Américo Vespucio

Part 4

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No se explica esta concesion que debia ser funesta á la América Española. Con esta modificacion los portugueses mas tarde alegaron derechos para ocupar el Brasil y enseñorearse de una de las mas importantes regiones de la América.

CAPITULO VII.

Segundo viaje de Colon--No fué de descubrimiento sinó de colonizacion--Crueldad de los Españoles--El Padre Las Casas--Licencia para hacer nuevos descubrimientos--Su modificacion--Tercer viaje de Colon--Su conjetura de que la tierra descubierta fuese un continente--Ojeda, y su expedicion en 1499--Pedro Alonso Nuñez--Vicente Yañez Pinzon--Diego Lope--Rodrigo Bastidas--Pedro Alvarez de Cabral--Cuarto viaje de Colon--Américo Vespucio.

El segundo viaje de Colon, emprendido el 25 de Setiembre, partiendo del puerto de Cádiz, con diez y siete buques entre los que iban tres de alto borde, nada notable contiene respecto al descubrimiento. Fué un viaje de colonizacion, llevándose en escuadra tan poderosa, relativamente á la que zarpó en la primera expedicion, pobladores y funcionarios, semillas y animales reproductores.

Con lo primero que tropezó Colon al llegar á la Española fué con la ruina del fuerte que habia dejado en ella y con los vestigios de una sangrienta catástrofe. Los españoles que habian quedado de guarnicion, lejos de seguir los consejos que habian recibido, observaron una conducta imprudente, enemistándose con los Indios y diseminándose por el territorio en busca de botin. Por pacíficos que fuesen los indígenas, al verse tratados tan desconsideradamente habian reaccionado y aun parece que el mismo cacique Guacanajari, si no fué cómplice en la muerte que dieron á los colonos, fué impotente para defenderlos.

Los que nuevamente llegaban al ver la triste suerte de los que les habian precedido, sin atender las causas que la habian ocasionado, se inflamaron en deseos de venganza y la colonizacion de la América empezaba asi bajo terribles auspicios.

Bien pronto la crueldad de los Españoles empezó á manifestarse, no ya por los arranques de la venganza, sinó por la codicia y el desenfreno; fué decretada la esclavitud y el martirio de los indios que tuvieron su historiador especial en el Padre Las Casas, el único que abogaba en favor de esos seres desgraciados, pues Colon, tan osado navegante, y tan intrépido para el descubrimiento, demostró gran debilidad de caracter y ningunas aptitudes como gobernante. Es verdad que los elementos de que disponia eran anárquicos y rebeldes, pero tambien es cierto que estos elementos hubieran sido refrenados, si desde un principio hubiese el Almirante desplegado energía y prestigiado su autoridad.

No pretendemos escribir la historia de la colonizacion de la América ni indirectamente importan sus detalles á lo que nos hemos propuesto en esta obra, asi es que prescindimos de desvelar esos cuadros groseros y sangrientos con que los Españoles inauguraron la vida civilizada en este Continente y pasaremos á ocuparnos de lo que debe llevarnos á nuestro objeto.

Regresó Colon á Cádiz de este segundo viaje el 11 de Junio de 1496, habiendo empleado ocho meses en la travesía.

Miéntras habia estado ocupado en sus trabajos de poblacion y arreglo del Gobierno de las islas, en Abril de 1495, se concedió por el Gobierno Español licencia general para hacer descubrimientos en el Nuevo Mundo ó en las Indias, como entónces se le llamaba. En 2 de Junio de 1497 se corrigió esa órden, declarándose que esa licencia fuese sin perjuicio de los derechos acordados á Colon y que las expediciones que saliesen, no deberian tocar en ningun punto de los descubiertos por él antes de la fecha de esa licencia general.

