Antología de prosistas castellanos

Part 18

Chapter 183,614 wordsPublic domain

[460] Fierabrás (en francés «el de los fieros brazos») era, según los poemas franceses de la Edad Media, un descomunal gigante, que peleó en singular combate con el caballero de Carlomagno, Oliveros; vencido por éste, fué su mejor amigo después de hacerse bautizar. Esta patraña pasó también a la ya citada historia fabulosa de Carlomagno, con la de la puente de Mantible, donde cobraba el Almirante Balán (el ya mencionado padre de Floripés) un pontazgo humillante a los cristianos, que por allí tenían que pasar: sesenta perros de caza, cien doncellas, cien halcones mudados y cien caballos con sus jaeces, y el cristiano que no podía pagar ésto perdía su cabeza. Carlomagno ganó la puente con grande estrago y perdición de hombres.

[461] La leyenda de Troya fué popular en la Edad Media, y en sus héroes se buscó ascendencia para los modernos; Artús era descendiente de Eneas. Este rey bretón, llamado también Arturo, fué centro de un gran ciclo de leyendas divulgadas por toda Europa; es el fundador de la fabulosa caballería de la _Tabla redonda_ o _mesa_ redonda a que se sentaban los caballeros. A su metamorfosis en cuervo atribuye Cervantes en otro lugar del _Quijote_, y en el _Persiles y Sigismunda_, el que los ingleses se abstuviesen de matar cuervos.

[462] Otro héroe de poemas franceses en la Edad Media (Garín Mesquin) que sufrió también una adaptación al castellano en uno de tantos libros, que según decía Juan de Valdés en tiempo de Carlos V, «demás de ser mentirosísimos, ~tienen tan mal estilo~ que no hay buen estómago que los pueda leer».

[463] _Demanda_, en términos caballerescos, es el acto de empeñarse en una empresa. El _Grial_ era la copa en que había recogido la sangre de Cristo José de Arimatea; cuando éste fué a evangelizar la Bretaña llevó consigo el Grial, pero andando el tiempo heredó la reliquia un rey indigno; entonces se empeñaron en la demanda del Santo Grial Artús y los caballeros de la Tabla redonda; Perceval (el Parsifal de la ópera de Wagner) mereció por su castidad y demás virtudes dar fin a la aventura, ganando la santa reliquia, que después de su muerte fué arrebatada al cielo.

[464] Otra ficción bretona como la de Artús y el Santo Grial. Tristán esperaba una nave que le traía noticias de Iseo; los navegantes se olvidan de poner en el mástil la señal convenida para anunciar que las noticias eran buenas, y Tristán, creyendo por esto que Iseo era muerta, expira de dolor; pero en la nave venía la misma Iseo, la cual al ver a su amante muerto, cae a su lado sin vida.

[465] Otra leyenda del ciclo bretón. _Ginebra_ era la mujer del rey Artús, _Lanzarote_ su amante, y la dueña o aya _Quintañona_ la que favorecía sus amores. Bien conocido es el romance cuyo comienzo recuerda el mismo Quijote.

Nunca fuera caballero de damas tan bien servido, como fuera Lanzarote cuando de Bretaña vino, que dueñas cuidaban dél doncellas de su rocino, esa dueña Quintañona esa le escanciaba el vino.

[466] Muchos dirán: _y tan es así esto_; construcción incorrecta, pues para que se pueda usar _tan_ en vez de _tanto_, es preciso que le siga inmediatamente un adjetivo o adverbio. Se puede decir, por lo tanto, _tan así es_ o _tanto es así_, pero no _tan es así_. (CUERVO. Apuntac. críticas, § 416.)

[467] Giro muy común en los siglos XVI y XVII, _un mi amigo_ por lo que hoy decimos _un amigo mío_. _Agüela_ por _abuela_ es hoy muy vulgar, como _güelta_, _güeno_, _gomitar_, y otras voces en que la _g_ sustituye a la _b_ o _v_.

[468] Así dicen todas las ediciones antiguas. Las de este siglo modernizaron _de parte_. Es giro arcaico que hallamos en el _Fuero de Navarra_: «de partes de la madre», «de partes de sierzo nin de buchurno».

