por frai Domingo de Sto. Tomas. Valladolid, 1560.

4. Ritual para los curas del Perú, por Bocanegra. Lima, 1631; in-4ᵒ.

5. Arte y vocabulario de la lengua quichua, por el P. Torres Rubio. Lima, 1754, in-12ᵒ[14].

La topografia etnográfica del actual territorio de la República Arjentina no se halla ni siquiera en la cuna. Los historiadores modernos la han descuidado enteramente, y los antiguos deben leerse con suma precaucion para no caer con ellos en errores de nota al señalar las localidades ocupadas por las razas primitivas. En esta materia hay que atender ante todo á fijar el número de naciones verdaderas existentes en la época de la conquista; y á nuestro juicio no debe considerarse como una nacion sino aquella que habló un idioma especial completamente diferente de los demas conocidos, teniendo en cuenta que muchas de estas lenguas tenian sus dialectos derivados de ellas, ó corrupciones provenientes de la separacion y apartamiento de un grupo del seno de la familia principal.--En la coleccion de Documentos de D. P. de Angelis hay una relacion de las _naciones_ que repartió en encomiendas el 2.ᵒ fundador de Buenos Aires, D. Juan de Garay. Pero esas no pueden considerarse como naciones sino como parcialidades ó tribus de la Gran nacion Guarani, la que, en la parte de la provincia de Buenos Aires, no pasó jamas á la márjen derecha del Paraná. Los nombres que se dan en aquel repartimiento de carne humana en esas supuestas naciones deben ser los de sus jefes ó los de los lugares que ocupaban en aquel momento.

La nacion _querundio querandi_, era la Señora del terreno sobre que se asienta Buenos Aires. Era una raza de valientes que se extinguió completamente sin dejar rastros de su idioma en ningun objeto topográfico. Los nombres de lenguas indíjenas que conservan los lugares, arroyos, lagunas, etc., de la provincia de Buenos Aires, son de oríjen _guarani_ y _araucano_. Los nombres guaraní son en pequeño número y sobre el litoral, mientras que los araucanos son muchos y comienzan desde la márjen exterior del Rio Salado. Los indios _quilmes_ del _Tucuman_, trasladados desde allí á cuatro leguas al sur de Buenos Aires, no han dejado mas rastros que el del nombre de nacion ó parcialidad dado al pueblo que se fundó con ellos y que hoy es completamente de jente blanca agricultora. (_Véase Azara_, t. 2.ᵒ p. 241, ded. del _C. del Plata_.)

Las huellas impresas en la nomenclatura topográfica por las naciones de orijen chileno, pueden ser efecto de una conquista hecha sobre los habitantes indíjenas por aquella raza que es numerosa y aguerrida, borrando las denominaciones anteriores dadas á los mismos objetos por los primitivos señores del suelo de la llanura arjentina. Sin embargo, los rastros de estos no se advierten en ninguna parte, y hay motivos para creer que la rejion oriental de las Cordilleras hasta la actual frontera sur de Mendoza, no fué poblada sino por los llamados actualmente _indios pampas_, quienes pasaron los montes atraidos por los ganados y caballos alzados de los establecimientos cristianos, que recobraban en aquellas pingües y solitarias dehesas su ferocidad é independencia primitivas bajo la denominacion de _baguales_.

Leyendo en el único libro que queda de la historia de esas pobres razas perseguidas, y extintas muchas de ellas, cuyas pájinas se componen de los nombres propios de las localidades, hay motivo para presumir que en las actuales jurisdicciones de Catamarca y la Rioja existió una raza que poseia un idioma peculiar, pues los nombres terminados en _gasta_ y en _gala_ que allí son frecuentes como _sinogasta_, _adalgala_ no corresponden, segun lo que podemos nosotros alcanzar, á la lengua del Perú ó quichua.

La história ha conservado el nombre de la nacion que poblaba en tiempo de los conquistadores las provincias denominadas de _Cuyo_, que son Mendoza, San Juan y San Luis. El P. Jesuita Ovalle, consagra en su historia de Chile algun capítulo á esa nacion que se llamaba de los _Guarpes_, y de cuya lengua escribió su _arte_ y compuso su vocabulario el P. Valdivia, famoso misionero de la Compañia de Jesus, segun le afirma el mismo historiador Ovalle.