El 30 de Mayo de 1497 salió Colon de San Lucar para su tercer viaje, llegando el 27 de Junio á las islas de Cabo Verde de donde zarpó el 5 de Julio, haciendo rumbo al Sud Oeste. El 1^o de Agosto vió tierra al Sud; creíase en siete grados pero en rigor se hallaba en los diez grados; la tierra que habia divisado era la embocadura del Orenoco, pero creyéndola isla, la llamó _Isla Santa_. Hizose á la vela y entró al golfo conocido despues con el nombre de Párias, donde halló que las ondas eran dulces, lo cual causaba el caudal de agua de aquel gran rio, haciéndole conjeturar que aquella tierra fuese un continente, pues tan gran rio no podia nacer en una isla, por grande que fuese.

Hechos estos descubrimientos navegó al Nord Oeste y llegó á la Española el 15 de Agosto.

Á consecuencia de la licencia concedida, de que hemos hablado para hacer descubrimientos en el Nuevo Mundo, Ojeda en Mayo de 1499 con cuatro buques bien tripulados, zarpó de España é hizo una atrevida expedicion al Sur del nuevo Continente, visitando doscientas leguas al Oriente del Orenoco hasta el Golfo de Párias. Despues veremos que llegó aun mas adelante.

Ojeda no era un marino; habia sido un soldado atrevido en la guerra con los Moros; un prodigio de valor y de fuerza física; amante de las aventuras, habia acompañado á Colon en su primer viaje y habiale servido denodadamente.

Pero á pesar de todo no era capaz de dirigir una expedicion marítima tan bien conducida como la que se habia llevado á cabo á su nombre; era necesario que sus buques fuesen dirigidos por persona entendida en la cosmografía y quien fuera esta persona lo hemos de ver mas adelante.

El 5 de Setiembre arribaron los cuatro buques á la Española y mas de un conflicto tuvo lugar entre los pobladores y los expedicionarios.

Despues de la expedicion de Ojeda, hicieronse muchas otras: Pedro Alonso Nuñez zarpó poco despues de él, llegando á la tierra firme por el Sur de Párias, la costeó por alguna distancia atravesando el golfo y navegando desde alli ciento treinta leguas á lo largo de la costa de la hoy Colombia. Vicente Yañez Pinzon hizo otro viaje en 26 de Enero de 1500 y descubrió el cabo de Santa María, hoy San Agustin en la costa del Brasil; tomando al Occidente, descubrió el Marañon hoy Amazonas, continuando por el mar Caribe y golfo Mejicano, atribuyéndose haber sido el primero que pasó la Línea.

Diego Lope y Rodrigo Bastidas de Sevilla en 1504 hicieron otra expedicion sin resultado alguno. Por último Pedro Alvarez de Cabral, en 9 de Marzo de 1500, arrebatado por una tempestad, pasó los quince grados y desembarcó en un puerto que llamó _Puerto Seguro_.

El 9 de Mayo de 1502 salió Colon de Cádiz para su cuarto y último viaje, siempre en busca como los otros exploradores, del paso á las Indias. Fué en este viaje que despues de grandes temporales y contratiempos serios descubrió la costa de Honduras, dobló el cabo y creyendo que debia darle paso para el Oriente, lo llamó _Gracias á Dios_.

Despues de estos cuatro viajes hallábase Colon en España sin comprender que habia descubierto un nuevo continente y reducido á solicitar de la Corte el cumplimiento de lo que se le habia prometido. Ayudábalo en estas instancias un hombre generoso á quien Colon mismo presentaba como digno de mejor suerte, pues habia llevado á cabo empresas de grande importancia.

Este hombre era Américo Vespucio.

CAPITULO VIII.

Florencia--Monumentos de Vespucio--Obras escritas sobre él--Nacimiento y familia de Vespucio--Su relacion con Lorenzo el Magnifico--Comisionado por este, parte á España--Época de esta partida--Como fueron utilizados sus conocimientos.

El viajero que se haya detenido en esa encantadora ciudad de la Italia extendida sobre las orillas del Arno, que ha dado inspiracion á los poétas, pensamientos á los sabios é idealidad á los artistas y que por las selvas y jardines que la rodean, bien hicieron en llamarla Florencia, habrá notado, casi al fin de la ancha calle de Borgo Ognissanti, donde ahora existe un hospital conocido por de San Juan de Dios, por haber sido convento de los religiosos de esa órden, unas armas de nobleza sobre la puerta principal del mismo edificio y una lápida de mármol en la cual se lee la siguiente inscripcion:--

Américo Vespuccio Patricio Florentino Ob repertam Américam Sui et Patriæ nominis ilustratori Amplificatori Órbis Terrarum In hac olim Vespuccia domo A tanto viro habitata Patres Santis Joannis de Deo Cultores Gratæ memoriæ causa.