[469] Era personaje tan popular, que _dueña Quintañona_ servía para denominar a cualquier dueña: «¡miren la dueña Quintañona! ¡Daca la dueña Quintañona!» La toca era distintivo de viudas y dueñas como hoy lo es de monjas.

[470] La novela de _Pierres_, hijo del Conde de Provenza, y de _Magalona_, hija del Rey de Nápoles, trasladada en 1526, procede de un antiguo poema francés del siglo XII. Más adelante dice Cervantes que el caballo de madera se regía por una clavija que tenía en la frente; en él hizo Pierres grandes viajes «y robó a la linda Magalona, llevándola a las ancas por el aire, dejando embobados a cuantos desde la tierra los miraban.» Según advierte después el canónigo, es pura invención de Don Quijote el que la tal clavija se enseñase en la Armería Real; en cambio es muy cierto que, hasta hace no muchos años, se enseñaba allí la silla del caballo del Cid, la espada de este héroe, las de Bernardo del Carpio, del Rey Pelayo y otras cosas más estupendas.

[471] Según la historia cierta, Roldán iba en la retaguardia del ejército de Carlomagno, que fué deshecha en Roncesvalles; las leyendas francesas (popularizadas desde antiguo en España) añadían que Roldán, al verse en peligro, había querido avisar a la vanguardia tañendo su cuerno, pero sopló en él con tal fuerza, que reventó las venas de sus sienes y murió. Este cuerno se pretendía custodiar en la iglesia de Roncesvalles.

[472] Versos de Alvar Gómez, de Ciudad Real, en su traducción de los _Triunfos del Petrarca_.

[473] Esto es: _el del Paso Honroso_, personaje histórico. Era un valiente leonés, que en 1434, y previa licencia de Juan II, mantuvo junto al puente del río Orbigo el _paso honroso_, en el que se había comprometido, para honra de su dama, a romper 300 lanzas con los caballeros que se presentaran; acudieron a esta quijotesca empresa 68 aventureros de España, Portugal, Francia, Italia y Bretaña.

[474] Mayordomo de Alfonso V de Aragón, que en 1428 combatió ante la corte de Don Juan II contra Gonzalo de Guzmán.

[475] Obispo de Reims, muerto en el año 600, a quien las fábulas carolingias suponen inseparable compañero de Carlomagno; es el autor fingido de una crónica latina del Emperador y sus Pares forjada en el siglo XII por algún clérigo de nación francesa.

[476] El canónigo cree más en Bernardo que en el Cid, y sin embargo, el Bernardo del Carpio, vencedor de Roncesvalles, es de todo punto fabuloso; sólo existió un Bernardo Conde de Ribagorza, que, auxiliado por gente franca, reconquistó de moros este condado, suministrando algunas hazañas a la leyenda del fabuloso Bernardo leonés o del Carpio.

[477] Esto es «se remitieron para ser juzgados y aprobados». Cuenta Melchor Cano de un buen clérigo, a quien no cabía en la mollera que un libro impreso con las licencias necesarias contuviera mentiras, así que tenía por tan verdadera y probada la historia de Amadis, como las fábulas de Esopo.

[478] Hartzenbusch corrigió con gran desenfado: _o tales caballeros_, sin duda porque hoy se haría resaltar más la duplicidad del sujeto, poniendo: «que tal caballero hizo o tales caballeros hicieron».

[479] _Leyendas_ es hoy desusado en la acepción de _lectura_, por más que el Diccionario de la Academia no señala esta acepción como anticuada.

[480] A la viveza con que habla Don Quijote cuadra bien la supresión del segundo _que_ en: «hay mayor contento que ver aquí se muestra delante de nosotros un lago». Hartzenbusch, sin embargo, suplió: _que aquí_; no hace falta. Podía Cervantes haber suprimido también consecuentemente el _que_ de las frases siguientes: _y_ =que= _andando andando_... _y_ =que= _del medio del lago, y_ =que= _apenas el caballero_; pero una vez que no quiso hacerlo, no tenemos motivo alguno para censurarle por esos _ques_, como hace implacablemente Clemencín.

