Chapter 2
ETERNO
Envuelto en mi corazón nacido ha un suspiro inquieto aguardando entre mutismos su fuga de ensoñaciones...
Y al reencarnarse en deseos que transitan en mis ruinas va acrecentando los días con el pregón de su anhelo.
Envuelto en mi corazón palpita un suspiro inmenso que desnudo frente al sol se va vistiendo de cielos, y adornando con elíxir los extractos de su fuego. Envuelto en mi corazón florece un suspiro eterno...
PRESENCIA
Adentrándose en silencio... eclosionando promesas como preludio de ramas que pronto han de hacerse selvas, fue surcando los despojos de mi abandonada huerta y carcomiendo la angustia que devoraba mi espera me acrecentó tantas luces que vencí toda ceguera y me fundí a su presencia...
Fuimos los dos sólo el uno que multiplica su esencia y asegurando cerrojos nos quedamos a la puerta en tanta llama inflamados que evaporamos las aguas y las tierras y los aires...
Triunfo del fuego que mueve hasta las rocas más quietas.
INSÓLITA
No era la siempremuerta semejante a las tinieblas… envuelta en humos que aspiran a cabalgar las estrellas.
Tampoco la advenediza ambición de la soberbia que al poco vuelo se agota despojada de su cera.
Era la cadencia insólita de un colapso en himeneo por germinar sendas cósmicas y terminar los conteos...
Era el panorama asiduo de los bullicios astrónomos al contacto de la Andrómeda que les construye coloquios...
CAUDAL
Cesaron las voces arenarias de los ríos... de los ríos que meandraron mis parajes subterráneos... subterráneos ecos solitarios solitarios de sus brisas murmurantes... murmurantes...
Renace otra vez la primavera de los sueños de los sueños que siembran los trigales en mis huertos en mis huertos espigados de alegrías alegrías con la esperanza del sol... Se agota el caudal de las ausencias y mueren de sed las añoranzas... Las flamas vorágines me quiebran y empieza la creación de un mundo nuevo...
OTRO
En mis noches subrepticias y en mis días acartonados... en mis sombras estrategas y en mis luces opresivas he palpado la existencia guerrillera de otro mundo en proceso concebido por obra de los hombres que han soñado diferente a las ortigas sin venganzas demagogas ni miserias sicalípticas, sin lamentos altaneros ni delirios panfletarios; sin oprobios militares ni soberbias comerciales; sin envidias terapéuticas ni egoísmos usureros.
He sentido el latir de otro universo sin fangos subastados ni cadenas disfrazadas; sin encantos mentirosos ni milagros tesoreros; emanado del esfuerzo colectivo; surgido en la verdad de otra razón...
Otro mundo de la lucha unida con los cuerpos contrarios fusionados, cimentados en el cambio consecuente del amor... hecho otro amor...
ELEMENTO
Otro yo conocí en el firmamento donde coitan las galaxias comunales; donde nacen los arribos espirales y se brotan en florido movimiento.
Otro yo que es un yo tan complemento como acaso puedan ser los manantiales, los espacios, los planetas, los maizales, las fogatas, las penumbras y hasta el viento.
Y al mirarme en el cuerpo colectivo donde cada contrario es un cimiento del mutante proceso siempre activo, comprendí que aquel muerto fugitivo era causa de mi estúpido tormento. Entonces vislumbré la nueva vida... cuando sólo se erija el pensamiento de que somos del todo un elemento y el esfuerzo conjunto, marcha unida.
QUÉ
¿Qué es esto que diluye mis caudales y me impregna de lumínicas saudades?
¿Es aroma escapado de mis frondas o es cansancio vagante de mis ondas?
¿Qué es esto que en mi mente fertiliza el mustio follaje que la adorna?
¿Será mi florecer de espera o mi renacer de sombra?
¿Será mi pregonar de espiga o mi navegar de ola?
¿Qué es esto que infinita mi alegría y la nutre de horizontes y de proas?
¿Qué es esto que estremece mis desiertos y sobre ellos se yergue de laureles?
¿Qué es esto que me torna ensueño, y me inflama ardiente, atenuando ausencias, pareciendo amor...?
EFLUVIO
A cada palpitar de mis nostalgias se me derrama el corazón de nácar y surcan sus luces en acordes de músicas floridas y aeronautas el cauce inagotable de mi alma.