Tambien habrá notado el viajero que bajo la galería que está al frente del Palacio de Uficci, cerca del gran pórtico que dá al rio, entre las estátuas de los mas esclarecidos varones de la Toscana, se encuentra la de un hombre esbelto, de rostro altivo que ennoblece su nariz aguileña y su espaciosa frente, vestido á la usanza del siglo XV y á cuyo pié se lee:--Américo Vespucio.

Por último cualquiera que frecuente las Bibliotecas de Florencia hallará obras apasionadas escritas en elógio del mismo Américo y códices que contienen sus cartas, verdaderas unas y tal vez apócrifas otras, en que están referidos sus viajes y sus descubrimientos.

Pues estas demostraciones de un pueblo tan culto como el Pueblo Florentino, deben despertar el deseo de investigar si son puras exageraciones y si el viajero que abandonó sus nobles lares en busca de aventuras, no es sinó un impostor, como se ha dado en llamarle ó si ha desempeñado realmente un papel importante en el descubrimiento del Nuevo Mundo, mereciendo que su nombre designase el Continente inmenso que interceptó el trayecto que otro Florentino designó al intrépido Colon para ir en busca de recto camino á las Indias Orientales.

La vida, viajes y escritos de Vespucio nos darán la solucion de estas dudas á las cuales poca atencion se ha prestado; pero restituir su fama á quien la merece es un acto de justicia, una reparacion para la cual nunca es tarde y que puede vulgarizar un punto poco conocido de la historia.

Era la familia de Vespucio noble y antigua en Toscana por mas que su aparicion en Florencia no date sinó del siglo XIII, época en que dejó su residencia de Perétola, aldea situada como á tres millas de aquella ciudad, en deliciosa campaña hácia el Poniente.

Hombres ilustres y algunos no extraños á la poesía y á las letras contó esta familia, de la cual dice Ugolino Verini:

Venit et ex isto Soboles Vespuccia vico Egregis ornata viris, nec inhospiti Mussis.

Muchas obras piadosas fueron llevadas á cabo por miembros de esta familia, entre ellas un hospital y una Capilla sepulcral en la Iglesia de Todos Santos que hoy da frente á la Plaza Manin sobre la ribera del Arno.

Tambien cuentan las crónicas florentinas que esta familia en 1342, concluyó una paz con la no menos noble de los Grifoni de San Miniato y como esta época coincide con su retiro á Florencia y algunas de sus propiedades pasaron á esta última familia, parece cierto que estos arreglos ó transacciones fuesen la causa de su cambio de domicilio.

Mas de un siglo transcurrió entre esos acontecimientos y el nacimiento de Américo que tuvo lugar el 9 de Marzo de 1451 como consta de un libro de registro que se conserva en uno de los archivos reales.

Eran sus padres Anastasio Vespucio é Isabel Mini, siendo el abuelo el primero que aparece en la familia con el nombre de Américo y era notario de la Señoria, empleo en aquellos tiempos de alta consideracion. Hallase su sepulcro en la base del campanario de la arriba citada iglesia de Todos Santos.

En su adolescencia instruyóse Américo en las letras bajo la direccion de su tio Jorge Antonio Vespucio, religioso de San Márcos, en compañía de Pedro Soderini, que fué Gonfaloniero vitalicio de la República y á quien aparecen dirigidas algunas de sus cartas.

En esta instruccion y ejercicios literarios y científicos, habiendo tambien sido discípulo del célebre Toscanelli, pasó sus veintisiete años, en cuya época era ya versado en ciencias físicas, cosmografía y astronomía.