[481] El _hada_ (voz derivada del latín _fata_, plural del neutro _fatum_, _hado_), es un ser fantástico de la mitología moderna bien conocido. El número _siete_, como el _tres_, aparece consagrado en multitud de invenciones populares (siete infantes de Lara; un venablo cortador, siete veces fué templado en la sangre de un dragón, etc.), el bellísimo romance de la Infantina encantada dice:

Fija soy yo del buen rey, y la reina de Castilla; _siete_ fadas me fadaron en brazos de un ama mía que andase los _siete_ años sola en esta montiña.

[482] _Negregura_, hoy anticuado por negrura.

[483] _Apenas_ seguido de _no_ es giro hoy chocante que no debe imitarse, según nota BELLO, § 1209. Para usar el _no_ habría que escoger otro adverbio como _casi, aun no ha acabado de oir... cuando se arroja_.

[484] Cuando Eneas baja a los infiernos se describe así el Elíseo (_Eneida_, VI, 638):

devenere locos laetos, et amoena vireta... Largior hic campos aether et lumine vestit purpureo; solemque suum, sua sidera norunt.

[485] En consonantes como _floresta_ y _compuesta_, no reparaban nunca nuestros grandes prosistas; hoy somos más meticulosos y los evitamos cuidadosamente. También hoy se evitaría repetir tres veces seguidas el verbo ver: «hay más que ver, después de haber visto esto, que ver salir...»

[486] Frase de Garcilaso:

y las aves sin dueño con canto no aprendido hinchen el aire de dulce armonía.

Fray Luis de León también la imitó:

Despiértenme las aves con su cantar sabroso no aprendido.

[487] _Intricados_, como el _entricadas_ que escribió antes, pág. 223, nota 440.

[488] _Jaspe variado_, esto es «de varios colores».

[489] Acordándose de _bruto_, se dijo _brutesco_ por _grutesco_, o cosa hecha a modo de la rusticidad de las grutas; hoy _grotesco_.

[490] _Ferviente_ por _hirviente_, como antes _fadas_ por _hadas_, eran arcaísmos ya mucho tiempo antes de Cervantes, quien de intento los pone, remedando el estilo de los libros de caballerías, que usaban de estos arcaísmos para dar aspecto de antigüedad a la narración. Cosa igual hacían los autores de romances del siglo XVII; v. gr., el de aquel tan sabido que empieza: «Non es de sesudos homes... facer denuesto a un fidalgo». La _f_ en el siglo XV ya no se pronunciaba en _facer_, _fijo_, etc., sino como una ligera aspiración representada por _h_, _hacer_, _hijo_; hoy hasta esta aspiración ha desaparecido y la _h_ no tiene valor alguno.

[491] _Menos menos_ es el refuerzo por repetición de que hablamos arriba, pág. 111, n. 247.

[492] Recuerda graciosamente Cervantes un lugar común de romances y libros de caballerías, usados para ponderar el valor de una cosa. Por ejemplo el romance de Palmero dice:

Una esclavina trae rota que no valía un reale, y debajo traía otra, bien valía una ciudade.

Hoy decimos «vale un imperio».

[493] Esta expresión anticuada, que hoy exigiría el uso del artículo «agua a las manos» o «para las manos», se ha fundido en una sola palabra: _aguamanos_.

[494] «Verle servir todas», esto es: «ver todas las doncellas servirle». El dativo enclítico, cuando un infinitivo rige a otro, se coloca indistintamente en cualquiera de los dos infinitivos. No tenía razón ninguna Hartzenbusch para creerse obligado a corregir «¿Qué verle servir de todas las doncellas?»

[495] _Cuál será oír_; Clemencín y Hartzenbusch dicen que _cuál_ debe corregirse en _qué_ para uniformar ésta con las anteriores interrogaciones. Don Quijote es muy dueño de cambiar un relativo por otro, cuando bien le parezca, y de suprimir el substantivo concertado con _cual_, lo mismo que lo suprimió con _que_, y así la frase «¿Qué (maravilla) es ver cuando nos cuentan...» puede muy bien estar seguida de la otra «¿Cuál (placer) será oír la música...»