El Entre-Rios y Corrientes estuvieron indudablemente ocupados por las tribus de la gran nacion Guaraní, cuyo idioma se habla actualmente por la mayoria de los habitantes civilizados de la segunda de aquellas provincias argentinas, lo mismo que sucede en el Paraguay. Los guaranis que eran emigrantes como pocas naciones indíjenas no atravesaron con sus aduares lengua y costumbres á esta parte del Paraná, sin duda detenidos por el ancho de este rio al acercarse al Plata[15]. Sin embargo el gran ángulo formado por el cabo de San Antonio en este rio, que es de parte de tierra sumamente pantanoso, lleva el nombre _Rincon del Tuyú_ que significa _barro_ en la lengua guarani, lengua que denominaba las cosas, como Caldas observa de la quichua, describiendo algunas de las principales propiedades del objeto denominado.

Este es el único rástro guaraní que sobresale en la nomenclatura topográfica de la tierra firme de la provincia de Buenos Aires. Varios de los riachos formados por el Paraná al incorporarse al Plata, mantienen muchos de ellos sus primitivos nombres guaranís, como el _cané_, por ejemplo, que significa _tortuoso_ y al cual llaman los españoles de _las nueve vueltas_, justificando la propiedad del sustantivo-adjetivo indíjena.

Las líneas que quedan escritas son unos cuantos rasgos lijerísimos sobre una materia que seria curioso aclarar y sobre la cual debe fijarse en adelante le atencion de los viajeros sábios que visiten estas rejiones. El Sr. d’Orbigny ha señalado el primer rumbo en la carta etnográfica que acompaña á su obra sobre el hombre de la América meridional; pero él se ha contraido únicamente á las principales razas conocidas, dejando los detalles para los que hayan de sucederle en las investigaciones mas prolijas de esta misma naturaleza.

JUAN MARIA GUTIERREZ.

A CONFEDERAÇAO DOS TAMOYOS, POEMA POR DOMINGO GONSALVES DE MAGALHAES

(Rio Janeiro en casa de Paula Brito, impresor de la corte. 1856. 1 v. fol. men. de 340 pags.)

....Se siente ondear como á manera de un perfume de flores de la India en ese poema escrito bajo el cielo del trópico. Los dulces acentos de su melancolia en nada han alterado los fenómenos; y al dar el arte mayor poder á las impresiones sabe añadir grandeza y exactitud á las imágenes como le acontece toda vez que ocurre á fuentes puras.

(A. DE HUMBOLDT, _hablando de la grande epopeya de los portugueses._)

Los indios Tamoyos fueron para la ciudad de Rio Janeiro, lo que los Querandies para Buenos Aires,--los primitivos y denodados habitantes de la tierra en que el conquistador europeo plantó la cruz afianzándola con la espada.

No hay americano dotado de sensibilidad y de fantasia que al hojear las crónicas y leyendas patrias no sienta fraguarse en su cabeza el poema animado de aquellas luchas en que se cruzaba la espada y la _macana_[16], la bala del mosquete y del arcabuz con la flecha armada del colmillo de un yaguar, del hueso de un yacaré ó del fragmento de un pedernal aguzado á fuerza de paciencia. La inocencia iba desnuda por una parte, sin mas loriga que una musculatura que raza alguna puede mostrar mas consistente, y por otra la estrategia y la disciplina militar se presentaban revestidas del acero de las cotas de malla. Los unos tenian á su servicio el rayo de los cañones; apenas si los otros podian disparar con mal amaño algunos haces de arbustos encendidos en el estremo de sus flechas para destruir las tiendas de campaña que se han convertido en ciudades.

Algunos americanos del habla española, durante el gobierno metropolitano, emprendieron escursiones de mal éxito en ese campo seductor. Saavedra Guzman cantó las hazañas de Hernan Cortés desde su arribo á las costas mejicanas hasta la aleve prision de Guatimozin. Pedro de Oña, nacido bajo la tienda de un conquistador, ha cantado las mismas proezas que dieron á Ercilla una celebridad tan persistente. Peralta Barnuevo, bajo el título de _Lima fundada_ compuso mil ciento cuarenta octavas, para _decantar_ toda la historia del descubrimiento y sujecion de las provincias del Perú por el marqués de los Atabillos.

Estos poemas impresos por primera vez en 1599, 1605 y 1732, fueron compuestos bajo influencias poco favorables al aprovechamiento de la abundante cosecha de poesía verdadera y orijinal que presentaban sus asuntos. Los autores de esos poemas, á pesar de su oríjen indijena, se apasionaron mas que el mismo autor madrileño de la Araucana, de los héroes castellanos, dejando sin relieve la constancia de los naturales en la defensa audaz, y paciente al mismo tiempo, del suelo patrio. Tampoco acertaron á interesar la sensibilidad del lector con los inauditos é inmerecidos padecimientos de los desventurados moradores de este nuevo mundo, condenados por la fatalidad de leyes inmutables y ajenas al criterio humano, á abonar con sangre y con sudores de muerte el terreno en que la Europa habia de establecer la civilizacion cristiana.