Es un claro germinar colores que acrecientan senderos ufanías donde vagan las nacientes ansias que fermentan alegrías.
Es aquello que murió en mis extravíos y que hoy en mis huertos se renace como efluvio que se abraza a la mañana y la convierte en llama... presolar.
PREGONANTE
Mi corazón, trashumante peregrino de las sombras, verberante de quimeras, se dirige a las sendas fugitivas donde esparcen sus siluetas las oscuras y en cantos se sublima.
Mi corazón, aéreo, olvidado de fracasos y tristezas, nutrido en la cadencia que no muere a pesar de la muerte que devora y consume los instantes de sus rondas, vuelve a derramarse en flores y se ilumina… Mi corazón, a pleno cielo, amoroso vuela, mensajero de esperanzas, pregonante de un amor...
SUBLIMANTE
Como entre sueños diluidos donde habitan las audacias sin fronteras de otras épocas, así he vuelto a contemplar la aurora con que muere la noche desnuda y agotada de mi arena.
Al volver al olvidado escombro del vacío donde sólo las cenizas de un intento permanecen, se reavivan los furores consumidos y me encamino sublimante a la región infinita de mis sueños, donde hay algo que me llama y me ilumina... y me muestra sus aromas y me aguarda, como quien ama...
MATICES
Una voz clara a tu mundo dirá que la luz que tú quieres pronto llegará inundando con soles tus sueños de amor y en su canto otra vida traerá.
Con la esperanza tu ser vestirá y las hojas que el frío un día ultrajó, volverán a los huertos de risas en flor y un otoño sereno verás. Una voz clara como agua del mar que en su oleaja la brisa feliz formará dando el fresco a la arena de tu soledad y un murmullo marino tendrás.
Y en sus matices de cielo sin fin te dará la alegría desnuda a tu ser y tu mente verá otra vez renacer la sonrisa marchita de ayer...
IV
É X T A S I S
PRELUDIO
Sueño engendrado por mis sueños y nutrido en los matices de mi ensueño, desprendido de mis días silentes y en nocturnas unciones pregonado.
Sueño sin barreras y sin cárceles, desprovisto de confines y distancias, diluyente de cansancios y de lágrimas, caminante peregrino de mis llamas.
Sueño naciente en mi universo, espiga trashumante de los aires, propulsor de cadencias visionarias y volátiles presagios de celajes.
Sueño avivado en mi abandono con la fuerza de mis alas, con la euforia de mis fuegos y el eterno rumor de mi esperanza.
Sueño brotado en mis andanzas de espina, de flama, de mar, de surco, de sed...
¡Sueño perpetuo de mis sueños!
ARMONÍAS
Aguardando tu presencia de fuego transcurrían las cenizas del origen y en la noche de tu ausencia transmutaba mi oquedad de incienso para llamarte con mis ojos, para palparte con mis labios, para sentirte con mi aliento y consumirme en tu espera...
¡Oh! Fecundante tormento que arribaste a mis paisajes transformando mi arrebato en movimientos tictaicos que germina el corazón, has llegado hasta mis valles para culminar la estatua que edificaba la soledad y modelar las violencias de sus veranos sin flor.
Aguardando tu presencia de armonías, te descubrí...
RITORNELO
Y sin verlo lo vi avivando mis fuegos, transformando mis ansias en esencias de flor. Y acerquéme a su cuerpo destellante de aromas y al oírme en su risa y al mirarme en su voz diluyóse mi carne en su flama solar.
Entre nieblas y espumas se volvía manantial y esparciendo sus brisas renacía claridad. Era amor sin formas, hecho sólo de fulgor y al vaivén de su andanza más le seguía yo.
Era amor Proteo, refulgente sol, desgranar obrero y cantar de hoz.
Era amor mutante, amoresco amor, ritornelo enigma de mi corazón.
AMANTE
Desprovista de cuerpo se ha escapado la mente
—Pandora loca—
y en lumínico brote ha quedado suspensa en el ancho proceso de su arcón violentado.
No percibe materias...
ni pregona deseos. Entre luces cegada
sólo escucha sonriente
el amante suplicio
de mi corazón.