[496] El _gabán_ usábase para andar en el campo y de camino; en la ciudad sólo servía de ropa de casa.

[497] Llamábanse _jirones_, o, como dice Covarrubias, _gironas_, «ciertos pedazos triangulados que ingerían en el ruedo de los sayos para que hiciesen más ruedo, y en los que eran de terciopelo echaban estos jirones de brocados o telas, y se llamaban _sayos agironados_».

[498] El _asimismo_ se refiere sólo al color _verde_, que era el que predominaba en el vestido del caminante, pues nada tienen que ver los dos colores accesorios _leonado_ y _morado_.

[499] Se llama _chapado_ «el hombre de hecho y de valor, porque va guarnecido con su virtud y esfuerzo». (Covarrubias.)

[500] Aquí _prendas_ no parece significar ‘partes o dotes naturales’ según costumbre, sino ‘posición social’.

[501] Rodríguez Marín corrige «de su cuello», enmienda rechazada por la enumeración semejante que luego hace Don Quijote, en la cual se repiten los términos «caballo», «amarillez», «flaqueza», y se habla de las armas. Conocida es la longura de Rocinante, caballo «largo y tendido», como se dice en el cap. IX.

[502] _En estampa_ equivale a ‘en letras de molde’. Cuando se publicó la segunda parte del _Quijote_, en 1615, llevaba la primera ya 10 ediciones en Madrid, Valencia, Lisboa, Bruselas y Milán, y se había traducido al francés en 1614, y al inglés en fecha incierta.

[503] _Puesto que_ significaba antiguamente ‘supuesto que’, ‘por más que’ o ‘aunque’. Hoy se usa con la significación de ‘pues que’.

[504] Hoy diríamos «la profesión que sigo», esto es, «a la cual me dedico.» _Hacer profesión_ de una cosa es «preciarnos della y cumplirla a todo trance» (Covarrubias).

[505] _Causar maravilla_ por ‘causar admiración o sorpresa’, es expresión vulgar, nacida por confusión de las dos equivalentes: _causar admiración_ y _maravillar_. _Admiración_ es la suspensión de ánimo que produce la cosa maravillosa, y _maravilla_ es la cosa que causa admiración; sin embargo, ambos términos se confunden, y lo mismo que Cervantes usó _maravilla_ por _admiración_, es muy común usar _admiración_ por _maravilla_ o cosa admirable: «esa escultura es una admiración».

[506] Hoy se pondría en subjuntivo.

[507] _Perdigón manso_, pollo de perdiz, propio para cazar con reclamo. El de lo Verde quiere decir que no caza con grande pérdida de tiempo y dinero, sino modestamente, con un simple reclamo para las perdices y un hurón para los conejos.

[508] _Puesto que_ ya se ha dicho que significaba _por más que_.

[509] Sobre alguna variante de esta palabra, véase _Celestina_, página 71, n. 137.

[510] La Cueva de Montesinos está en el término de Osa de Montiel y cerca de la ermita de San Pedro de Saelices y de una laguna de las llamadas de Ruidera, nacimiento del Guadiana.

[511] _Estado_, medida tomada de la estatura de un hombre. Se medían por estados las paredes de cantería, los pozos u otra cosa honda. (Covarrubias.)

[512] Las reglas de concordancia, fijadas hoy con una rigidez enteramente artificial, exigen _en él_; algunas líneas adelante repite la concordancia con _cavidad_, preferida a _espacio_, como voz más significativa e importante.

[513] Antiguamente se usaba mucho el adverbio _además_ para encarecer la significación del adjetivo a que se junta con el valor de ‘sumamente’, ‘muy’, ‘en gran manera’; en general se posponía al adjetivo: «se levantó de la mesa mohino además». Hoy se usa en su lugar _por demás_.

[514] El Diccionario de Sebastián de Covarrubias, compuesto por los mismos años que el _Quijote_, dice: «_Capuz_, una capa cerrada, larga, que hoy día traen algunos por luto, y antiguamente era el hábito de los españoles honrados en la paz, como lo era la toga de los romanos.»

[515] Gorra fina de lana que se traía de Milán.

