Chapter 9
Del español Condestable 5 Latió con orgullo el pecho, Ufano de la entereza De su esclarecido deudo. Y aunque advertido procura Disimular cual discreto, 10 Á su noble rostro asoman La aprobación y el contento. El Emperador un punto Quedó indeciso y suspenso, Sin saber qué responderle 15 Al francés, de enojo ciego. Y aunque en su interior se goza Con el proceder violento Del conde de Benavente, De altas esperanzas lleno 20 Por tener tales vasallos, De noble lealtad modelos, Y con los que el ancho mundo Será á sus glorias estrecho, Mucho al de Borbón le debe 25 Y es fuerza satisfacerlo: Le ofrece para calmarlo Un desagravio completo. Y, llamando á un gentil-hombre, page 66 Con el semblante severo Manda que el de Benavente Venga á su presencia presto.
ROMANCE TERCERO
Sostenido por sus pajes 5 Desciende de su litera El conde de Benavente Del alcázar á la puerta. Era un viejo respetable, Cuerpo enjuto, cara seca, 10 Con dos ojos como chispas, Cargados de largas cejas, Y con semblante muy noble, Mas de gravedad tan seria Que veneración de lejos 15 Y miedo causa de cerca. Eran su traje unas calzas De púrpura de Valencia, Y de recamado ante Un coleto á la leonesa: 20 De fino lienzo gallego Los puños y la gorguera, Unos y otra guarnecidos Con randas barcelonesas: Un birretón de velludo 25 Con su cintillo de perlas, Y el gabán de paño verde Con alamares de seda. page 67 Tan sólo de Calatrava La insignia española lleva; Que el Toisón ha despreciado Por ser orden extranjera.
5 Con paso tardo, aunque firme, Sube por las escaleras, Y al verle, las alabardas Un golpe dan en la tierra; Golpe de honor, y de aviso 10 De que en el alcázar entra Un Grande, á quien se le debe Todo honor y reverencia. Al llegar á la antesala, Los pajes que están en ella 15 Con respeto le saludan Abriendo las anchas puertas. Con grave paso entra el conde Sin que otro aviso preceda, Salones atravesando 20 Hasta la cámara regia.
Pensativo está el Monarca, Discurriendo como pueda Componer aquel disturbio Sin hacer á nadie ofensa. 25 Mucho al de Borbón le debe, Aun mucho más de él espera, Y al de Benavente mucho page 68 Considerar le interesa. Dilación no admite el caso, No hay quien dar consejo pueda Y Villalar y Pavía 5 Á un tiempo se le recuerdan. En el sillón asentado Y el codo sobre la mesa, Al personaje recibe, Que comedido se acerca.
10 Grave el conde le saluda Con una rodilla en tierra, Mas como Grande del reino Sin descubrir la cabeza. El Emperador benigno 15 Que alce del suelo le ordena, Y la plática difícil Con sagacidad empieza. Y entre severo y afable Al cabo le manifiesta 20 Que es el que á Borbón aloje Voluntad suya resuelta. Con respeto muy profundo, Pero con la voz entera, Respóndele Benavente, 25 Destocando la cabeza: «Soy, señor, vuestro vasallo, Vos sois mi rey en la tierra, Á vos ordenar os cumple page 69 De mi vida y de mi hacienda. «Vuestro soy, vuestra mi casa, De mí disponed y de ella, Pero no toquéis mi honra 5 Y respetad mi conciencia. «Mi casa Borbón ocupe Puesto que es voluntad vuestra, Contamine sus paredes, Sus blasones envilezca; 10 «Que á mí me sobra en Toledo Donde vivir, sin que tenga Que rozarme con traidores, Cuyo solo aliento infesta. Y en cuanto él deje mi casa, 15 Antes de tornar yo á ella, Purificaré con fuego Sus paredes y sus puertas.» Dijo el conde, la real mano Besó, cubrió su cabeza, 20 Y retiróse bajando Á do estaba su litera. Y á casa de un su pariente Mandó que le condujeran, Abandonando la suya 25 Con cuanto dentro se encierra. Quedó absorto Carlos Quinto De ver tan noble firmeza, Estimando la de España Más que la imperial diadema. page 70 ROMANCE CUARTO
Muy pocos días el duque Hizo mansión en Toledo, Del noble conde ocupando Los honrados aposentos. 5 Y la noche en que el palacio Dejó vacío, partiendo, Con su séquito y sus pajes, Orgulloso y satisfecho, Turbó la apacible luna 10 Un vapor blanco y espeso Que de las altas techumbres Se iba elevando y creciendo: Á poco rato tornóse En humo confuso y denso 15 Que en nubarrones obscuros Ofuscaba el claro cielo; Después en ardientes chispas, Y en un resplandor horrendo 20 Que iluminaba los valles Dando en el Tajo reflejos, Y al fin su furor mostrando En embravecido incendio Que devoraba altas torres Y derrumbaba altos techos. 25 Resonaron las campanas, Conmovióse todo el pueblo, De Benavente el palacio page 71 Presa de las llamas viendo. El Emperador confuso Corre á procurar remedio, En atajar tanto daño 5 Mostrando tenaz empeño. En vano todo: tragóse Tantas riquezas el fuego, Á la lealtad castellana Levantando un monumento. 10 Aun hoy unos viejos muros Del humo y las llamas negros Recuerdan acción tan grande En la famosa Toledo.