Florecía en esos tiempos la célebre Academia Platónica, protegida por Lorenzo el Magnifico y frecuentándola, obtuvo la proteccion de ese poderoso Medici, sabiéndose de cierto que habitaba con él, pues existen varias cartas que le eran dirigidas en esta forma:

_Ad Amerigo Vespucci in casa di Lorenzo di Pier Francesco de'Medici_.

Los Medici tenian casas de comercio en varias partes del Mundo y sobre todo en España y no satisfecho Lorenzo de la administracion de esta última, encargó á Américo que fuese á inspeccionarla. Trece cartas recibidas por este en Florencia, felizmente conservadas, sirven para demostrar la época, al menos apróximadamente, de su partida para España.

Segun esas cartas encontrabase aun en Florencia en 1492, aunque la última de ellas data del 9 de Marzo de 1491, pues es sabido que en aquellos tiempos empezaba á contarse el año desde el 25 de Marzo, dia de la Encarnacion y arreglándonos al cómputo actual, aquella fecha correspondia al año expresado de 1492.

La primera carta escrita por Américo desde España, carta puramente mercantil, es de fecha 30 de Enero del mismo año, esto es: segun el cómputo actual, de 1493. Su partida de Florencia debe colocarse pues entre esas dos fechas, es decir cuando Colon estaba por hacer su primer viaje de descubrimiento.

El abate Bandini, autor de la vida de Vespucio, comete un anacronismo al fijar esa partida en 1490 y un error al suponerle otros motivos.

Al partir Américo á España, á mas de los estudios literarios y científicos que hemos visto habia hecho, llevaba una firme vocacion al comercio y á los viajes, que habian de proporcionarle las ocasiones de aplicar esos conocimientos y como dice muy bien el padre Canovai, autor de otra Biografía suya, es muy probable que el ejercicio del comercio importase para él tambien el ejercicio de la marina, pues asi como los grandes artistas no toman el pincel ó el buril para hacer obras maestras de improviso, asi tampoco podia Vespucio haber hecho sus grandes viajes y descubrimientos, sin haberse ejercitado ántes en el arte práctico de la náutica.

Como entró nuestro héroe en relaciones con el Rey de España, es un punto oscuro; el citado padre Canovai lo explica por el poco afecto que aquel Monarca tenia á Colon y por el deseo de hallar un hombre que lo eclipsara y encontrase ántes que él la solucion del problema deseado, esto es: el paso marítimo para el Oriente.

El Abate Bandini no explica mas satisfactoriamente el asunto; se limita á decir que habiendo presenciado Américo los grandes descubrimientos del primer viaje de Colon, concibió el deseo ardiente de emprender nuevas y mas vastas exploraciones, valiéndose de sus mayores conocimientos en la Cosmografía. Para explicar el acceso de Vespucio con el Rey, no dice sinó que este tenia un alto concepto de sus aptitudes. Pero esto no satisface, pues es poco verosímil que Don Fernando pudiese apreciar las aptitudes de un comerciante extranjero y hasta entónces desconocido.

En la historia de Colon todo se conoce, hasta los mas insignificantes detalles; en la historia de Américo todo es duda y misterio; parece que este hombre cayera de las nubes solamente para dar su nombre al mas grande descubrimiento de los siglos.

Si quiera estas dudas no se refieren sinó á la parte ménos importante de este estudio, pero al entrar á la historia de sus viajes verá el lector como esas dudas se agigantan y como aumentan esas dificultades.

CAPITULO IX.

Silencio de los autores contemporáneos de Vespucio--Pedro Martire--Dacada Mosto--Historia escrita por Don Fernando Colon--Gonzalo de Oviedo--Francisco Lopez de Gómara--Antonio Herrera--Como considera á Vespucio--Relacion del viaje de Ojeda.

Nos sorprende ver que en las obras de los primeros autores que emprendieron escribir la historia del descubrimiento de América, no se encuentra quien se ocupe detenidamente de Vespucio, exceptuando á Pedro Martire Italiano, pero empleado al servicio del Rey de España en el Consejo de las Indias, quien lo clasifica de hábil marino y astrónomo y lo presenta como autor de una carta marítima hecha con sus conocimientos adquiridos navegando muchos grados mas allá de la Línea, en las naves Portuguesas, sin decir que hubiese navegado ántes en las naves Españolas.