SED
Las flamas de este amor que me devora irrumpen los impulsos insensibles y alejan los bullicios egoístas al silencio acotando a mi potencia cibernética ensueños que divagan sus misterios y me tornan sin ser ave… vuelo—nauta— y me cambian sin ser fuego, luces—pira— y me vuelven sin ser hoja, savia—árbol— y me altivan sin ser nota, canto—sinfonía—
Las flamas de este amor que me devora prorrumpen las atmósferas secretas y aumentan la insólita floresta de una sed... una sed que me acrecienta… me rebasa… se me expande en dulce hoguera… una sed de ser en todos la sed que nos avanza… sed infinita de galaxias.
FLORIDO
En esta mi agonía de sueños remuriendo vivo y la verde pujanza de mis huertos se agiganta.
Y siento mi cuerpo eternizarse a tal distancia, —narciso ahogado— que nada queda de mi carne mortecina, agua de un día... sólo la tibia sensación, jade florido, de ser inmenso...
CONTORNO
Pirotecnia de soles derramados estallan sus orgasmos en mis valles y mi mente extraviada de sus celdas se vuelve ensoñaciones nacaradas.
Ya no hay mundo sin confines ni distancias ni fragmentos de cadenas que deslumbren, sólo imágenes, fragancias y siluetas; y entornos de tersuras sobre luces.
Diluido en lo sensorio de mis nieblas me estremezco y me colmo de presencias lánguidas y ubérrimas, —Hipólitos y Dafnis— tristes y lumínicas, —Hismenes y Julietas— que me palpan y me enllaman con el humo de sus brazos... y me imploran con la bruma de su rostros...
Una fuerza inconocida me seduce y flotante va dejando mi contorno hasta agotar mi pregonar sensible y consumirse en infinitas brasas.
UNIVERSOS
Tránsito de luces y de sombras girando en mis celajes desnudados contemplo en proyección interna del final y del principio... —arco— y mi nave derretida entre fricciones se expande en un mundo sin matices donde sólo divagan las siluetas de un deseo sin realidades.
Y circulo en incesantes universos como exhausto perdido de sus rumbos, extraviado en las inercias anclas que de claros y de oscuros me deslumbran.
Choque de mi propia vida revivida con mi muerte
Y amor que me extiende como humo y me disuelve...
PRESENCIA
No hay zozobra en los silencios de mis íntimos espacios —laberinto sideral— ni se agitan los recuerdos de mis génesis fracasos —emoción nuclear—
Nada gira en los contornos de mi cosmos renovado ni el aliento del olvido ni el delirio del antaño... solamente la cadencia reencontrada de no ser presencia sino fantasía...
SIGLOS
En la media luna de tus tierras fértiles sembraré el aroma de mis ansias y la nostalgia vasta de mi tristeza surcará fecundante las brisas de tus noches húmedas...
Y al cantar de tus cantares —Sulamita al aire— florecerás babilonias que se naveguen en medio de tus ríos...
Y al florecerte en milagros los cedros que te exuberan envolverás tus escombros con la simiente anhelada —Ishtar en celo— por tus vaivenes de siglos...
RITMOS
Tomaré tus fragancias de playa —olas, oleajes, olear...— para hacer mis ropajes de fuego —llama, flameante, flamear— y al sentir tu vehemencia de nácar —perla, torcaz y coral— orlaré mi fatiga de rosas —rozante, rosado, rosal...—
Palparé voluptuoso tus ondas —volutas, volantes, voladas— al matiz de tu abrazo soñado —soñador, soñoliento, sonámbulo— y agrietado mis huecos sin nombre —anónimo, antónimo, homónimo...— dejaré penetrarme tus cantos —cantores, cantando, cantantes— y vistiendo tus ritmos callados —percusiones, alientos y cuerdas— entre músicas nunca sentidas —electrón, contrapunto, oquedades— precipitaré mi cuerpo —eco— al desnudo fondo —cosmos— de tus sinfonías... —concierto—
FUEGOMAR
Y revolveré tus selvas devoradoras de mis sentidos hasta quedarme suspenso, sujeto a tu luz solar y atomizada mi tierra he de agitarla a los vientos —plumajes de mi penacho— uniendo el fuego y el mar...
LÚBRICO
Viviré compenetrándome en tus rondas —viajero solar— y en la mórbida entrega de tus luces —quinto sol— serás alucinante de mis sombras.