PADRE JUAN AROLAS
SÉ MÁS FELIZ QUE YO
Sobre pupila azul, con sueño leve, 15 Tu párpado cayendo amortecido, Se parece á la pura y blanca nieve Que sobre las violetas reposó: Yo el sueño del placer nunca he dormido: Sé más feliz que yo. 20 Se asemeja tu voz en la plegaria Al canto del zorzal de indiano suelo Que sobre la pagoda solitaria Los himnos de la tarde suspiró: page 72 Yo sólo esta oración dirijo al cielo: Sé más feliz que yo. Es tu aliento la esencia más fragante De los lirios del Arno caudaloso 5 Que brotan sobre un junco vacilante Cuando el céfiro blando los meció: Yo no gozo su aroma delicioso: Sé más feliz que yo. El amor, que es espíritu de fuego, 10 Que de callada noche se aconseja Y se nutre con lágrimas y ruego, En tus purpúreos labios se escondió: Él te guarde el placer y a mí la queja: Sé más feliz que yo. 15 Bella es tu juventud en sus albores Como un campo de rosas del Oriente; Al ángel del recuerdo pedí flores Para adornar tu sien, y me las dió; Yo decía al ponerlas en tu frente: 20 Sé más feliz que yo. Tu mirada vivaz es de paloma; Como la adormidera del desierto Causas dulce embriaguez, hurí de aroma Que el cielo de topacio abandonó: 25 Mi suerte es dura, mi destino incierto: Sé más feliz que yo. page 73
DON JOSÉ DE ESPRONCEDA
CANCIÓN DEL PIRATA
Con diez cañones por banda, Viento en popa á toda vela, No corta el mar, sino vuela Un velero bergantín: 5 Bajel pirata que llaman, Por su bravura, el _Temido_, En todo mar conocido Del uno al otro confín. La luna en el mar rïela, 10 En la lona gime el viento, Y alza en blando movimiento Olas de plata y azul; Y ve el capitán pirata, Cantando alegre en la popa, 15 Asia á un lado, al otro Europa, Y allá á su frente Stambul, «Navega, velero mío, Sin temor; Que ni enemigo navío, 20 Ni tormenta, ni bonanza Tu rumbo á torcer alcanza, Ni á sujetar tu valor. «Veinte presas Hemos hecho page 74 Á despecho Del inglés, Y han rendido Sus pendones 5 Cien naciones5 Á mis pies.» _Que es mi barco mi tesoro, Que es mi Dios la libertad, Mi ley la fuerza y el viento, 10 Mi única patria la mar._
«Allá muevan feroz guerra Ciegos reyes Por un palmo más de tierra: Que yo tengo aquí por mío 15 Cuanto abarca el mar bravío, Á quien nadie impuso leyes. «Y no hay playa, Sea cual quiera, Ni bandera 20 De esplendor, Que no sienta Mi derecho, Y dé pecho Á mi valor.» 25 _Que es mi barco mi tesoro..._
«Á la voz de «¡barco viene!» Es de ver page 75 Cómo vira y se previene Á todo trapo á escapar; Que yo soy el rey del mar, Y mi furia es de temer. 5 «En las presas Yo divido Lo cogido Por igual: Sólo quiero 10 Por riqueza La belleza Sin rival.» _Que es mi barco mi tesoro..._
«¡Sentenciado estoy á muerte! 15 Yo me río: No me abandone la suerte, Y al mismo que me condena Colgaré de alguna entena, Quizá en su propio navío. 20 «Y si caigo, ¿Qué es la vida? Por perdida Ya la di, Cuando el yugo 25 Del esclavo, Como un bravo, Sacudí.» _Que es mi barco mi tesoro..._ page 76 «Son mi música mejor Aquilones: El estrépito y temblor De los cables sacudidos, 5 Del negro mar los bramidos Y el rugir de mis cañones. «Y del trueno Al son violento Y del viento 10 Al rebramar, Yo me duermo Sosegado, Arrullado Por el mar.» 15 _Que es mi barco mi tesoro, Que es mi Dios la libertad, Mi ley la fuerza y el viento, Mi única patria la mar._
Á LA PATRIA
¡Cuan solitaria la nación que un día 20 Poblara inmensa gente! ¡La nación cuyo imperio se extendía Del ocaso al oriente!