En 1507 fueron publicadas en Italia en dos distintas ediciones, dos relaciones de los viajes de Américo Vespucio, diciéndose escritas por él mismo y otra relacion inédita fué tambien publicada por el Señor Canónigo Bandini, anexa á la Biografía del expresado Vespucio, en 1745 y por último otra relacion referente á otro de sus viajes, fué publicada por primera vez en 1789 por Francisco Bartolozzi, en Florencia.

Estas relaciones es todo lo que existe de positivo en favor de los descubrimientos de Américo Vespucio y la historia de Antonio Herrera escritor español, que escribió mas de cien años despues del descubrimiento de la América, es todo lo que, ademas del silencio de los primeros escritores, existe de positivo en contra de esos mismos descubrimientos.

Examinaremos ligeramente lo que refieren esos primeros historiadores, para pasar despues á ocuparnos de las cartas y relaciones del mismo Américo.

Pedro Martire, nativo de Anghiera en el Lago Mayor de la Lombardia, era, como hemos dicho, uno de los que componian el Consejo de Indias y escribió en diversas cartas, una relacion de los primeros descubrimientos de Colon, á medida que éste los hacia, la que suspendió cuando aquel cayó en desgracia, agregando despues los posteriores descubrimientos de los Castellanos, por lo cual llamó _Decadas_ á las tres partes de su obra (_De rebus Occeanis Decades tres_).

Refirió los tres primeros viajes de Colon agregando los que hicieron Alonso Nuñez y Pinzon, no hablando del cuarto viaje sinó al fin del décimo libro de la primera Decada, que escribió diez años despues.

Existe por lo tanto una interrupcion bien notable en esta obra y un vacio precisamente en la época, en que no podia ménos que hablar de Vespucio y de Ojeda por su llegada á la Española y como dice muy bien Bartolozzi, debia esto haber hecho mas cautos á aquellos que han fundado sus objecciones contra Vespucio, en el silencio de este historiador. La causa de esta interrupcion en la obra de Martire, se sabe que fué la de haber sido enviado á la Legacion de Venecia.

Sin embargo, este es el solo entre los historiadores originales y de la época del descubrimiento que hable de Américo Vespucio, pues las relaciones del Piloto Veneciano Dacada Mosto, que descubrió las Islas de Cabo Verde cuarenta años ántes, las rebate el mismo Martire negándoles originalidad, por no haber viajado dicho Piloto con los Españoles, en cuyos viajes no era permitido ir á ningun extranjero, refiriendo que para conseguir que fuese un compatriota suyo, tuvo que obtener un despacho especial, no concediéndose licencia despues de esto sinó á algunos pocos Genoveses, _por gracia del hijo del Almirante_. Hablando tambien de la expedicion de Pedro de Arias á la que se refiere el relato de Dacada Mosto, dice que era Piloto de la nave principal Juan Vespucio, sobrino de Américo, á quien este dejó en herencia la pericia del arte náutico y del cálculo de los grados.

Hacemos esta cita para demostrar que si bien Martire niega originalidad á Decada Mosto por no haber podido como extranjero, enrolarse en las expediciones de los Españoles, no dice que fuese absoluta esta prohibicion y mucho ménos que se refiriese á los extranjeros que se hallaban en servicio de la España, como el citado sobrino de Vespucio y como este mismo.

Hemos demostrado que el silencio de Martire respecto de los viajes de Vespucio por cuenta de la España, no es prueba de que estos viajes no se hiciesen y ahora queda igualmente evidenciado que si negó que Dacada Mosto pudiese hacer parte de las expediciones por ser extranjero, no puede aplicarse el argumento por analogía á Vespucio de cuyo sobrino nos habla presentándolo como heredero de las habilidades del tio. Además en el mismo libro de Dacada Mosto, se lee que Américo _habia hecho dos viajes_ _por mandado del Serenísimo Rey de España hácia el Occidente_ y es claro que conforme combatió al autor por pretenderse original, pudo haber tambien desmentido esa aseveracion que, aunque contenida en aquel libro, era transcripta de la relacion del mismo Américo. Su celo en combatir al autor, no se conciliaría con su indolencia en tolerar una tal impostura si lo hubiese sido: por eso dice muy bien Bartolozzi que el silencio de Martire respecto de Vespucio, mirado como argumento en contra, aparece ahora como argumento favorable.