Y te daré mi corazón fogata para hacer de los calvarios tus vergeles y al pacto obrero del martillo incandescente has de encender mi frigidez de nieve.
Y entraré hasta las cavernas otoñales para violar sus silencios forajidos y al hacerles amar las voces rojas, en el lúbrico eclipse de los cuerpos, insólito universo forjaremos.
MANOS
Cruzaré las mortecinas frondas con mis hoces alumbradas y al cantar de los fulgores laborales las desgranaré en amor...
Romperé las abismales torres de mi cárcel y sobre las rejas labraré otra voz, construiré otra voz, construiré otras manos, fincaré otra sed para el que sueña en ufanías de barca y se derrama en flor...
MOVIMIENTO
Sin novedad en los cielos donde existen sólo estrellas, y planetas, nada más que satélites sin alto y asteroides anarquistas, despierto y descubierto el lenguaje de mis sueños —tanto sueño— me doy cuenta de las locas espirales que nos usan en comercio.
Sin más certeza que existo —que aún existo— porque soy por lo que son lo que no soy y sin embargo en ellos, libre y prisionero sin ley fuga, consciente de que nada es siempre nada sino todo en movimiento, acepto la cadena que me libera.
MANANTIAL
Me he nutrido del hechizo exhalado en su floresta y palpado en la fragancia de su voz...
He sembrado mis angustias de promesas vergeles y he cubierto mi aroma con rocíos de miel.
He plasmado en mis tierras, el fulgor de su risa y mi cuerpo ha florecido en armonía trigal.
Hoy vivo enamorado de una flama que la vehemencia de mi afán persigue y la diluye entre la euforia triste de mis ocasos áureos.
Hoy surco otros caminos de esperanza devorado por magias ancestrales que convierten mi espíritu enigmático en bullicio manantial de buen amor...
AMÁNTICA
Amántica es mi esencia, porque nací del amor y se ha esparcido en mis huertos su verdor.
Amántica mi palabra surgida a fuerza de tiempo con sus impulsos de música y su compás de universo.
Amántica mi presencia a pesar de los silencios que me altivan las entregas y me frenan los encuentros.
Amántica mi dialéctica por espigar los intentos que transformen las miserias en esplendores de incendios.
Amántica mi nostalgia
y mi realidad...
Amántica mi senda
y mi diafanidad.
V A N D A N T E . . .
PRELUDIO
De mis lacerias nacerán gaviotas, de mis miserias brotarán palomas, de mis tristezas surgirán sonrisas y de mi sombra emergerán aromas.
De mi núbil altivez contaminada sólo habré de germinar vehemencias por tornar las oscuras en hogueras y en flamas las cenizas olvidadas.
Y de mi esencia desolada que en un día naufragó en el arenal de las ausencias, habrán de florecer iluminantes, respirando inmensidades, anhelantes de universos, los nuevos soles...
DESNUDEZ
Estoy en mí... como el árbol en sus hojas, como el espacio en sus aires, como el océano en sus aguas, como el estío en sus calor.
Estoy en mí... como capullos en sus crisálidas, como universos en sus galaxias, como los labios en sus palabras, como los ojos en sus panoramas y en sus lágrimas.
Estoy en mí... firme en mi raíz de roble, consciente de mi audacia etérea, inexorable en mis hallazgos amplios y en mi desnudez volátil.
Estoy en mí... como el tiempo en sus horas, como el grito en la angustia, como el odio en la ira y en el furor.
Estoy en mí...
Seguro de mi andanza iluminante y de mis sueños...
UNIÓN
En mi cansancio de erosión marina —estalactita— se fue agotando mi escultura de era… y mis cavernas sin oxígenos, distante los cofres donde yo guardaba mis algarabías, derrumbaron sus museos de estalagmitas.
En sus silentes oquedades yermas mis grutas borraron inclementes las estatuas frágiles —piedras inconexas— hasta romper los cinceles de mi fantasía —lubricismo triste de vacíos senectos—
Entonces cavó el nido la arenaria ausencia…
—soledosa huella—
con sus giros lánguidos, vueltos osadía…
Y rebelde de sumisiones ante la noche carnaval quiso colmar mi vacuidad obsesa con la presencia turbia —anónima— de ahogados cuerpos, pobladores después de mi abandono. Y tras otra, una a una, las sombras corrieron por mis fosos desolados y sin ecos, buscando recubrir mi hastío con sus bisuterías... mas ninguna logró ser tan brillante como diamante era el baldío de mis desiertos...