¡Lágrimas viertes, infeliz, ahora, Soberana del mundo, 25 Y nadie de tu faz encantadora Borra el dolor profundo! page 77
Obscuridad y luto tenebroso En ti vertió la muerte, Y en su furor el déspota sañoso Se complació en tu suerte.
5 No perdonó lo hermoso, patria mía; Cayó el joven guerrero, Cayó el anciano, y la segur impía Manejó placentero.
So la rabia cayó la virgen pura 10 Del déspota sombrío, Como eclipsa la rosa su hermosura En el sol del estío.
¡Oh vosotros, del mundo habitadores, Contemplad mi tormento! 15 ¿Igualarse podrán ¡ah! qué dolores Al dolor que yo siento?
Yo, desterrado de la patria mía, De una patria que adoro, Perdida miro su primer valía 20 Y sus desgracias lloro.....
Tendió sus brazos la agitada España, Sus hijos implorando; Sus hijos fueron, mas traidora saña Desbarató su bando. page 78
¿Qué se hicieron tus muros torreados, Oh mi patria querida? ¿Dónde fueron tus héroes esforzados, Tu espada no vencida?
5 ¡Ay! de tus hijos en la humilde frente Está el rubor grabado: Á sus ojos, caídos tristemente, El llanto está agolpado.
Un tiempo España fué; cien héroes fueron 10 En tiempos de ventura, Y las naciones tímidas la vieron Vistosa en hermosura.
Cual cedro que en el Líbano se ostenta, Su frente se elevaba; 15 Como el trueno á la virgen amedrenta, Su voz las aterraba.
Mas hora, como piedra en el desierto, Yaces desamparada, Y el justo desgraciado vaga incierto 20 Allá en tierra apartada.
Cubren su antigua pompa y poderío Pobre hierba y arena, Y el enemigo que tembló á su brío Burla y goza en su pena. page 79
Vírgenes, destrenzad la cabellera Y dadla al vago viento; Acompañad con arpa lastimera Mi lúgubre lamento.
5 Desterrados ¡oh Dios! de nuestros lares Lloremos duelo tanto: ¿Quién calmará ¡oh España! tus pesares? ¿Quién secará tu llanto?
DON JOSÉ ZORRILLA
ORIENTAL
Corriendo van por la vega 10 Á las puertas de Granada Hasta cuarenta gomeles Y el capitán que los manda. Al entrar en la ciudad, Parando en su yegua blanca, 15 Le dijo éste á una mujer Que entre sus brazos lloraba: --Enjuga el llanto, cristiana, No me atormentes así, Que tengo yo, mi sultana, 20 Un nuevo Edén para ti. Tengo un palacio en Granada, Tengo jardines y flores, Tengo una fuente dorada Con más de cien surtidores. page 80 Y en la vega del Genil Tengo parda fortaleza, Que será reina entre mil Cuando encierre tu belleza. 5 Y sobre toda una orilla Extiendo mi señorío; Ni en Córdoba ni en Sevilla Hay un parque como el mío. 10 Allí la altiva palmera Y el encendido granado, Junto á la frondosa higuera Cubren el valle y collado. Allí el robusto nogal, Allí el nópalo amarillo, 15 Allí el sombrío moral Crecen al pie del castillo. Y olmos tengo en mi alameda Que hasta el cielo se levantan, Y en redes de plata y seda 20 Tengo pájaros que cantan. Y tú mi sultana eres, Que desiertos mis salones Están, mi harén sin mujeres, Mis oídos sin canciones. 25 Yo te daré terciopelos Y perfumes orientales; De Grecia te traeré velos Y de Cachemira chales. Y te daré blancas plumas page 81 Para que adornes tu frente, Más blancas que las espumas De nuestros mares de oriente; Y perlas para el cabello, 5 Y baños para el calor, Y collares para el cuello; Para los labios... ¡amor!-- --¿Qué me valen tus riquezas, Respondióle la cristiana, 10 Si me quitas á mi padre, Mis amigos y mis damas? Vuélveme, vuélveme, moro, Á mi padre y á mi patria, Que mis torres de León 15 Valen más que tu Granada.-- Escuchóla en paz el moro, Y manoseando su barba, Dijo, como quien medita, En la mejilla una lágrima: 20 Si tus castillos mejores Que nuestros jardines son, Y son más bellas tus flores, Por ser tuyas, en León, Y tú diste tus amores 25 Á alguno de tus guerreros, Hurí del Edén, no llores; Vete con tus caballeros.-- Y dándola su caballo Y la mitad de su guardia page 82 El capitán de los moros Volvió en silencio la espalda.