Don Fernando Colon escribió una historia ó mas bien una biografía de su padre Cristóbal Colon, primer descubridor del Nuevo Mundo. Dice que este mismo habia empezado á escribirla, y que él modificó algunas cosas que le parecieron ó muy engrandecidas ó muy disminuidas, confesion que en verdad hace un poco sospechosa la obra. Sinembargo debese considerar como un historiador original porque tenia á su disposicion los mas auténticos documentos, esto es: las cartas de su padre y tambien por haber ido con él en su tercer viaje.

Calla los viajes de todos los otros descubridores hablando solo de Alfonso de Ojeda que iba con cuatro buques para descubrir, habiendo llegado el 5 de Setiembre de 1499 al puerto _que los cristianos llamaron del Brasil y los indios llamaban Taquino_. En seguida pasa ádescribir todas las aventuras que Ojeda tuvo en la Isla la Española, donde llegó en seguida; ningun otro historiador contemporáneo habla de esto y recien Herrera que escribió un siglo despues, copió al pié de la letra todo lo que se refiere á Ojeda; por lo demás Don Fernando ni menciona á Vespucio.

Gonzalo Fernandez de Oviedo en su historia general de las Indias, no habla del viaje de Ojeda ni de Vespucio.

Nos llama la atencion en este autor que al describir el tercer viaje de Colon diga que partió de Cádiz en Marzo de 1496, cuando es auténtico que partió en Mayo de 1498, en lo cual concuerdan Pedro Martire y Fernando Colon, ámbos testigos oculares del hecho.

Francisco Lopez de Gómara tampoco habla de Vespucio, solo se refiere á Ojeda cuando fué soldado de Colon en los primeros viajes, pero no cuando fué al mando de la expedicion descubridora.

El Padre Las Casas no hizo la historia del descubrimiento, sinó la historia de la destruccion de las Indias por los Españoles, y del suplicio y esclavitud de los Indios, no es extraño pues que no hallemos en él algo relativo á Vespucio.

Antonio Herrera, historiógrafo mayor de su Majestad Católica publicó en Castilla, _La Historia General de los Castellanos en las Islas y Tierras firmes del mar Océano_, un siglo y nueve años despues del primer descubrimiento de Colon. Apesar de ese lapso de tiempo, tiene algo de original, porque ha podido extraer de los archivos las memorias que los diversos procesos por los negocios de la India, le han suministrado, como se vé en su obra. Este autor que ha sido la fuente en que todos los posteriores escritores han bebido, se hizo de gran reputacion por la gran cópia de noticias que presentó al público y que no se encontraban en los otros autores.

Habla mucho y en varios lugares de Américo Vespucio y aun parece que buscase artificiosamente las ocasiones de hacerlo. Es el primero y parece que el único autor Español entre los de aquel tiempo, que acusa de mala fé á Américo y sobre sus acusaciones está fundado todo lo que contra él se ha esparcido.

Herrera conocia las relaciones de los viajes de Américo Vespucio, ya en aquel tiempo publicadas en varias ediciones, puesto que las copió literalmente.

Discrepó de esas relaciones en cuanto á la fecha del primer viaje que lo hace pasar en 1499, en la misma expedicion de Ojeda, de que hablamos antes, siendo Piloto Juan de la Cosa y yendo Américo Vespucio en calidad de Cosmógrafo. Muchos datos sacó Herrera para esto del proceso que se hizo en España sobre las sediciones y revueltas que tuvieron lugar en la Española y en las que tomó parte Ojeda. Parece que en este proceso no figura Américo, porque Herrera que busca lacerarlo en su reputacion, no hubiese por cierto desperdiciado esa ocasion.

Lo único que deduce de tal proceso, es una contradiccion en la duracion del viaje, que dice ser de veinticinco meses, miéntras que Vespucio parece darle una duracion menor.