Y sus esquemas sin proyecto —esbozos de frustrados monumentos— trashumaron... huyendo sin joyas de mis pasos, evitando pedrerías bullicios, confundiendo los topacios, sin encontrar los hallazgos prometidos en su eclosionar de espectros...
Y despojado de trayectos empedrados quise olvidar mis taladros arquitectos y remontar mis tristezas hacia la perpetua espera de mi esperanza ...
Mas al ahondar en la guarda de mi encorvado esqueleto fui descubriendo el enigma de mis búsquedas intentos, a vuelta de página, plumaje de las palabras, hasta convertir los fangos de mi carne —capataz metamorfosis— en amántica unión al Universo.
COSMOS
Y mi mundo es otro mundo...
No es el mismo que me era...
Hoy es fuego sin ser llama, es océano sin ser agua, es nirvana entre deseos y es molécula cantora laborando inmensidades.
Es sonrisa de nostalgias.
Es euforias de silencio, conjunción de los planetas en eclipse de un solo. Es mi mundo transmutado radiaciones de esperanzas ante la conciencia buena de la humanidad.
Es mi mundo, nuevo mundo trascendente a las tinieblas, despojado de egoísmos, renovado en su alegría, impregnado de infinitos...
Es mi mundo unificado con los mundos que despiertan y se activan propulsores ante el preludio del sol...
Es mi mundo pasajero promotor de los atisbos en cantares asombrados por los cosmos del amor que ya asoma igualitario sus banderas colectivas tras floridos telescopios.
Es mi mundo la aventura... de ser el que será...
SEGURO
Vivo en mi como mi rostro como mis manos como mis pasos y al trayecto de mis sueños acreciento las fogatas por vivir lo profundo de mis días, por ahondar en lo terso de mis noches, por sembrar en las arenas de mi ausencia, por clamar en el vacío de mis silencios...
Me presiento vibraciones y osadías.
Se agiganta el trigal de mi ufanía y me colmo de furores. Vivo en mí. Incinerado de vehemencias, seguro de mi senda cristalina y de mi aroma.
HOY
Como quien descubre un huerto después de haber vagado solitario en un desierto —espejo ahumeante— hoy lo sé...
Nacimos para ser la aurora de las oscuras
—inteligencias votivas— —voluntades guerrilleras—
amorosas y en las euforias acrecentar visionarios de otra vida —Coatlicue reivindicada— para construir los lechos de rosas —encuentro futuro del pasado presente—
Triunfo náutico del buen amor...
AMOR
Sembraré amor por todas pares, sembraré amor... Lo esparciré en las regiones abruptas, en las voraces y en las escondidas... en los bosques imposibles y en las selvas concluidas como viento a las semillas, como cielo a las estrellas, como luz al día y quizá brotará en alguna época, epopeya de los sueños, una voz trabajadora que pregone el remanso aguardado por las sombras, logrando en sacrificio mudo.
Sembraré amor por todas partes, sembraré amor y tal vez en ignoradas eras fructificará...
FRUTOS
A toda sombra palpitante que me busque y llegue hasta mis huertos de ufanías anhelante de mis frutos, desgranando sonrisas, como un amanecer, mis manos le darán en comuniones el cultivo de mi sed...
Mas si acaso después de sus deleites en desprecio ingratitud me veo humillado, detractado y carcomido en mi proeza, confundida mi labranza con el humo, continuando sonrisas, como un atardecer, mis manos le dirán en vibraciones: Nada temas, cuando quieras más frutos de mis sueños a cortarlos ven.
PRESAGIO
En mi lid escondida de ave me encumbraré con magnitud de cielos hasta impregnarme de cosmos y hacer mi nido de soles.
A mis pies se extenderán los mundos que fraguaron mi fracaso náutico y mi potencia de alas se elevará en las miserias de sus arterias sin luz para vestirme laureles con la verdad.
Y a cada instante del vuelo viviré sin recordar abismos, elaborando primaveras, modificando veranos, socorriendo otoños enalteciendo inviernos.