[516] En el entremés del _Retablo de las maravillas_, dice Cervantes de un gobernador que tenía «peripatética y anchurosa presencia».

[517] _Quien_, en el período clásico se refería lo mismo a personas que a cosas. (BELLO, _Gr._, § 329.) Abundan los ejemplos en todos estos extractos.

[518] _Guarda_, _guía_, _escucha_ y otros substantivos verbales por el estilo, son femeninos por su terminación, y masculinos por su significación.

[519] Montesinos es un héroe peculiar de nuestros romances; a pesar de pertenecer a la leyenda de Carlomagno, no es conocido este personaje en la literatura francesa. Habiendo sido su padre acusado falsamente por Tomillas al Emperador, fué arrojado al destierro; allí nace el héroe en un monte despoblado, lo que le valió el nombre de _Montesinos_, y ya crecido, marchó a París y mató al traidor Tomillas. Otros romances nos dan a conocer a Montesinos como primo y grande amigo de Durandarte.--Este Durandarte, lo mismo que su amigo Montesinos, es parto de la Musa castellana, desconocido en la literatura carolingia francesa; su origen es muy singular: el nombre de Durandarte se aplicaba antiguamente a la espada de Roldán (pues las espadas de los caballeros llevaban nombres propios, como las dos del Cid: Colada y Tizón), pero un poeta vulgar castellano, poco enterado de esto, tomó el nombre como de persona, y fantaseó sobre él la historia de un héroe, suponiéndole muerto también en Roncesvalles, como Roldán; supo adornar su invención con el sangriento legado que Durandarte hace al morir, lo cual dió al asunto una excepcional fama y popularidad; quizá se inspiró en el _Amadis_, quien al verse en un peligro, encarga a su escudero que si muere le saque el corazón y lo lleve a su señora Oriana, cuyo era.

[520] Don Quijote alude al romance siguiente:

Muerto yace Durandarte al pie de una alta montaña, llorábalo Montesinos que a su muerte se hallara; quitándole está el almete, desciñéndole la espada; hácele la sepultura _con una pequeña daga_; sacábale el corazón, como él se lo jurara, para llevar a Belerma, como él se lo mandara.

Vemos que Don Quijote punteaba mal en su memoria los versos; los romanceros afirman sólo que la pequeña daga sirvió para hacer la sepultura.

[521] Hartzenbusch corrigió sin necesidad: _ni pequeña ni grande_. La humorística contradicción de Montesinos, no para en desmentir el substantivo, sino que niega superfluamente el adjetivo. La aclaración de Montesinos es de gran substancia, si atendemos a que, como dice Covarrubias, la _daga_ y el _puñal_ «todo viene a ser una cosa». Sin embargo, bueno será distinguir: como la daga tiene filo, necesita guarnición y gavilanes para proteger la mano, cosa que el puñal no lleva, pues hiere sólo de punta.

[522] _Buído_ no era voz muy usual; no sabía Covarrubias, coetáneo de Cervantes, lo que quería decir. Significaba, probablemente, hoja con la punta estriada en tres canales: la punta buída de las espadas estaba prohibida, como más dañosa, por las pragmáticas reales del tiempo de Cervantes.

[523] _Sobremodo_ y el moderno _sobremanera_ son usados indistintamente por Cervantes.

[524] Compárese la frase corriente y usada por Cervantes (II, capítulo XXI) «hombre de valor y de pelo en pecho», así como la voz francesa _poilu_ ‘valiente’, tratada en _Modern Language Notes_ XXXII, 375.

[525] _Tenía la mano_, _preguntase_ y _me dijo_ son tres verbos que tienen tres sujetos diferentes, los cuales debieran expresarse en los dos últimos, o cambiarse el giro: «y Montesinos, viéndome suspenso, antes que yo preguntase, me dijo».

[526] Personaje que figura en las leyendas del ciclo bretón (o sea del Rey Artús, de Tristán e Iseo, etc.). No era _francés_ o de _Galia_, sino de _Gaula_, que es el nombre caballeresco de Gales o Bretaña en general. A Merlín se atribuían cuantas profecías se forjaban en la Edad Media sobre grandes acontecimientos; por eso Don Quijote fué también profetizado por Merlín, según dice luego Montesinos a Durandarte. (Véase atrás, pág. 184, n. 384).