INDECISIÓN
¡Bello es vivir, la vida es la armonía! Luz, peñascos, torrentes y cascadas, 5 Un sol de fuego iluminando el día, Aire de aromas, flores apiñadas: Y en medio de la noche majestuosa Esa luna de plata, esas estrellas, Lámparas de la tierra perezosa, 10 Que se ha dormido en paz debajo de ellas. ¡Bello es vivir! Se ve en el horizonte Asomar el crepúsculo que nace; Y la neblina que corona el monte En el aire flotando se deshace; 15 Y el inmenso tapiz del firmamento Cambia su azul en franjas de colores; Y susurran las hojas en el viento, Y desatan su voz los ruiseñores.
Si hay huracanes y aquilón que brama, 20 Si hay un invierno de humedad vestido, Hay una hoguera á cuya roja llama Se alza un festín con su discorde ruido. Y una pintada y fresca primavera, Con su manto de luz y orla de flores, page 83 Que cubre de verdor la ancha pradera Donde brotan arroyos saltadores.
¡Bello es vivir, la vida es la armonía! Luz, peñascos, torrentes y cascadas, 5 Un sol de fuego iluminando el día, Aire de aromas, flores apiñadas.
Arranca, arranca, Dios mío, De la mente del poeta Este pensamiento impío 10 Que en un delirio creó; Sin un instante de calma, En su olvido y amargura, No puede soñar su alma Placeres que no gozó. 15 ¡Ay del poeta! su llanto Fué la inspiración sublime Con que arrebató su canto Hasta los cielos tal vez; Solitaria flor que el viento 20 Con impuro soplo azota, Él arrastra su tormento Escrito sobre la tez. Porque tú, ¡oh Dios! le robaste Cuanto los hombres adoran; 25 Tú en el mundo le arrojaste Para que muriera en él; Tú le dijiste que el hombre page 84 Era en la tierra su _hermano_; Mas él no encuentra ese nombre En sus recuerdos de hiel. Tú le has dicho que eligiera 5 Para el viaje de la vida Una hermosa compañera Con quien partir su dolor; Mas ¡ay! que la busca en vano; Porque es para el ser que ama 10 Como un inmundo gusano Sobre el tallo de una flor. Canta la luz y las flores, Y el amor en las mujeres, Y el placer en los amores, 15 Y la calma en el placer: Y sin esperanza adora Una belleza escondida, Y hoy en sus cantares llora Lo que alegre cantó ayer. 20 Él con los siglos rodando Canta su afán á los siglos, Y los siglos van pasando Sin curarse de su afán. ¡Maldito el nombre de gloria 25 Que en tu cólera le diste! Sentados en su memoria Recuerdos de hierro están. El día alumbra su pena, La noche alarga su duelo, page 85 La aurora escribe en el cielo Su sentencia de vivir: Fábulas son los placeres, No hay placeres en su alma, 5 No hay amor en las mujeres, Tarda la hora de morir. Hay sol que alumbra, mas quema: Hay flores que se marchitan, Hay recuerdos que se agitan 10 Fantasmas de maldición. Si tiene una voz que canta, Al arrancarla del pecho Deja fuego en la garganta, Vacío en el corazón.
15 ¡Bello es vivir! Sobre gigante roca Se mira el mundo á nuestros pies tendido, La frente altiva con las nubes toca... Todo creado para el hombre ha sido. ¡Bello es vivir! Que el hombre descuidado 20 En los bordes se duerme de la vida, Y de locura y sueños embriagado En un festín el porvenir olvida. ¡Bello es vivir! Vivamos y cantemos: El tiempo entre sus pliegues roedores 25 Ha de llevar el bien que no gocemos, Y ha de apagar placeres y dolores. Cantemos de nosotros olvidados, Hasta que el son de la fatal campana page 86 Toque á morir... Cantemos descuidados, Que el sol de ayer no alumbrará mañana.
LA FUENTE
Huye la fuente al manantial ingrata El verde musgo en derredor lamiendo, 5 Y el agua limpia en su cristal retrata Cuanto va viendo. El césped mece y las arenas moja Do mil caprichos al pasar dibuja, Y ola tras ola murmurando arroja, 10 Riza y empuja. Lecho mullido la presenta el valle, Fresco abanico el abedul pomposo, Cañas y juncos retirada calle, Sombra y reposo. 15 Brota en la altura la fecunda fuente; ¿Y á qué su empeño, si al bajar la cuesta Halla del río en el raudal rugiente Tumba funesta?
Á BUEN JUEZ MEJOR TESTIGO
Tradición de Toledo
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