Volaré contra vientos temporales y huracanes propulsando mis intentos sin fatigas hasta el hallazgo presagio de mis sueños...
ATMÓSFERA
Nada habrá que se oponga a las alturas de impulsar en su vuelo a las oscuras, ni podrán los espacios sin edades calmar mi pregonar de inmensidades.
Nada habrá que transforme mis cadencias ni destruya mis aromas con violencias.
Ni la calumnia de la horas ni el deprecio de los vientos ni el cubículo de cumbres ni el subrepticio hacemorir de los microbios...
Nada habrá que decline mi potencia ni mis osadías de alada ciencia. Nada agotará mi pujanza de ave ni mi reestructurada nave.
Ni los altivos desiertos ni los volubles oleajes ni el relámpago nocturno ni el centro sofocante de la atmósfera y su inercia...
FINAL
Infinito seré... más allá de las noches y los días más allá de mansiones fugitivas y rumores...
Infinito… sobre heridas que me labren los que ladren... sobre escorias que desgarren quienes tengan mi carne transitoria.
Infinito seré... sin que apaguen las llamas que agigantan mis inciensos... sin que puedan derruir los gritos de sus máscaras informes —espantajos— mi cosecha de alas.
Infinito...
De amor floreceré, como relámpago, para edificar sonrisas, para devastar soberbias, para cimentar el mundo... sin final...
RETORNOS
Y si nadie se percata de mis cantos ni se alumbra con mi esencia será porque los fangos en sus lodos no les deja contemplar el alba... o acaso porque el hueco que los hunde no percibe sinfonías... ni salvas.
Si nadie vislumbra mi astronave —cosmonauta solitario— primavera sin flor, cultivo sin fruto, playa sin mar... galaxia sin soles, seguiré sin fallecer por la aventura —mutismo abierto— cual fronda que se deshoja sin esperas de retornos... pero que en cada sueño se reverdece para vivir sin fin.
SEMBRADO
Mi corazón... —tierra labrantía— triunfó sobre del salitre y aunque las fatuas cavernas se oponían a su proeza va germinando vehemencias y renaciendo a la vida —espiga—
Surcado de arantes fuegos se va impregnando de auroras para extender su simiente sobre las tierras infectas que pisan las negrecinas cumbres de huecos hechas. Mi corazón... sembrado de sueños, trasmontando cordilleras, —solar ascenso— consciente de su ufanía y de su grandeza... se suministra esperanzas y se envuelve en la verdad... aunque los fetiches acres lo quieran erosionar con danzas.
Mi corazón... —más que jamás campesino— se labra de buen amor...
LOCURA
Un día de tantos días la oscuridad florecerá y allí donde haya espinas fragancias nacerán... Una noche de las noches el dolor sonreirá y allí donde haya lágrimas sonrisas brotarán... Una hora de las horas allí donde no hay luz en cantos de trigales verán surgir el sol... Y un segundo del segundo donde reina la opresión la injusticia y la soberbia la altivez y la agresión surcará por los cojines de la desolación esta alocada locura nacida en mi corazón Esta locura de ave demencia del buen A M O R...
NOSOTROS
En el cauce violento de la marcha una nueva visión tiene la ausencia y una nueva emoción hay en la audacia...
Inmerso entre los coros justicieros soy voz que refuerza el vocerío y ardiente de pancartas solidarias lucha por su grito proletario y mis puños misa en alto.
Hundido en el espanto de temblores encuentro la respuesta alada... a tanto deslavarme en liviandades.
Más no soy el yo, sino el nosotros... Aquél que nacerá con todos cuando el odio se disperse a nuestros pasos y escape entre manadas granaderas la fuerza que enaltece el lodo roto: Aquél que matará venganzas y hará que circulen comunales esperanzas...
ADYACENTE
Loco amor que me naciste de tanto morir la muerte en intervalos de cuerpos que cavaron cementerios en mi sierpe...
Loco amor que erupcionaste de tanto sostener volcanes en lavas que me igualaron la superficie del llanto al profundo oleaje...
Loco amor que me converge cada aislada idolatría en un todo luminario salvador de los naufragios que devastan a la vida...
Loco amor que me naciste de tanto morir la muerte... amando lo adyacente.
VOCES