[527] _Mayor de_ por _mayor que_; es construcción usada todavía con el comparativo, especialmente con los numerales. (v. BELLO, _Gr._, § 1016 y 1017).

[528] Esto es lo que admira a Montesinos, quien rompió el hilo sintáctico de sus palabras, distraído por la digresión sobre el peso de la entraña de su amigo.

[529] Estos versos son de un romance viejo, salvo los dos últimos, de tono un tanto burlesco, que son invención de Cervantes, y suponen la imaginación de Don Quijote preocupada con la noticia recién aprendida de que Montesinos había sacado el corazón de su amigo, no, como decían todos los romances, con daga, sino con puñal.

[530] Parodiando a uno de los romances de Montesinos, que dice:

Por el costado siniestro el corazón le sacara... _envolvióle en un cendal_ y consigo lo llevaba. _Entierra primero al primo;_ con gran llanto lamentaba la su tan temprana muerte y su suerte desdichada.

[531] No hay que suplir la preposición _a_ como hacen algunas ediciones modernas, suponiéndola embebida en la _a_ final de Belerma. El pronombre _nos_ representa cerca del verbo el largo complemento directo que va antepuesto, y determina, a la vez, el caso en que debiera estar ese complemento.

[532] Aunque antes de Cervantes existían localizadas en las lagunas de Ruidera tradiciones referentes a Montesinos, parecen invención de Don Quijote la dueña Ruidera y el escudero Guadiana con su metamórfosis en río.

[533] Una de las lagunas de Ruidera se llama _del Rey_. Parece que dos de ellas pertenecían a la orden de San Juan, y las restantes al Rey. En total no son, como dice Cervantes nueve, sino 13, y dos más que se secan por el verano.

[534] El Guadiana tiene fama de criar mucho pescado, aunque malsano.

[535] _Paciencia y barajar_ es una expresión proverbial con que se exhorta a la paciencia a los perdidosos en el juego de naipes. Nótese el uso del infinitivo con valor de imperativo, muy peculiar del español y portugués, aunque se presenta también en francés «prendre tant de grammes de cette potion».

[536] Por _alguna_ se diría hoy mejor _cualquiera_ con significado de _ninguna_. Del uso de _alguno_ por _ninguno_ en frases negativas como: «sin ser visto de alguno» se pasó a darle este valor en otras que sólo son negativas por la idea que envuelven: «contribuyó más que otro alguno a su adelantamiento».

[537] Durandarte al morir y encargar a Montesinos que llevase a Belerma su corazón, le mandaba también que se lo recordase incesantemente:

y traelde a la memoria dos veces cada semana.

[538] Endechas eran canciones tristes que se lloraban sobre los muertos de cuerpo presente. Solían ser cuartetas de seis sílabas, y algunas tenían cierto encanto lúgubre y plañidero, como esta que, al decir de Covarrubias, era ejemplo casero y sabido de todos en tiempo de Cervantes:

Parióme mi madre una noche obscura, cubrióme de luto, faltóme ventura...

[539] _Tener_ equivalía a ‘opinar’; en latín «fama tenet». Hoy se dice «tengo para mí que...» Rodríguez Marín, en su edición del Quijote IV (1916), interpreta de otro modo: ‘como tenía fama de serlo’.

[540] _¡Cepos quedos!_ expresión del lenguaje truhanesco y carcelario; voz dirigida al criminal que remueve el cepo tratando de huir. La comparación «quedo como un cepo», que usa la _Pícara Justina_, alude a la pesadez e inmovilidad de los cepos.

[541] _Pasar razones_, _coloquios_, etc., era muy usado por ‘cruzarse palabras’.

[542] Es descuido de Cervantes por «como ha estado allá abajo».

[543] Eran perros que guardaban el Hospital de la Resurrección en Valladolid, fundado en tiempo de Carlos V, en 1553; hoy le llaman Hospital de Esgueva. Los perros acompañaban también, de noche, a los hermanos de la capacha, para pedir limosna, y les alumbraban llevando en su boca una linterna.